Acevedo: “La convicción es la misma: es con más y mejor industria”

3 de septiembre, 2020

La Unión Industrial Argentina (UIA) realizó ayer al mediodía un acto para conmemorar el Día de la Industria. El evento, que se realizó en la planta de Sinteplast, ubicada en Ezeiza, contó con los discursos del presidente de la UIA, Miguel Acevedo; el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y del Presidente, Alberto Fernández. Además, se presentó el documento elaborado por la UIA “Hacia una nueva normalidad: propuestas para la reactivación productiva”.

Acevedo, en su segundo mandato como líder industrial, agradeció a Miguel Angel Rodríguez, vicepresidente PyMI de la UIA y el dueño de casa. “Lo que ustedes ven acá es fruto del esfuerzo de tres generaciones de industriales”, dijo Acevedo, quien ponderó el rol del sector en la pandemia y arrancó con las citas obligadas: las de Carlos Pellegrini, quizás el más industrialista de la Generación del ‘80.

“En estas fechas me gusta recordar a Carlos Pellegrini, que hace 120 años organizaba junto a la UIA el primer Congreso Industrial. En ese congreso del año 1900, Pellegrini señalaba ideas que tienen mucho sentido cuando uno las lee hoy. Decía: ‘Que las industrias manufactureras y agropecuarias son armónicas y concurrentes’, ‘que la minería es clave para el progreso del país y ‘que la escuela industrial cumple un rol fundamental en Argentina’”.

Poco se ha hecho, en los 120 años que siguieron, para honrar las palabras de Pellegrini. Aun así, Argentina tiene uno de los tejidos industriales más densos de América Latina y puede argumentarse que los industriales, los protagonistas de eso, lo lograron, las más de las veces, a pesar de la política y las políticas económicas. Por eso, son más resilientes y, aunque el discurso a veces parezca circular o repetitivo, no parecen querer bajar los brazos. Confían en la industria y en el rol que puede tener en la Argentina del futuro. “La convicción es la misma: es con más y mejor industria como se resuelven los problemas de Argentina”, dijo Acevedo.

“La pandemia mostró con claridad que no es lo mismo tener que no tener industria. Argentina tiene la oportunidad de producir hoy la futura vacuna contra el virus gracias a la capacidad de nuestros empresarios industriales y de nuestro sector productivo, junto al ecosistema científico-tecnológico y educativo nacional”, dijo el industrial.

Más allá de eso, los datos muestran un declive que, sin políticas activas, no se revertirá.

-“Desde 2011, perdimos un cuarto de la producción industrial per cápita y se contrajeron un tercio las exportaciones industriales”, sentenció.

-“Entre 2011 y 2019 se perdieron cerca de 108.000 empleos en la industria. Casi 60.000 de estos empleos se perdieron producto de la crisis de 2018 y 2019”, dijo, mostrando que el problema no fueron solo las Macrinomics.

Además, señaló las propuestas de la UIA, nucleadas en cinco ejes y condensadas en un extenso documento.

Potenciar la inversión productiva. “La moratoria impositiva y previsional que se ha presentado recientemente es una herramienta muy importante para afrontar la crisis actual. Ahora necesitamos un debate profundo sobre una reforma tributaria que promueva la generación de valor, la formalización del empleo y la producción. Este difícil contexto que estamos atravesando evidencia cómo la informalidad le quita recursos al país y carga el peso tributario cada día más sobre el sector formal. Argentina necesita mejor tributación, eliminando los impuestos distorsivos”, agregó Acevedo.

Generar incentivos para la creación de más y mejores empleos. Más allá de ponderar el ATP y el acuerdo con la CGT para preservar el empleo, Acevedo dijo: “Tenemos que trabajar para transformar estas iniciativas en incentivos de un nuevo ecosistema laboral que promueva la productividad. Esto solamente será posible con debates profundos en los que todos nos escuchemos, algo que lamentablemente no sucedió durante el tratamiento de la Ley de Teletrabajo en el Parlamento”.

Contar con una banca de desarrollo federal y de perfil productivo. “Durante la pandemia, se ha avanzado junto al FOGAR en el sistema de garantías, así como en otras áreas. Sin embargo, Argentina tiene un tema crítico por resolver: dar un salto cualitativo y cuantitativo en materia de financiamiento productivo”, fue el diagnóstico del líder fabril.

Hacer más federal al entramado productivo. “En cada región del país hay empresas industriales con enorme potencial”, apuntó y agregó: “La infraestructura, definitivamente, tiene que nivelar las asimetrías entre provincias”.

Aumentar las exportaciones. En esta nueva normalidad que nos toca vivir, la competencia predatoria pasa a ser la regla, y no la excepción. Por eso es clave desarrollar incentivos para sostener y ganar nuevos mercados. Argentina necesita generar divisas para crecer y hacer sustentable el reciente acuerdo de la deuda externa”, fue el análisis de Acevedo. ¿Un mensaje por elevación hacia Oriente?

Vincular el sistema educativo con los avances de la revolución 4.0. “Esta es una tarea ardua que la dirigencia industrial con más años sobre sus espaldas está llevando adelante hoy en día, para aggionarnos y entender el nuevo mundo en el que desarrollamos la actividad productiva”, dijo sobre la irrupción de las tecnologías en los procesos. “Afortunadamente, la UIA cuenta con una gran camada de dirigentes jóvenes, a quienes usted ya conoce. Es preciso que todos entendamos que ningún objetivo será realizable si no hacemos una autocrítica sobre la forma en la que construimos el vínculo entre los actores sociales”, agregó en referencia a los jóvenes de la UIA, liderados por el textil Tomás Karagozian.

“En un mundo plagado de incertidumbres, Argentina necesita que nosotros, la dirigencia, logremos ofrecerle a la sociedad algún grado de certeza y que busquemos consensos para vincularnos mejor. El acuerdo es más fácil de decir que de hacer, pero la agenda que tenemos por delante no será exitosa a partir de las disputas estériles que han invadido nuestra historia y persisten en nuestro presente. La industria nacional que ven hoy aquí o la que va a fabricar la vacuna está en todo el país, en centenas de plantas con miles de trabajadores y trabajadoras con capacidades técnicas y tecnología acumulada durante décadas. Pocos países del mundo tienen lo que tenemos nosotros. El capitalismo industrial nacional tiene tradición y muchos ejemplos de éxito, que no pudieron llegar a ser de clase mundial porque el país no los acompañó, sino todo lo contrario. Hoy tenemos otra oportunidad de impulsar ese desarrollo. No la debemos dejar pasar”, concluyó Acevedo.

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