Perspectivas de la construcción

23 de enero, 2012

Perspectivas de la construcción

Las perspectivas de la construcción para el año que comienza son moderadamente positivas, dice un informe de la consultora Ecolatina. “Esperamos que el sector continúe creciendo. Sin embargo, lo hará a un menor ritmo respecto de 2011, en línea con la desaceleración de la economía argentina”. El principal factor que seguirá impulsando al sector es la falta de alternativas
rentables de inversión. En los últimos años los ladrillos se consolidaron como opción frente a la inflación gracias al boom en los precios de los inmuebles.

Sin embargo, existen diversos factores que acotan el dinamismo del sector. Entre ellos se  destacan: el ajuste fiscal del sector público que repercutirá en la obra pública; el impacto de la sequía sobre los ingresos de los productores agropecuarios; la fuga de capitales y las trabas a las compras de dólares, y el aumento de costos que afecta la rentabilidad de los nuevos proyectos.

El primer punto que hace improbable que la construcción se expanda a tasas chinas por tercer año consecutivo, es el freno de la actividad a finales de 2012. El arrastre estadístico será mínimo en comparación con años anteriores, dice Ecolatina. El segundo escollo de peso es el continuo
incremento de los costos de la construcción, que es cada vez más difícil de compensar mediante el alza de los precios de venta. “En este sentido las paritarias serán claves puesto que la mano de obra representa casi la mitad de los gastos. Hay que ver si el gremio de la construcción acepta subas salariales en torno de la pauta oficial de 18%, ya que en los últimos dos años percibieron en promedio mejoras del 28% anual”.

A esto se le suma el ajuste del sector público que se centrará en corregir el crecimiento de los gastos más flexibles como las erogaciones en obras viales y de infraestructura. “De hecho, tanto a nivel nacional como provincial estimamos que los gastos de capital no crezcan en términos reales durante 2012”. Por último, la performance de la construcción dependerá en gran medida de la canalización de ahorros de los agentes locales. “En la medida en que se achiquen los excedentes de los argentinos, especialmente de los productores agropecuarios que tienden a invertir sus ganancias en ladrillos, o se destinen una mayor proporción a la compra de dólares, el sector será menos dinámico”.

En este sentido, la sequía no sólo pone en riesgo la principal fuente de divisas de la economía (la cosecha agrícola), sino también recursos clave para financiar la expansión de la construcción civil. Los economistas estiman que la producción de granos este año será menor y ello podría significar ingresos U$S 4.000 millones menores en concepto de exportación, El crédito podría cumplir un rol más protagónico en la adquisición de viviendas, pero en las condiciones actuales la banca privada no participa activamente en el mercado hipotecario.

“En síntesis, esperamos que el crecimiento de la construcción se modere sensiblemente en 2012, ya que son varios los riesgos que enfrenta la actividad. Esto se refleja en las expectativas del sector: a diferencia de 2010 y 2011, los empresarios que se dedican a la obra pública y los que trabajan principalmente en el segmento privado no esperan mejoras sustanciales en la actividad este año. Vale destacar igualmente, que si los ingresos del campo no se ven afectados por la sequía y la dolarización de activos se modera, hay margen para ser optimistas puesto que los ladrillos mostraron ser una fuente segura para preservar ahorros”.

(Publicado originalmente en la edición impresa)