Las reservas del BCRA y la teoría del matafuego

13 de mayo, 2019

BCRA inflación emisión cero

Por Nicolás Salvatore Economista

 

Estimé las reservas del BCRA “disponibles” para atender una corrida cambiaria y el número es de alrededor de U$S 50.000 millones. Un matafuego gigantesco para apagar el incendio de tu casa.

 

En los medios, en cambio, se leen “analistas” pronosticar una megacrisis cambiaria porque “disponibles” para una corrida estarían sólo las reservas netas (los activos del BCRA) que, según ellos, son de alrededor de U$S 20.000 millones. Y este número estaría a tiro de la demanda de divisas, es decir, con una alta probabilidad de crisis cambiaria más adelante.

 

Este es un error conceptual. Lo que no está disponible son los pasivos de corto plazo del BCRA, básicamente encajes en dólares de los bancos comerciales y obligaciones de corto plazo de la entidad. No usar los pasivos de largo plazo del BCRA ante una corrida cambiaria sería como no usar el matafuego cuando se incendia tu casa, porque no querés que dentro de tres años (swap, por ejemplo) el matafuegos te quede vacío. No resiste una tabla de lógica.

 

Por el contrario, con el mismo criterio que el mío, Gabriel Rubinstein estima el poder de fuego en U$S 48.000 millones, Miguel Kiguel en U$S 45.000 millones (incluyendo swap con China) y Portfolio Inversiones en U$S 44.000 millones. Moneda más, moneda menos, hablamos de lo mismo.

 

Tomemos el número intermedio de Kiguel: U$S 45.000 millones. El Tesoro dispone, además, de U$S 9.000 millones (recordar que este FMI es el más buena onda de la Historia Argentina, y de la del propio FMI) y el campo tiene por liquidar aproximadamente U$S 8.000 millones. Así, el stock total de oferta de divisas es de aproximadamente U$S 62.000 millones.

 

Demos vuelta la hoja de balance, y estimemos la demanda potencial de divisas, es decir, los pesos que podrían comprar dólares. Hay básicamente dos grandes activos en pesos: plazos fijos y Lecap, más algo más. Supongamos un escenario catástrofe: Cristina gana las PASO y el 30% del stock de plazos fijos + Lecaps + algo más, se transforma en demanda de divisas. Estimado lector, ¿usted es consciente del caos apocalíptico que tendría que ocurrir para que se retire un tercio de los plazos fijos de los bancos?

 

Supongamos además un escenario de ficción: todos los plazos fijos vencen al mismo tiempo (o cerca). Y además obviemos que en los mercados de capitales hay expectativas y que las carteras ya estarían obviamente dolarizardas antes de las PASO.

 

Si semejantes cosas ocurrieran, la demanda potencial de divisas (pesos) disponibles para una corrida cambiaria, en el peor de los casos, rondaría los U$S 15.000 millones.

 

En consecuencia, la concurrencia al mercado cambiario arroja un dato abrumador: el stock total de oferta de divisas cuadruplica su demanda potencial.

 

En Argentina no va a haber, en 2019, una corrida cambiaria (a menos que el BCRA cometa mala praxis, algo que no creo), ni devaluación, ni crisis bancaria, aunque Cristina Fernández gane las PASO, lo que es probable.

 

Es entendible que los “analistas” anden apurados y no tengan tiempo de estudiar teoría económica, o leer el ataque especulativo de Paul Krugman, o cómo George Soros le ganó la pulseada al pound, pero sería sano que al menos hagan bien las cuentas.

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