Kulfas, ministro de Desarrollo Productivo: el encargado de “encender” la economía albertista

6 de diciembre, 2019

kulfas

Alberto Fernández lo dijo y lo repitió en la campaña. “Mauricio Macri apagó la economía”, señalaba el otrora candidato.

 

Con la excepción de 2017 (el mejor año económico de Cambiemos), el Gobierno saliente estuvo en recesión la mayor parte del tiempo: el PIB cayó 1,8% en 2016, creció 2,9% en 2017, cayó 2,5% en 2018 y, con suerte, terminará 2019 en -3%.  La recesión, además, se agudizó tras las PASO del 11 de agosto y hay sectores claves, como la industria o la construcción, que caen a tasas muy pesadas aún.

 

Esa tónica recesiva, además, se combinó con caídas muy fuertes en el salario real que, en parte, amortiguaron el impacto sobre el empleo: las empresas ajustaron por precio, y no por cantidad.

 

Ese cuadro de situación, responsable máximo de la derrota electoral de Macri, será el que deba revertir Matías Kulfas, designado ministro de Desarrollo Productivo. El Economista ya lo había anticipado a fines de septiembre.

 

En el mercado creen que la cosa empeorará antes de mejorar y, según el último REM del BCRA, apunta a una nueva caída del PIB en 2020: -1,7%.

 

Kulfas tiene experiencia en el sector público bajo el ala de Mercedes Marcó del Pont: la secundó en el Banco Nación y, luego, en el BCRA. Con un perfil heterodoxo y desarrollista, en los años macristas se refugió en la academia en la Unsam, escribió “Los 3 kirchnerismos”, se interesó en las energías renovables y militó en el Grupo Callao. Cecilia Todesca y él eran el equipo económico dentro del espacio que lideraba Santiago Cafiero. Semanas atrás, detalló “Las 6 reglas de la economía albertista”.

 

Como Alberto, tiene críticas hacia el “tercer kirchnerismo”: el del segundo mandato de Cristina Kirchner. “Lejos de ‘profundizar el modelo’, el tercer kirchnerismo debió contentarse con ‘aguantar el modelo’”, sentenció en letra del molde. Como Alberto (y, en rigor, la mayor parte de la sociedad), cree que la etapa más virtuosa fue la nestorista (2003-2007), aquella que se buscará recrear en los próximos tiempos. No será fácil esa reedición en el plano real, y acaso sea imposible, más allá de las invocaciones simbólicas.

 

La gran pregunta, mirando hacia adelante, es cómo hará Kulfas para “encender” la economía. Según su visión, compartida por Alberto y el kirchnerismo en general, el consumo privado es la clave. El famoso “ponerle plata en el bolsillo a la gente”. Kulfas cree que la demanda es determinante para encadenar la inversión detrás de ella y darle calor a la economía. Es una tesis sensata: el tema es el “cómo”.

 

En los próximos días se conocerán algunos detalles más. ¿Cuánto más bajarán las tasas de interés? Kulfas anticipó que deben ser positivas en términos reales, pero no exageradamente. Ya han bajado bastante, ¿se acelerará la tendencia? Kulfas no descarta por completo la emisión monetaria, aunque sostiene que debe ser usada con prudencia porque conlleva lógicas presiones sobre la inflación y/o las brechas cambiarias.

 

La gran apuesta, sin embargo, es bajar la inflación a la zona de 2% mensual. Ya lo anticipó en un evento de Clarín. Esa inflación tendencial que Argentina arrastra hace más de una década. Con tarifas pisadas y “supercepo” operando a pleno es posible, aunque el número mensual del verano estaría más cerca de 3-4%. Esa desinflación, junto con un impulso potente a las remuneraciones, debería permitir que el salario real salga a tomar un poco de oxígeno. ¿Cómo se instrumentará ese impulso? Ese será el gran tema de los próximos días y semanas porque las empresas, ya argumentaron, no están en condiciones de afrontarlo.