La actividad económica sigue 3,1% debajo de la prepandemia (y en el mismo lugar que hace 11 años)

A más de año después de la pandemia, la actividad se ubica 3,1% por debajo del nivel de febrero 2020. Desde una perspectiva de más largo plazo, los niveles siguen siendo comparables a los de 11 años atrás.

30 de junio, 2021

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Como era de esperarse, la actividad económica cayó en abril por tercer mes consecutivo, acelerando la contracción respecto a los meses previos. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae), el cuarto mes del año mostró una merma de 1,2% respecto a marzo.

Así lo informó ayer el Indec, que además consignó que en lo que va del año la actividad registró un crecimiento de 0,5% desestacionalizado y 8,2% interanual. En tanto, si se compara abril último con el mismo mes de 2019, se observa una contracción de 3,8%.

El organismo estadístico reflejó en su informe una variación interanual positiva de 28,3% en abril. Sin embargo, hay que recordar que la base de comparación de ese período en 2020 es muy baja. En abril de 2020, la actividad cayó 25% debido a las restricciones impuestas por el Gobierno a raíz de la pandemia que paralizó casi de forma total la economía.

Desde la consultora LCG explicaron que, a más de un año del inicio de la pandemia, la actividad todavía se ubica 3,1% por debajo del nivel al que operaba en febrero de 2020. “Desde una perspectiva de más largo plazo, los niveles siguen siendo comparables a los 11 años atrás”, mencionaron.

“La economía está sólo 4,4% por debajo de abril de 2019”, agregó el Mecon.

Para Ecolatina, el dato intermensual del Emae verifica cómo el crecimiento de este año será más efecto de arrastre estadístico (+6%) que una mejora genuina, explicada por un buen desempeño económico. Por otro lado, ACM aseguró que se está viendo una desaceleración en la recuperación.

Por rubros

Si se analiza a nivel desagregado, en abril crecieron de forma interanual 13 de los 15 sectores relevados por Indec, 9 de los cuales registraron las máximas variaciones interanuales históricas debido a la baja base de comparación. Lidera el crecimiento construcción (221,5%), seguido de hoteles y restaurantes (207,7%) y otras actividades de servicios (190,5%).

Las mayores contribuciones al crecimiento del Emae fueron de la industria (55,1%) y el comercio (41,9%), ambos sectores acumularon 6 subas consecutivas. A estos le siguieron, actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (24,6%), transporte y comunicaciones (22,9%), minas y canteras (14,6%) y electricidad, gas y agua (11,3%). Por su parte, los impuestos también registraron máxima suba histórica (36,0%).

Por otro lado, registraron caídas interanuales sólo dos sectores: pesca (-0,5%) y agropecuario (-1,9%). En este último caso, “la caída puede deberse a la suba de retenciones que perjudica la producción en el mediano plazo. Otro factor fue la sequía sufrida el verano pasado que afectó las cantidades cosechadas”, señaló la consultora ACM

Para los especialistas, las perspectivas del sector agropecuario no son positivas dado el impacto negativo del nivel actual de retenciones y de la brecha cambiaria, a lo que se le sumaría la desaceleración de los precios internacionales. “Sin embargo, cabría esperar una recuperación en las cantidades cosechadas de cara al próximo año producto de la sequía del año corriente”, estimaron.

Desde el Ministerio de Economía destacaron que cuatro sectores se encuentran en niveles superiores a los de abril de 2019: comercio (+5,1%), electricidad, gas y agua (+3,6%), actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (+2,4%) e industria (+2,2%). También los impuestos se ubicaron 0,8% por encima del nivel de abril de 2019.

¿Qué pasó en mayo y junio?

“Posiblemente, al igual que abril, mayo vuelva a reflejar el impacto de las restricciones para contener el avance de la segunda ola de Covid y, junio, el efecto de la relajación de las mismas”, subrayó LCG. La consultora sigue esperando un crecimiento “pobre” para la segunda mitad del año.

“La reapertura de paritarias y la política de ingresos que el Gobierno está incentivando de cara a las elecciones de fin de año podrán empujar el consumo, pero entendemos que lo harán en el margen”, aclaró LCG. “Hay que tener presente que los salarios se recuperarían desde niveles mínimos después de tres años de ajuste real, y la suba de ingresos a trabajadores de la clase media podría desviarse, en alguna medida, a los dólares libres y no dirigirse completamente al consumo”, añadieron.

Ecolatina expresó en su informe que durante mayo y junio la actividad económica habría seguido condicionada por el incremento de contagios y las restricciones sanitarias. “Si bien éstas fueron más focalizadas que en 2020, inevitablemente impactaron sobre la producción”, agregaron.

La consultora dirigida por Matías Rajnerman espera que el impacto de la segunda ola se haya traducido en un retroceso desestacionalizado en el período abril-junio. “En este sentido, las ramas de mayor trabajo nocturno (hoteles, restaurantes y esparcimiento) se mantuvieron en niveles muy inferiores a los de la pre-pandemia. Por otro lado, la producción de bienes estuvo menos afectada, pero no exenta: en la medida que hubo contagio de personal, muchas industrias se vieron obligadas a cerrar sus plantas temporalmente y determinadas obras se vieron pospuestas”, agregó Ecolatina.

¿Cómo terminará el año?

Desde LCG repararon en que habrá que ver cuál será el efecto en términos sanitarios y económicos que tenga un eventual ingreso de la variante Delta al país. Desde el Gobierno aseguran que tarde o temprano eso va a suceder.

“Por el momento seguimos proyectando una variación positiva del PIB en torno al 6,5% o 7% para 2021, que resulta apenas por encima del arrastre estadístico que dejó la recuperación de finales del año pasado”, proyectaron. “El crecimiento sigue siendo tan marginal que hacia finales de este año la economía seguirá operando por debajo del (último) techo alcanzado en noviembre 2017”, aclararon los dirigidos por Guido Lorenzo.

Ecolatina destacó que “si la actividad se mantuviera inalterada en lo que resta del año, el PBI crecería poco menos de 7% en el promedio de 2021”. Teniendo en cuenta que en mayo-junio se podrían observar nuevas caídas desestacionalizadas, producto de la segunda ola de Coronavirus y sus mayores restricciones, es probable que el número final termine por debajo de este “arrastre” actualizado.

“No obstante, dado que a partir de la segunda parte del año se recuperará el terreno cedido, estimamos que el crecimiento para 2021 se ubicará por encima del 6%”, estimaron. “El desafío quedará para 2022: habrá que ver si será posible extender la recuperación de los últimos meses de este año con presiones cambiarias e inflacionarias que podrían reavivarse luego de las elecciones”, señalaron los conducidos por Rajnerman.

Para ACM en la actividad incide la heterogeneidad en la recuperación debido a la distorsión de precios relativos generada por la canasta de precios regulados y restricciones, como también los diferentes protocolos que se le imponen a cada sector. En este sentido, la construcción sería uno de los sectores que muestren mayor dinamismo producto del incremento del gasto destinado a la obra pública de cara a las elecciones, como también los bajos costos en dólares y el canalizador de ahorros en que se transforma dicho sector en contextos de controles de cambios.

“En este escenario estimamos un crecimiento en torno al 5,9% para este año, reduciendo marginalmente nuestra proyección respecto a los primeros meses del año producto de un endurecimiento aún mayor de las restricciones asociadas a la pandemia”, concluyeron.