Las materias primas no se detienen (y habrá más maíz del esperado)

26 de abril, 2021

El USDA recorta a 47 millones de toneladas la estimación de cosecha de maíz en Argentina

El consultor agropecuario Pablo Adreani destacó que la rentabilidad y el ingreso por hectárea de los productores de granos se ubican entre “los más altos de la década”. En el caso de la soja, la suba acumuló 7% semanal porque el precio de la oleaginosa escaló a US$ 565 por tonelada.

“Estamos ante una semana histórica en la Argentina porque estamos viendo los máximos precios del año comercial actual y de varios años atrás también”, afirmó Andreani, titular de la consultora Agripac.

Una soja que valga US$ 350 la tonelada en plena cosecha o un maíz a US$ 220 (descontadas las retenciones) “eran algo impensado hace un mes”, aseguró. “Indudablemente que los astros se alinearon y la suba tiene un componente externo muy fuerte”, agregó.

Según el experto, las lluvias pudieron haber demorado las cosechas en algunas zonas, “pero la suba no es porque la cosecha esté frenada”. En ese sentido, sostuvo que el fin de semana anterior “había llovido fuerte el viernes y sábado y durante el lunes de apertura del mercado acá no hubo alzas; sin embargo el martes subió en Chicago y ahí empezó la tendencia alcista que hemos visto en los últimos ocho días hábiles”.

Al cierre del viernes el precio de la soja se ubicaba 88% por encima de mediados de marzo de 2020, mientras el maíz operaba en valores 113% más altos que hace un año. En ese contexto, el aceite de la oleaginosa cotizaba a US$ 1.385 y la harina a US$ 464 por tonelada para mayo, muy por encima de los US$ 680 y los US$ 316, respectivamente, pactados en mayo del año pasado. El trigo, por su parte, rozó los US$ 262 por tonelada, es decir 55% más que a comienzos de septiembre.

“Esta es una suba consistente, estructural, y que se va a definir en los próximos meses porque el efecto que están teniendo las bajas temperaturas en Estados Unidos, por la imposibilidad de sembrar soja y maíz, es el principal factor alcista, que está empezando a preocupar a todos los operadores mundiales”, interpretó.

El consultor coincidió también con las proyecciones favorables sobre la rentabilidad del sector hechos, entre otras entidades, por la Bolsa de Comercio de Córdoba para los agricultores maiceros de esa provincia, Tucumán, Santiago del Estero, La Pampa y San Luis.

“El productor sabe muy bien que 1.000 kilos de maíz a US$ 220 son US$ 2.200 de ingreso bruto unitario, y para una soja a US$ 350 estamos hablando de un ingreso de casi US$ 2.000 por hectárea bruto”, puntualizó Andreani. El escenario está hecho en base a rinde de 10 toneladas en el caso del maíz y 60 quintales en el caso de la soja, guarismo que no lograrán todos. “Si descontamos lo que se quiera de costo de producción nos vamos a dar cuenta de que el ingreso por hectárea es uno de los más altos de la década”, concluyó.

El maíz desplazó a “la reina” y vuelve a 50 M/tn

Cuando comenzó la campaña maicera, la incertidumbre de “La Niña” reinaba en las decisiones y el aumento que se esperaba en el área de siembra quedó envuelto en dudas. Sin embargo, con la ayuda satelital, se descubrieron algunas sorpresas en la región núcleo. Así lo comentaron desde la BCR.

“Tras recorrer la región, georreferenciar 4.300 puntos de diferentes coberturas y volcar la información en la plataforma de Google Earth Engine, las imágenes del satélite Sentinel-2 despejan las dudas. Y el resultado sorprende, ya que se sembraron más de 220.000 hectáreas maiceras extras de lo que se esperaba en la región núcleo. Esto da un total de área maicera de 1,61 millones de héctareas, es decir, 7% más que hace un año. Y en soja, que se estimaba un crecimiento de área, los satélites responden que no, que la soja volvió a caer en este año y que se trata del menor hectareaje de los últimos 10 años con 4,82 millones”, señaló la BCR.

Así, la estimación de la cosecha maicera vuelve a subir a los 50 millones de toneladas. Asimismo, en la BCR agregaron que ya se lleva trillada el 80% de la superficie de soja de primera y 7% de la soja de segunda: en total 3,7 millones. La cosecha del maíz temprano cubre el 67% del área y llega al millón de hectáreas cosechadas en la región.

Se viene la fina 21/22

La próxima campaña fina de granos 2021/22, pronta a comenzar, ocupará una mayor superficie que la registrada en el ciclo actual, gracias a que se espera un crecimiento en el área de cebada, mientras que la de trigo se mantendría sin cambios en 6,5 millones de hectáreas. Así lo estimó el economista jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), Agustín Tejeda Rodríguez, en diálogo con Télam, tras señalar que pese al aumento de precios internacionales del trigo, los incentivos de producción recaen en otros cultivos, como la cebada o granos gruesos, debido a que sus incrementos en los últimos meses fueron mayores.

Tejeda Rodríguez añadió que “si bien el trigo tiene mejores precios que el año pasado, ha perdido competitividad respecto a las otras opciones y, por eso, es que no damos una expansión y esperamos que el productor se vuelque a esas otras opciones”.