La semana financiera se inició con un claro viento en contra iniciado en el exterior, pero las razones internas siguen siendo tan sólidas que el mercado local continuó con una pax cambiaria absoluta, con incremento en las reservas del BCRA y con bonos argentinos imparables, con el riesgo país a punto de quebrar a la baja los 900 puntos. El único punto flojo vino de la Bolsa, donde esta vez se presentan balances sin plan platita, y los resultados magros por la larga recesión hicieron que las acciones tocaran el freno.
Estructuralmente, las malas nuevas que llegaron del mundo tuvieron que ver con la sensación en EE.UU. que Donald Trump será el ganador de la elección del 5 de noviembre y que la economía seguirá robusta, por lo que subieron más las tasas largas norteamericanas, hasta el mayor nivel en cien días, lo cual fortaleció al dólar a nivel internacional. Y, por causas de Medio Oriente y de mejorar climática, los valores que más exporta Argentina sufrieron fuertes caídas: bajaron los granos, se hundió el petróleo y el valor del gas directamente se desplomó, lo cual pone al yacimiento tipo fracking de Vaca Muerta con las barbas en remojo.
Pero a nivel interno, con más medidas del Gobierno para tener las cuentas fiscales en orden, sin emisión, plantean que la inflación del mes puede estar por debajo del 3%. Hubo mucho ruido porque para frenar la suba de las prepagas, y que con eso el IPC siga bajando, le quitan a los afiliados a los centros de atención médica algunos beneficios más. Y además la Sigen empezó a dar los primeros movimientos para auditar a las Universidades. Y con todo eso la pax cambiaria se profundiza, con un mes de octubre durísimo para los dólares financieros, ya que anotan caídas mensuales de casi 7%.
Hay cierto hartazgo porque los gremios siguen realizando un dominó de paros para ver si con Milei también consiguen el helicóptero que sacó de un plumazo a De la Rúa en la crisis de 2001. Por eso están en proceso paros de la AFIP, paros de la Aduana en Ezeiza, y además los estatales paran mañana y el miércoles, casi todo el transporte para el miércoles y a todo esto está preparado para este jueves un paro total de colectivos, por lo que para la gente será una semana ciertamente caótica.
Pero a pesar de que los gremios se creen dueños de bajar las barreras para que la gente no pueda moverse, creyendo que con eso afectarán la imagen presidencial, en los hechos, además de bajar fuerte todos los dólares, especialmente los financieros, los títulos públicos argentinos siguen imparables, con los avances que fue dando Luis Caputo para asegurar los pagos del 9 de enero. Preparando todo además para una licitación que se realizará este martes, para cubrir un vencimiento chico, de $1,6 billones, y que tomó al mercado local de manera sorpresiva, ya que todos esperaban que se ofrecieran Lecaps con tasas quizás más bajas, pero en el menú habrá solamente bonos ajustados por CER (inflación) y con vencimientos bastante largos. Se ofrecen:
- Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 30 de mayo de 2025 (tzxy5 - nuevo).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de octubre de 2025 (tzxo5 - nuevo).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de marzo de 2026 (tzxm6 - reapertura).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 30 de octubre de 2026 (tzxo6 - nuevo).
El patrón del día, que sigue sorprendiendo a los expertos, es una nueva movida hacia arriba del costo del dinero en EE.UU. Cuando falta apenas una semana para la elección Presidencial y nueve días para que la Fed defina qué hará con su tasa base, siguieron subiendo las tasas largas norteamericanas: se pagó 4,3% anual a 1 año de plazo, 4,1% anual a 5 años, 4,3% anual a 10 años y 4,5% anual a 30 años (los niveles más altos desde julio). Y con eso en el exterior el súper dólar global se sostiene, ya que el billete verde subió 0,7% en Japón, 0,2% en México y 0,1% en China, no cambió en Brasil y bajó 0,1% contra la libra y en Chile y cedió 0,2% contra el euro.
Pero a nivel local, con los inversores convencidos de que no viene una devaluación disruptiva, el dólar siguió ofrecido en todas partes, coincidiendo con las últimas ruedas del blanqueo, si es que no llega a decidirse una nueva prórroga. Así, con el dólar exportador a $ 1.046,98, el BCRA pudo comprar US$ 70 millones en el mercado y al final del día la autoridad monetaria sumó reservas por US$ 206 millones. Y con esos datos, todos los dólares se pincharon: el blue bajó $5 hasta 1.220, el Senebi cayó $13 hasta 1.164,18, el MEP cayó $10,21 hasta 1.132,60 y el contado con liquidación bajó $6,52 hasta 1.159,25. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue volvió a estar abajo del 20% y la del CCL con el mayorista fue del 17%. Esto se vio favorecido, además, porque el PJ se volvió un cabaret, con la lista de Cristina Fernández desplazando a la de Ricardo Quintela, y con una extraña reunión de Jorge Yoma con el jefe de Gabinete Guillermo Francos nada menos que en la Casa Rosada.
Con los dólares ya depositados en una cuenta en Nueva York para pagar los intereses de los bonos en dólares que vencen el 9 de enero próximo, y con Caputo insistiendo que ya tiene listo el Repo para cubrir la deuda de capital que cae también ese día, los papeles del Estado apuntaron otra vez muy para arriba. Con doble volumen y muy diversificado, los bonos argentinos saltaron otro 2,8% y el riesgo país bajó 53 unidades hasta 914 puntos básicos. Esto significa que los bonos están en su mejor nivel desde junio de 2018 y que el riesgo país está en el menor nivel desde mediados de 2019.
En papeles privados el día fue diferente. Con las encuestas, y las apuestas, dándole ahora posiciones favorables a Trump sobre Harris, hubo una nueva suba en la Bolsa de Nueva York: el Dow ganó 0,6%, con avance del 0,3% para el S&P y el Nasdaq. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo subió 1% y la de México mejoró 0,1%.
Pero a nivel local el mercado bursátil estuvo más apagado porque van llegando balances que no conforman, ya que comparan con números irreales del trimestre julio-septiembre de 2023 en el que Sergio Massa revoleaba el plan platita para que todo se fuera hasta el cielo, esperando que los votos lo convirtieran en Presidente, algo que no ocurrió. Así, con $61.997 millones operados en acciones y $50.874 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,1%. Con los ADR argentinos actuando mixtas, con subas del 1% al 3% para Francés, Supervielle y Telecom, con bajas del 1% al 2% para Pampa E, Cresud, Despegar e IRSA.
Y lo que más mueca generó entre los que siguen los números macro locales fue el panel de materias primas. Entre el impasse entre Irán e Israel y otros datos, hubo un derrumbe del 5,5% para el petróleo y un desplome del 9% para el gas. Mientras que con el dólar global sostenido, los metales preciosos estuvieron planchados y los metales básicos actuaron en descenso. Al igual que los granos, que sufrieron nuevamente en la bolsa de Chicago, con bajas de hasta el 1,8%. Y el único sector que siguió sonriendo fue el mundo cripto, ya que Trump es un impulsor del sector, por lo que el Bitcoin subió 3,9%, con alzas menores en el resto de los valores de ese panel.