La minería quiere salir del estancamiento

En el sector recibieron positivamente las medidas del nuevo Gobierno

19 de febrero, 2016

La minería quiere salir del estancamiento

Desde San Juan, Mauricio Macri anunció junto a Sergio Uñac, gobernador de esa provincia, y Lucía Corpacci, de Catamarca, la eliminación de las retenciones a la minería, que desde diciembre de 2007 gravan con un 5% y 10% a los distintos productos minerales exportables. Luego, la medida fue oficializada con la publicación del decreto 349.

En los últimos siete años, el sector se ha venido estancando. Desde fines de 2007, cuando la inflación empezó a crecer con mayor rapidez, los desajustes macroeconómicos empezaron a acrecentarse y se implementaron por primera vez las retenciones, las inversiones vinculadas al sector empezaron a arreciar. A su vez, a estos problemas endógenos se le agregaron a partir de 2014 factores exógenos, como la abrupta caída del precio de las commodities metálicas y el paulatino movimiento de capitales de los mercados emergentes a los desarrollados. Todo esto significó un freno muy grande para las inversiones en un sector que es muy dependiente del acceso a capitales extranjeros.

“Donde se necesitan más inversiones ahora es en exploración porque a partir de 2007 se fueron sumando cada vez menos proyectos nuevos, entonces el neto entre los nuevos emprendimientos que abrían y los que los cerraban, que antes daba siempre positivo, empezó a dar negativo”, señaló en diálogo con Damián Altgelt, gerente general de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) hasta fines de 2015. Los yacimientos mineros suelen tener entre 20 y 30 años hasta su cierre y, en varios casos, ese momento está llegando en los próximos años. Bajo la Alumbrera, el yacimiento minero más grande de Argentina, y Bajo el Durazno, también explotado por la empresa Minera Alumbrera, por caso, prevén cerrar a mediados de 2017.

Con la mirada puesta en revertir este panorama, el nuevo Gobierno anunció sus primeras medidas, que en el sector evalúan positivamente, aunque todavía con cautela. “Las retenciones en sí no tienen ningún impacto más que lo que le cuesta al Gobierno Nacional por el lado de la recaudación, pero sumado a la devaluación, el giro de dividendos y la mayor seguridad jurídica que puede llegar a inspirar el gobierno de Macri, sí puede hacer que vengan más empresas a invertir a Argentina, que hoy son muy pocas”, afirma en off the record un especialista sectorial. Según datos oficiales, la medida significará un costo fiscal de US$ 220 M anuales para el Gobierno Nacional (unos $ 3.300 M) que en el corto plazo no pareciera que pudieran recuperarse a través de una recaudación mayor como resultado de un repunte de la actividad, como se especula en el caso del agro.

Por otro lado, las provincias mineras (San Juan, Catamarca, Santa Cruz, Jujuy, Mendoza, Salta, Neuquén, Río Negro y Chubut), también recibieron positivamente las medidas. A futuro, un repunte del sector significaría un mayor ingreso de capitales, así como también más empleo y actividad, aunque también más problemas sociales y políticos, por cuanto la actividad siempre trae aparejados reclamos medioambientales.

Después, ¿qué?

Pensando a más largo plazo, según Altgelt, desarrollar el sector minero llevará al menos tres décadas. En ese plazo, confía, se podrá alcanzar un desarrollo que nos asemeje al cuadro actual de Chile, que exporta US$ 50.000 M, mientras Argentina exportó US$ 4.500 M en 2014 y una cifra similar -todavía no disponible- en 2015. “Si hay una recuperación parcial del oro y otros metales, más algunas inversiones extra y una cuota de reactivación del sector, podríamos estar en los US$ 5.000 M o quizás incluso US$ 6.000 M, pero siempre por debajo de US$ 10.000 M en los próximos cuatro u ocho años”, pronostica. En otras palabras, el sector no será un aportante relevante de divisas durante el gobierno de Macri ni en un eventual segundo mandato del ex jefe de Gobierno. A diferencia del agro -y en especial, la producción cerealera-, la velocidad de respuesta del sector minero es más lenta.

Por todo ello, aún en el sector sorprendió la rapidez con que el nuevo Gobierno tomó la decisión de levantar las retenciones. Más aún cuando hasta hace poco había sectores del oficialismo que intentaban frenar la medida que no significaría un beneficio para el Gobierno en el corto plazo y quizás ni siquiera en el largo, aunque si traería costos políticos. Sin ir más lejos, en menos de una semana, Sergio Massa, Pino Solanas, Claudio Lozano, Víctor de Gennaro y Margarita Stolbizer e incluso la misma Elisa Carrió, integrante de Cambiemos, cuestionaron la decisión por ser una medida regresiva en términos de distribución de la riqueza y por los daños ambientales que puede generar.

A la larga, el potencial de Argentina en explotación y exportación de oro, plata, litio, hierro y cobre, principalmente, es grande, aseguran en el sector. “No se necesitan grandes cosas para que inviertan y el potencial es grande. Si ofrecés un marco jurídico e institucional propicio, sin retenciones, con reglas claras y un buen precio en Argentina, es muy grande el potencial y las inversiones que podrían llegar son muchas porque las empresas mineras no le temen tanto al riesgo”, asegura Altgelt.