La economía rebotó con fuerza en junio, pero aún sigue 2,2% debajo de febrero de 2020

La actividad económica se recuperó en junio, registrando un crecimiento del 2,5% intermensual. Así, operó 2,2% por debajo de los niveles prepandemia.

20 de agosto, 2021

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Tal como se esperaba, a partir de datos preliminares, la actividad económica se recuperó en junio, registrando un crecimiento del 2,5% intermensual después de cuatro caídas consecutivas. Así, la economía operó ese mes 2,2% por debajo de los niveles prepandemia (febrero 2020).

Así lo informó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) cuando dio a conocer el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae). Además, este indicador mostró en junio una mejora interanual del 10,8% y acumuló en el primer semestre de 2021 un alza del 9,7% respecto al mismo período del año pasado. Cabe aclarar que estas subas anuales se explican por la baja base de comparación que dejó la primera ola del Covid-19.

La recuperación de la economía viene mostrando señales positivas, aunque todavía mantiene heterogeneidades. Elisabet Bacigalupo, responsable de macroeconomía de Abeceb, dijo ante El Economista que los sectores vinculados a los bienes mantienen mejores perspectivas que los servicios.

La especialista remarcó también que, si bien la economía se encuentra 2,2% por debajo de febrero de 2020, el panorama es “desalentador” si se compara con los niveles de principios de 2018, antes de entrar al ciclo recesivo. “Estamos casi 10% por debajo de aquel momento”, sostuvo.

Desde la consultora LCG comentaron que el crecimiento de junio fue un rebote debido al relajamiento de las restricciones impuestas por la segunda ola y la actividad operó durante junio 1,05% por debajo de lo que lo hizo enero. “La economía empezó a contraerse previo a la imposición de restricciones para contener el avance de la segunda ola, lo que no augura una fuerte recuperación en la segunda mitad del año si se apela sólo al relajamiento de las restricciones”, agregaron.

Por sectores

El Emae del sexto mes rebotó luego de cuatro bajas consecutivas, cuando la economía fue afectada por la segunda ola de la pandemia. De los 15 sectores relevados por el Indec, 13 tuvieron aumentos en la comparación interanual, de los cuales siete de ellos con subas de dos dígitos y de tres dígitos en pesca. Los únicos sectores en baja fueron agropecuario (-4,5%) e intermediación financiera (-0,9%).

Desde el Ministerio de Economía destacaron que los mayores aportes al crecimiento interanual se registraron nuevamente en la industria (16,8%) y el comercio (13,2%), ambos sectores acumularon ocho alzas consecutivas. Le siguen actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (12,3%), otras actividades de servicios (79,4%), construcción (32,3%) y transporte y comunicaciones (9,3%).

Desde el Palacio de Hacienda comentaron que 6 de los 15 rubros crecieron en comparación con junio de 2019. Estos fueron electricidad, gas, y agua (14,8%), industria (11,4%), comercio (7,6%), actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (2,3%), intermediación financiera (1,9%) y pesca (0,8%).

Para la consultora ACM, en junio se observó un retorno a la dinámica de recuperación de la economía. Además, esperan una continuidad en la recuperación en diversos sectores durante los meses siguientes, principalmente focalizada en los sectores de construcción y la industria manufacturera.

En tanto, “las perspectivas del sector agropecuario son positivas debido al alza de los precios internacionales, lo que contribuye a la actividad en las economías regionales, parcialmente compensado por el impacto negativo del nivel actual de retenciones y de la brecha cambiaria”, dijeron.

¿Qué podemos esperar?

De cara a los próximos meses, Ecolatina prevé una recuperación del orden del 2% desestacionalizado en el tercer trimestre. “Esto será consecuencia de una economía más normal producto de menores restricciones y el avance de la campaña de vacunación, que se combinará el push electoral y la apuesta a planchar el dólar y continuar el congelamiento tarifario para desacelerar la inflación por debajo del 3% mensual”, comentaron.

Así, la consultora afirmó que habrá unos meses de tregua al poder adquisitivo, a la que se le sumarán diversos estímulos asociados al financiamiento, como el programa Ahora 12, favorables condiciones crediticias para determinados grupos, como los monotributistas, y bonos para jubilados y perceptores de asignaciones.

De todas formas, la mejora de la actividad tendría un ritmo menor en el cuarto trimestre por dos motivos. “Por un lado, el impacto del levantamiento de las restricciones será cada vez más acotado mientras que, por el otro, es posible una leve aceleración de la inflación al cierre del año, ligada al inicio de posibles correcciones cambiarias/tarifarias en este momento”, añadieron.

De esta manera, “el crecimiento de la economía rozará 7% en el promedio anual de 2021”.

“Con un acuerdo con el FMI que llegaría pasada las elecciones y correcciones de algunos precios relativos que estarán pendientes (tipo de cambio y tarifas), el desafío pasa por lograr las condiciones para que la recuperación del segundo semestre sea sostenible en la primera parte del 2022”, detallaron.

Desde ACM esperan que julio sea un mes “bisagra” en donde pueda dejar atrás la caída de la actividad, asociada a los efectos de la segunda ola, y así, poder dar comienzo a un nuevo reinicio de la actividad.

“A diferencia de la primera ola, esperamos que la recuperación sea menos heterogénea producto del mayor grado de certidumbre que trae aparejada la campaña de vacunación”, consignó la consultora en su reporte. “En este escenario estimamos un crecimiento en torno al 6% para 2021”, proyectaron.

Por su parte, Bacigalupo estimó que el rebote de la economía estará en 7% para este año, con algún sesgo “al alza”.

“La actividad podría estar incluso por encima de esos niveles, aunque somos prudentes debido al posible impacto que pueda tener la variante Delta. Este crecimiento será menor en 2022 y 2023 porque se terminará el efecto rebote”, concluyó la economista de Abeceb.

LCG explicó que la política de ingresos a la que apela el Gobierno, anclando el tipo de cambio y permitiendo la reapertura de paritarias, se da en un escenario de ingresos muy deprimidos y en un contexto de inflación “que se reduce solo en el margen”. A su vez, “la inestabilidad propia de los meses previos a las elecciones, que en parte, se estaba reflejando en brecha cambiaria, complica la toma de cualquier decisión de inversión o consumo”, añadieron.

La consultora mantuvo su proyección de crecimiento en torno al 6,5% o 7% para todo 2021, que resulta apenas por encima del arrastre estadístico que dejó la recuperación de finales del año pasado (5%). “En base a nuestras proyecciones recién hacia finales de 2023 la economía superaría muy levemente los niveles de actividad de 2019, aunque se ubicaría en el mismo nivel que 2018”, finalizó LCG.