Ghidini: “En empleo, el gobierno de Macri no fue muy distinto a los anteriores”

2 de diciembre, 2019

Matías Ghidini

Entrevista a Matías Ghidini Gerente de GhidiniRodil Por Enrique Pizarro

 

Reducir el desempleo será una de las tareas que deberá enfrentar el Gobierno entrante. Según el último dato del Indec, durante el segundo trimestre de este año la desocupación llegó a 10,6%, y estudios privados estiman que la cifra no mejorará en lo que resta del año. En tanto, el empleo total registrado, que había mostrado un pico a principios de 2018, viene en descenso desde la crisis económica que se desató en abril del año pasado. No obstante, si se compara con finales de 2015, al inicio de la gestión actual, se observan cifras muy similares, con un leve aumento del total registrado.

 

En diálogo con El Economista, Matías Ghidini, gerente general de la consultora de recursos humanos GhidiniRodil, trazó una mirada acerca del desempeño del mercado laboral en el país durante los últimos cuatro años y sobre lo que prevé hacia 2020 y los años siguientes.

 

A grandes rasgos, ¿cómo observó la gestión del actual Gobierno en materia de empleo?

En empleo, la gestión del gobierno de Macri no fue muy distinta a la de, por lo menos, los últimos tres o cuatro gobiernos. Argentina no crea empleo privado genuino de calidad desde hace por lo menos una década, por lo cual si uno lo mira en perspectiva, la gestión de Macri en empleo fue más de lo mismo. De hecho, no se generó la reforma laboral, que ningún Gobierno lo hizo. Hubo iniciativas en este Gobierno, como el impulso que se le dio al sector de tecnología con las becas para quienes estudien eso. Pero, de manera general, fue una gestión en empleo con buenas intenciones, pero que nunca llegó a concretar.

 

¿Prevé recuperación para el próximo año?

El mercado laboral para 2020 será bastante similar al de este año, estable, en una línea mediocre. Hay que tener en cuenta que este año se alcanzó el pico de desempleo más alto de la última década. Difícilmente eso cambie en el corto plazo, con lo cual en el primer semestre del próximo año la situación va a ser similar por el arrastre y porque no hay una gestión que cambie la tendencia. Tal vez en el segundo semestre se pueda ver algún cambio de tendencia. Habrá que ver si se hacen los cambios para que se recupere.

 

¿Cuáles son esos cambios que deben implementarse?

Por un lado, hay que encarar una reforma laboral, la cual ninguno de los últimos cuatro gobiernos ha encarado seriamente. Una reforma que apunte a dinamizar y engrosar el mercado laboral. Que apunte hacia cuestiones de fondo. Por ejemplo, cómo incorporar al mercado laboral las nuevas formas de trabajo: empleados por proyectos, remotos, freelance; cómo incentivar desde condiciones fiscales o impuestos que se incorpore gente que está fuera del sistema; cómo promover desde el Estado el estudio de carreras que el país necesita. Hay que trabajar mucho en la comunicación para cerrar la brecha que existe entre las carreras que se estudian y la oferta laboral. Hoy sigue habiendo una fuerte desconexión en un mercado laboral que tiene espacio para especialistas en tecnología y en ingenieros muy específicos, mientras de las universidades recibe principalmente abogados, psicólogos, economistas o periodistas. Entonces, hay un trabajo pendiente de comunicación de parte de los actores, del Gobierno, las universidades y las empresas, que expliquen cuál es la oferta laboral de hoy y sobre todo la del futuro.

 

¿Cómo fue el desempeño por sectores este año y qué prevé hacia adelante?

Este año se trató sobre todo de un mercado laboral más específico, de nicho, donde las oportunidades estuvieron principalmente en el sector de tecnologías de la información, también junto a su primo hermano, que son las fintech. Fue ahí donde hubo una real creación de empleo genuino y de calidad. También estuvo activo el sector del oil & gas, con la punta de lanza de Vaca Muerta, aunque también con algunos otros emprendimientos. Y también el sector del agro, aunque en menor medida. Los más complicados, obviamente, fueron los relacionados con el consumo, retail, automotrices, construcción. Hacia adelante, creo que los sectores con mejores perspectivas seguirán siendo los que tienen que ver con tecnología, oil & gas y algo del campo. Por lo menos, para el próximo año.

 

¿Qué perfiles profesionales tienen mejores perspectivas?

Todos los asociados a tecnologías tienen buenas oportunidades porque no solamente son demandados por propiamente el sector de tecnología, donde por ejemplo hay muchas startup relacionadas al sector de las fintech, sino que también lo son por las empresas tradicionales, ya sean automotrices, retail, laboratorio o construcción, porque en su proceso de transformación digital empiezan a necesitar perfiles digitales: inteligencia artificial, big data, machine learning o el mismo analytics, más allá de los programadores que son los más conocidos.

 

¿Cómo viene impactando la tecnología sobre el empleo?

La realidad de hoy es que la tecnología genera nueva demanda de empleo, al tiempo que otros se van redefiniendo: los que tenían más que ver con tareas manuales han sido reemplazados por robots. Pero a la vez la tecnología ha demandado que el trabajador del futuro desarrolle otras habilidades y conocimientos. En términos de procesos de selección, obviamente que también se ha insertado la tecnología, sobre todo en las instancias iniciales del proceso, aunque solamente para algunos perfiles específicos, no para todos, porque la parte humana no es reemplazable. De hecho, más allá del auge de la tecnología, sigue habiendo demanda de perfiles muy asociados al vínculo, a la empatía, al cuidado, como es el caso de los enfermeros, que también son perfiles demandados.