El nivel de actividad se recupera

Pero hay dudas por lo que viene.

11 de septiembre, 2012

El nivel de actividad se recupera

Cuando la economía se desaceleró bruscamente, o entró en recesión según otros, durante el primer semestre, el nivel de actividad se convirtió en la principal preocupación de los economistas. Desplazó, como suele ocurrir, a los demás temas económicos. Con la llegada del segundo semestre, para el grueso de los consultores el ciclo tocó su piso y comenzó a levantar nuevamente. Y aquí aparece la primera duda: ¿cuán sólida, o débil, será? En 2013, ¿vamos hacia un crecimiento de 2-3% o de 5-6%? Proyectar las recuperaciones en a la Argentina no es fácil. En 2010-2011 muchos la subestimaron.

Mientras, los viejos desequilibrios vuelven al tapete. En primer lugar sigue la inflación. Curiosamente, crece la coincidencia entre los “agoreros del desastre” y varios economistas heterodoxos y cercanos al Gobierno de que el tipo de cambio oficial está atrasado con el dólar y de que una devaluación, sin más, no sería la solución. “Hay que mirar no sólo el tipo de cambio real, sino su denominador, que es la inflación”, dijo Héctor Valle, recientemente. Y la inflación no baja. El IPC Congreso la mide en 24,1% (acumulada en los últimos doce meses).

¿El Gobierno intentó bajar la nominalidad este año? Algunos economistas dicen que hubo atisbos en ese sentido, pero también hubo medidas que neutralizaron esos esfuerzos. Lo cierto es que no bajó, y son pocos los que creen que lo hará. Por el contrario, muchos creen que hay riesgos de que se acelere. Para los próximos meses, los gurúes (Sri Sri Ravi Shankar no opinó, por el momento) ven más inflación, más devaluación, un fortalecimiento del “corralito verde” y un agujero fiscal en expansión.

Pese a la apreciación, en el Gobierno defienden el tipo de cambio con el dólar…pero desde el BCRA aceleraron la tasa devaluación. “Las autoridades imprimieron un sutil giro a la política cambiaria al acelerar la tasa de depreciación del peso: desde abril, el aumento mensual del precio del dólar oficial fue de 1,1% promedio, cuando en los doce meses previos la devaluación mensual había promediado 0,6%. Sin embargo, este cambio en la política cambiaria no basta para revertir la tendencia a la apreciación real del peso, porque la tasa de inflación sigue superando por varias décimas al mes a la tasa de devaluación”, sostiene Federico Muñoz en su último informe.

Desde el AFIP fortalecen el “corralito verde” sobre el turismo sabiendo que hay que transitar un semestre en el que no suelen haber dólares para comprar. “La suba de los consumos con tarjetas de crédito en moneda extranjera (a esta altura, casi un ‘privilegio’ frente al resto de las operaciones) era demasiada tentación para una autoridad regulatoria atenta a cerrar los grifos de escape de divisas. Un largo semestre de sequía de divisas por delante (hasta la próxima cosecha gruesa) terminó de convencer a las autoridades sobre la oportunidad de la medida. La medida aleja aún más la posibilidad de un desdoblamiento formal y ratifica la respuesta restrictiva y segmentada de la política cambiaria ante problemas de escasez que, paradójicamente, tanto aleja la posibilidad de una devaluación en el corto plazo como la hace más inevitable en el mediano”, pronostican los ex BCRA Hernán Lacunza y Pedro Rabasa con conocimiento de causa.

El comercio administrado aporta mensualmente más de US$ 1.000 dólares comerciales pero las actuales reservas del BCRA son menores a las de comienzos de año, como explican Marina Dal Poggetto y Martín Vauthier. Desde el Gobierno quieren cuidarlas, deslizar el tipo de cambio a su manera (es decir, no convalidar la brecha con los “otros” dólares) y aguantar hasta un 2013 que trae consigo presagios de abundancia de dólares. En la consultora Empiria creen que el Gobierno puede mantener esta tendencia de devaluación por el momento, pero que la acelerará hacia 2013. Luego de una devaluación de 8% en 2011, en 2012 sería cercana a 15% y en 2013 superaría el 20%. A fines del año que viene, el tipo de cambio oficial sería de $ 6,10/US$.

Las cuentas públicas siguen su deterioro, y también son un foco de preocupación. “Para 2012 esperamos un déficit primario de 0,5% del PIB, que sería el peor resultado primario en casi veinte años, y un déficit fiscal de 2,6%, que sería el mayor de la era K”, sostiene en su último informe Econviews. “El resultado primario, es decir sin computar el pago de intereses de la deuda, se ha reducido en los primeros siete meses del año a la tercera parte del nivel de 2010”, dice la consultora Finsoport. La presidente del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, elogió esta política recientemente. Para los economistas más críticos, este financiamiento, permitido por la nueva Carta Orgánica, es el blanqueo del retorno de la “dominancia fiscal”.

Si la economía se recupera, creen en el Gobierno, la recaudación mejorará y eso le quitará presión a las cuentas públicas y al BCRA, cada vez más abocado a financiar al Tesoro. En 2013, este será otro de los temas a seguir, máxime tratándose de un año electoral. Según Empiria, el sector público seguirá en rojo y el BCRA, vía emisión, seguirá siendo el principal financista. Un informe del Estudio Broda sostiene que la demanda de dinero será la que determine si esa emisión desembocará, o no, en una mayor inflación.

Así, la economía 2013 se perfila con más crecimiento, menos restricción externa (lo que no implica menos controles), el riesgo de mayor inflación y un panorama fiscal que podría agravarse.