Los cuatro caminos de la deuda

7 de abril, 2020

Por Guido Lorenzo Directo Ejecutivo de LCG

 

El ministro de Economía, Martín Guzmán, emitió un DNU mediante el cual reperfila la deuda en dólares bajo ley local. La misma asciende a un monto de US$ 12.100 millones, repartida entre Letes y bonos en dólares. Esta vez, sin diferenciar entre tenedores como personas físicas y jurídicas, algo que sí había tomado en cuenta con anterioridad.

 

 

Si bien cualquier escenario base no contemplaba el pago de estos instrumentos, ahora se diferencia el discurso abriendo la posibilidad de darle tratamiento desigual a los bonos bajo ley extranjera y aquellos bajo ley local. Con los bonos ley local reperfilados hasta el 31 de diciembre de 2020,se abren 4 caminos para el Gobierno.

 

  • El primero es el de realizar una estrategia similar de presentar una propuesta de reperfilamiento con los bonos ley extranjera.En ese caso, habrá que esperar anuncios respecto de los intereses del Global 26 que vencen en apenas 18 días. Debería haber novedades pronto. Sería entrar en default por no cumplimiento del contrato de deuda del Global 26. Los CDS se activarían de inmediato. Si la estrategia es reperfilar ley extranjera, Argentina entraría formalmente en cesación de pagos por no cumplir con los términos del contrato de deuda y deberá enfrentar demandas en la Corte de Nueva York y otras plazas. Esta idea, suena poco atractiva. Demuestra poco compromiso y voluntad por parte de Argentina.

 

  • La segunda alternativa es que Guzmán presente rápidamente un acuerdo con los bonistas extranjeros donde haya logrado conseguir la adhesión de las CACs. Ese escenario sería el más virtuoso para Argentina ya que solucionaría el problema de la deuda externa. El único inconveniente sería el trato desigual entre los bonos ley extranjera y ley local, pero que en última instancia podría corregirse después ofreciendo a éstos últimos una propuesta similar. De todas formas, parece una alternativa poco plausible.

 

  • La tercera opción es realizar una propuesta y que no tenga adherencia. En ese caso el país no ingresará en default si sigue pagando los intereses.El problema con esa estrategia es que el discurso de la sustentabilidad pierde elegancia: Argentina seguiría pagando cupones elevados a la espera que mejoren las condiciones internacionales para hacer una propuesta más tentadora a los bonistas. Algunos se inclinan a pensar que esta opción es viable dado que el no pago de los bonos ley local liberó fondos para el pago de intereses de ley extranjera, que en lo que queda del año suma  US$ 2.750 millones.

 

  • La cuarta alternativa es dejar que venza el plazo de pago de los intereses, no pagarlos, entrar en el período de gracia de 30 días para el pago de los mismos y el 22 de mayo (30 días después del vencimiento de los intereses del Global 26) se entraría en default por falta de pago y propuesta. El desafío de la cuarta alternativa es justificar el no pago de intereses en un año donde no hay carga de vencimientos. El país no tiene vencimientos de capital, por lo que la voluntad de pago se vería afectada de cara a una futura negociación.

 

Los bonos ley extranjera reaccionaron bien en el arranque del día luego de la publicación del DNU haciendo notar que toman a bien la decisión de Guzmán de considerar que la ley nacional y la extranjera juegan partidos separados. De hecho, al no pagar los bonos ley local, la posición de caja se ve más favorecida. Actitud poco decorosa debido al trato desigualitario, pero hay que admitir que no es lo mismo enfrentar juicios en Nueva York que reclamos en Argentina. Ya en las crisis de finales de los ‘80’ y en la crisis del 2001, el Estado modificó unilateralmente términos de contratos y la Corte Suprema falló en contra de los acreedores que reclamaron por su pago.

 

Hay algo que ya es fáctico. La voluntad de Guzmán de darle igual trato a ambos bonistas (locales y extranjeros) se vio mermada por la capacidad de pago de Argentina. Si bien hasta ahora no se discriminó negativamente a los  ley local, la discreción con la que se los está tratando es suficiente para notar que hay trato desigualitario.