Empleo y recuperación: tendencias hacia el futuro

27 de octubre, 2017

Ministerio de Trabajo

 

En base a los datos publicados por el Ministerio de Trabajo el miércoles y los datos de actividad, la consultora ACM estimó la elasticidad empleo-producto. Este coeficiente evalúa como se modifica el empleo cuando aumenta el producto: el número el resultado de la división de las variaciones anuales en ambos factores. Mientras más alto es el valor de la elasticidad, más alta va a ser la cantidad de puestos de trabajos creados por cada aumento del PIB.

 

Consultado por El Economista, Guido Lorenzo (ACM) detalló: “La elasticidad empleo-producto es la esperada y está en línea con el resto del mundo. El parámetro mundial normal es de 0,5 y en Argentina da incluso más alto”. Es decir, el PIB debe crecer casi 2 puntos para que el empleo avance uno.

 

Sin embargo, aclaró: “Lo único que deja que desear es la composición del avance del empleo porque el monotributo fue lo que creció con más fuerza. Si bien es bueno porque les permite a las familias acceder a las asignaciones familiares, no queda del todo blanqueada la situación de estos trabajadores”. Entre agosto de 2016 e igual mes de 2017, el empleo total creció 1,9% y se observa que los que más traccionaron fueron los monotributistas, que crecieron 5,3% interanual.

 

Consultado por las perspectivas, Lorenzo señaló: “La elasticidad puede llegar a cambiar ya que cuando la actividad empieza a acelerar, el número empieza a ser más alto. Lo que se observa es que en la primera parte de la salida de una recesión la primera variable que crece es el aumento de las horas trabajadas. Entonces todavía no hay recuperación de puestos de empleos. Cuando la recuperación se hace más sostenida, ahí sí recién vienen los planes de contratación de nuevos trabajadores. La productividad horaria muchas veces da un salto a la salida de una recuperación y después la productividad total es la que sube. Entonces esta elasticidad-producto empleo se va acelerando con el ciclo”.

 

Sin embargo, otros analistas son menos optimistas sobre la capacidad de la economía para generar empleo. “Creemos que en los próximos años la elasticidad empleo–producto seguirá siendo relativamente baja o, lo que es lo mismo, que se necesitará crecer muy ágilmente para que el empleo privado recupere dinamismo”, sostiene Federico Muñoz en un informe reciente. Para el economista, hay tres factores fundamentales que afectan a la creación. Los excesivos costos laborales, la industria del juicio laboral y el particular sindicalismo argentino atentan contra los nuevos puestos de trabajo. Asimismo, dice Muñoz, la robotización y la inteligencia artificial también son factores sustitutivos de los trabajadores humanos.

 

A su vez, Juan Graña (CEPED) opinó sobre la recuperación: “El proceso de crecimiento que está encarando el actual Gobierno está generando condiciones macroeconómicas que mueven sectores con coeficientes de empleo más bajos, como son las grandes empresas y la producción agropecuaria. Así, es posible esperar que el desempeño del mercado laboral sea flojo”.

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