Japón, Putin y Trump presionan sobre Argentina

24 de julio, 2018

Wall Street Trump Estados Unidos

 

Por Juan Manuel Antonietta

 

En el complejo desafío de recuperar la estabilidad, el mundo no parece estar ayudando a Cambiemos. Por ahora. La suba del bono a 10 años del Banco Central de Japón, cuya tasa pasó de 0,31% a 0,83%, disparó ayer el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años de 2,893% a 2,960%, es decir, un alza de 2,3%.

 

Si esta es una mala noticia para los emergentes, es aún peor para Argentina: las fragilidades propias del país hacen que el impacto de los movimientos internacionales sean aún mayores. No obstante, una buena: el bono tomado como activo de referencia no ha pasado la barrera de 3% aún.

 

De todas maneras, nuevas amenazas figuran en el horizonte y pueden generar más presiones alcistas. Rusia está desprendiéndose de bonos estadounidenses hace ya tres meses (se estima que bajó de US$ 96.000 millones a US$ 15.000 millones sus activos) y los está reemplazando por oro. Además, a la jugada rusa se le suman las amenazas chinas que, en medio de la guerra comercial, presionan a Estados Unidos con desprenderse de sus títulos. Hasta ahora China lo viene haciendo, pero de manera marginal.

 

Federico Furiase (Eco Go) explicó, en diálogo con El Economista, que la tendencia en Estados Unidos hacia un alza gradual debido a la suba del interés de la tasa de política monetaria de la Fed. “El mayor déficit fiscal en Estados Unidos implica mayor oferta de bonos para financiarlo, generando una tendencia gradualmente alcista”, explicó y agregó que “a eso se le suma una menor demanda de la Fed, que está achicando su hoja de balance”. Hay una tendencia a la baja de la demanda de bonos que hace subir el precio.

 

El factor Japón

 

“El Banco Central de Japón era el único banco que seguía en modalidad expansiva y ahora ese panorama parece cambiar”, explicó Miguel Zielonka, economista asociado en Econviews. Los otros dos grandes bancos (el Banco Central y la propia Fed), ya se estaban moviendo en consonancia: el primero anunció que desde fin de 2018 dejaría de comprar bonos y el segundo está quitando liquidez del mercado desde septiembre del año pasado. “Si el Banco Central de Japón empieza a levantar los estímulos, habría tres grandes autoridades monetarias quitando liquidez y eso va a llevar a las tasas más arriba”, dijo Zielonka.

 

Según Furiase, la situación no es alarmante y la tasa sigue en el orden de 3%, pero aclaró que “vamos hacia un escenario de tasas más altas hasta tanto Estados Unidos no caiga en una recesión”. El profesor de la maestría en Finanzas de la UTDT indicó que una desaceleración del crecimiento podría postergar las subas de la Fed y demorar la tendencia alcista de la tasa. Zielonka, por su parte, opinó que “una suba más de la tasa corta va a haber en 2018”.

 

Sin embargo, la tendencia alcista que describen los analistas tiene un enemigo: Donald Trump. El Presidente de Estados Unidos viene expresando su voluntad de tener un dólar más bajo que permita revertir los desequilibrios comerciales estadounidenses. Muy a pesar de Trump, en el valor de las monedas el consenso económico establece que los fundamentals del mercado juegan un rol más preponderante que las declaraciones de un máximo mandatario. “No veo una presión de Trump capaz de no dejarle a Jerome Powell bajar la tasa”, opinó Zielonka.

 

Mientras tanto, en la realidad económica argentina, para Furiase “los movimientos alcistas golpean a todos los bonos locales de largo plazo”, y agregó que este factor se suma al ruido que ya hay sobre la posibilidad de que el ajuste fiscal sea posible políticamente. “Claramente no juega a favor para salir de esta turbulencia cambiaria”, concluyó.

 

“Para que te vas a jugar a tomar riesgos si la jugada sin riesgos rinde mejor”, opinó, por su parte, Zielonka y concluyó que “esto afecta a todos, y no es algo especial para Argentina, pero estamos más expuestos porque somos más vulnerables”.