Control de importaciones

7 de febrero, 2012

La implementación de barreras a las importaciones se torna impotente para evitar el deterioro del
saldo comercial. Esto es así porque sólo alcanza a un porcentaje menor de las compras al extranjero. Según la consultora Finsoport, “en el mejor de los casos, sólo ralentiza su tasa de crecimiento y, simultáneamente, fomenta represalias comerciales contra nuestro país, debilitando a las exportaciones”.

La posibilidad de impedir el proceso de continuo deterioro del saldo comercial luce acotada por este camino, sostiene un informe de la consultora. “Por un lado, los sectores exportadores presentan limitaciones para expandir sus ventas externas, tanto por restricciones productivas como por el escenario internacional adverso. Por otra parte, de mantenerse el crecimiento de la demanda interna, las importaciones continuarán expandiéndose a tasas elevadas, debido a los problemas de competitividad y/o al déficit de inversiones que presentan diversas ramas locales
que podrían sustituir a los bienes foráneos, así como por el agotamiento de los recursos energéticos nacionales”.

Según el informe, en tanto no se implementen políticas que actúen en aras de diversificar la
estructura productiva argentina y de incrementar la capacidad instalada, el último pilar macroeconómico argentino se debilitará continua e irremediablemente. Esa política debería alcanzar no sólo a las ramas industriales, sino también al sector energético. En este sentido, el agotamiento continuo de los saldos exportables energéticos explica un porcentaje significativo del deterioro del saldo comercial argentino en los últimos años. “Sin esas políticas, en un escenario de crecimiento económico moderado y de precios internacionales estables, la continuidad de la dinámica de  incremento asimétrico entre exportaciones e importaciones derivaría en la extinción del superávit comercial hacia 2013/2014, lo que determinaría un ajuste en los principales agregados macroeconómicos”.

(De la edición impresa)

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