Economía y Desarrollo Social prevén una caída prolongada de la actividad

12 de mayo, 2020

El Ministerio de Economía evaluó que la actividad económica seguirá resentida durante el tiempo que dure el aislamiento social, con pérdidas de empleo y de ingresos para los hogares, motivo por el cual la cartera de Desarrollo Productivo propuso extender la continuidad de los programas asistenciales para paliar los efectos de la pandemia.

 

El informe fue presentado ante el Comité de Evaluación y Monitoreo del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la producción (ATP), publicado hoy en el Boletín Oficial bajo la decisión administrativa 747/2020.

 

“El cese de actividades económicas por la implementación de la cuarentena en la Argentina encuentra la economía doméstica en un contexto recesivo y de fragilidad social derivado, en gran parte, de las políticas económicas implementadas en los últimos cuatro años”, indicó el secretario de Política Económica, Haroldo Montagu.

 

En base a los últimos informes del INDEC, el funcionario advirtió que “los primeros efectos visibles de la cuarentena en marzo, cuando sólo una porción del mes tuvo cese de actividades, muestran caídas generalizadas en los sectores industriales, especialmente aquellos no esenciales, y sobre la actividad de la construcción”.

 

 

A su vez destacó que “los sectores industriales catalogados como esenciales presentan caídas más reducidas”, y puntualizó que “numerosas actividades también se resienten por el freno en la actividad, como las vinculadas al sector energético, y los servicios”.

 

“Los números para abril se perfilan aún más negativos”, sentenció el funcionario, quien puso de relieve que, “en términos de empleo e ingresos, la caída de la actividad productiva puede significar pérdida directa de puestos de trabajo en los casos en los que la tasas de no registro sea más elevada”.

 

Mientras que por “en aquellas actividades con mayor grado de formalidad”, Montagu consideró que es posible que se lleva a cabo la implementación de esquemas de suspensión y reducciones salariales, con la consecuente pérdida de ingresos para los hogares.

 

“Esta dinámica podrá prolongarse de acuerdo con la extensión de la cuarentena obligatoria y el grado de flexibilización por actividad y por región”, resaltó.

 

Por su parte, el jefe de Unidad de Asesores del Ministerio de Desarrollo Productivo, Alejandro Sehtman, coincidió con que la cuarentena “repercute sobre una estructura económica que ya se encontraba en un contexto de recesión y fragilidad social”.

 

Para abril, todos los datos anticipados hasta el momento sugieren que las caídas se habrían acentuado, producto de que se trata del primer mes completo con cuarentena”, remarcó el funcionario de la cartera de Desarrollo Productivo.

 

 

Frente a la situación, señaló que “el Gobierno nacional ha respondido con diversos instrumentos de contención de la situación productiva y social, tales como el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) y el ATP”.

 

“Si bien en mayo la actividad económica está comenzando a normalizarse (por ejemplo, el porcentaje de empleos privados formales exceptuados de la cuarentena pasó del 43% el 20 de marzo al 51% el 8 de mayo), la situación económica y productiva general sigue estando profundamente afectada”, agregó.

 

Ante ello, Sehtman recomendó que el Estado “haga las evaluaciones pertinentes de estos programas y, de este modo, analizar la continuidad de los programas de asistencia estatal que permitan atenuar el impacto económico del coronavirus”.

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