“Argentina puede liderar proyectos biotecnológicos en toda la región”, afirmó CEO de Terragene

3 de julio, 2021

"Argentina puede liderar proyectos biotecnológicos en toda la región", afirmó CEO de Terragene

El director ejecutivo de la empresa biotecnológica rosarina Terragene, Esteban Lombardía, sostuvo que la Argentina “tiene capacidad de liderar proyectos biotecnológicos en toda la región incluso con alcance mundial”, y consideró que los últimos desarrollos científico tecnológicos locales representan “un buen inicio para tener una marca país en salud.

“En salud no hay un reconocimiento de la marca país como en el agro, pero es un buen inicio. Tenemos capacidad de ir al mundo y hacerlo con valor agregado“, señaló Lombardía, al tiempo que destacó que la industria biotecnológica puede “mejorar el ingreso de divisas y la generación de empleo“.

Terragene anunció la semana pasada su plan de inversión por unos US$ 26,5 millones, que contempla la generación de 250 puestos de trabajo, que se sumarán a los 400 empleos que la empresa tiene en su planta santafesina de Alvear.

A continuación, los principales tramos de la entrevista con Télam:

¿Qué alcance tiene la inversión anunciada la semana pasada?

Tiene que ver con nuestro plan de inversiones que venimos realizando desde principios de año. La actividad principal de nuestra empresa es el control de infecciones. Hay una inversión de Protergium, compañía parte del Grupo Terragene, abocada a generar bioinsumos. Está en proceso de culminar su planta de elaboración y de acá a fin de año se van a invertir US$ 6,5 millones. Otra parte de las inversiones, la más importante en un plazo más largo, va a demandar no menos de US$ 15 o US$ 20 millones. Tiene que ver con otra compañía del grupo, UOVO, una aceleradora incubadora de proyectos biotecnológicos. Y después están las inversiones asociadas a Terragene, en capacidad productiva, en nuevos espacios de fabricación y desarrollo de productos. Las tres compañías forman parte del Grupo y tenemos idea de expandir su actividad en biotecnología.

Hubo también una inversión previa en hisopos para testeos de Covid-19. ¿Cómo está ese proceso?

Producto de la necesidad del país, cuando llega la pandemia, Argentina no tenía fabricación local de hisopos. Los ministerios de Desarrollo Productivo y de Ciencia nos lo hicieron saber, y decidimos hacer una inversión para la fabricación de hisopos nasofaríngeos primero, y ahora también orofaríngeos. En menos de cinco meses tuvimos productos habilitados por Anmat y producción estable. Ya superamos el millón de hisopos producidos. La inversión hasta ahora es de US$ 1 millón. Es un proyecto que lo pensamos no sólo para abastecer la coyuntura de pandemia y el mercado doméstico sino también poder exportar. Identificamos que muchos países de la región, incluso Brasil, no tienen fabricación propia, entonces la idea es seguir invirtiendo en esa línea y lograr mayores volúmenes y poder exportar.

¿Cómo se encuentra Argentina en producción de biotecnología en comparación con la región?

Hemos visto un gran avance en todos los niveles y áreas involucradas en biotecnología, en el sistema científico tecnológico, y en los sistemas educativos. Y muy especialmente en el sector privado y también en el financiero que está mucho más abierto a evaluar proyectos biotecnológicos, que son de alto riesgo, y apoyarlos. Todo lo que es biotecnología requiere de una inversión de capital muy especializada porque son proyectos de alto riesgo, con alta chance de fracaso. El sector privado, no obstante, acompaña muchos proyectos del sector científico tecnológico. Hay mayor interés por entender y sumarse a este tipo de proyectos. En cuanto a las capacidades, Argentina tiene mucho potencial para explotar y sacarle el jugo. En Rosario, especialmente, estamos en el centro del agro, y la biotecnología puede generar grandes cambios y mucho valor agregado en la producción de alimentos. Pero también hay recursos humanos que permiten ser competitivos porque tienen un buen nivel. El Conicet sigue teniendo la posibilidad de preparar recursos humanos altamente calificados que permitan pensar en proyectos ambiciosos y de amplio espectro, de alimentos pero también en el sector de la salud.

¿Puede Argentina liderar ese proceso a nivel regional?

No hay duda de que Argentina tiene capacidad de liderar proyectos biotecnológicos en toda la región incluso con alcance mundial. La biotecnología no se desarrolla pensando en el mercado doméstico o para resolver una situación particular, sino de manera global. Argentina tiene la capacidad de liderar en la región y Latinoamérica, pero también que sus desarrollos trasciendan más allá sin ningún problema. Para eso es preciso alinearnos y dejar de discutir si la ciencia puede o no. La pandemia demostró que la ciencia puede resolver problemas de la humanidad. Miremos la vacuna ni más ni menos. Hay que invertir en ciencia y tecnología y no hay duda. Los commmodities ya dieron todo lo que pudieron dar y ahora hay que buscar productos que agreguen valor, aumenten exportaciones y generen empresas sustentables que vienen de la mano de la generación del empleo, y no dependen de vaivenes económicos y ni de la economía doméstica. Y la biotecnología es un buen lugar para eso. Nadie puede negar a la ciencia como refugio de valor. En salud no hay un reconocimiento de la marca país como en agro, pero es un buen inicio. Tenemos capacidad de ir al mundo y hacerlo con valor agregado. Tenemos una oportunidad de resolver esos desafíos que tiene que ver con el ingreso de divisas, la generación de empleo y el surgimiento de nuevas compañías sustentables.