Una selección especial con las mejores series y películas, que incluye también estrenos en salas de cine.
Estas son las series y películas para ver en el fin de semana en Netflix , Max y Mercado Play.
1. Miniserie para ver en Netflix: Adolescencia
La misoginia internalizada en los varones no solo puede causar un sufrimiento intenso a quienes la padecen, sino también manifestarse en actos violentos hacia terceros. Esta extraordinaria miniserie inglesa de 4 episodios aborda este tema desde distintas perspectivas, destacando, además, el virtuosismo técnico de sus creadores.
Un joven de 13 años es detenido por el asesinato de una compañera de clase, lo que sorprende a sus padres. El primer episodio muestra en detalle el procedimiento de la detención, su llegada a la estación policial, y el trato con guantes de seda que recibe tanto el detenido como sus padres.
El segundo episodio tiene lugar durante una visita de los detectives que investigan el caso al colegio donde el muchacho cursaba la secundaria, con el fin de desentrañar las motivaciones que lo llevaron a cometer semejante acto, interrogando a profesores y compañeros.
El tercer episodio presenta una tensa entrevista entre el muchacho y una psicóloga especializada, que revela las motivaciones que hasta ese momento permanecían ocultas.
El cuarto episodio narra las consecuencias de la detención en la familia del joven, con los padres cuestionándose en qué fallaron.
Cada episodio está filmado en una única toma (si existe algún tipo de montaje, es invisible), lo que aporta un realismo pasmoso a los hechos narrados, los cuales se desarrollan ante nuestros ojos en tiempo real, incluyendo los momentos descriptivos de la transición entre un lugar y otro, como el traslado de la casa del joven a la estación de policía.
La serie fue creada por Stephen Graham y Jack Thorne. El mismo Graham interpreta al padre de familia Miller, un plomero que contiene tanta ira como para demoler un edificio a patadas, aunque ha aprendido a enmascararla en la mayoría de los casos.
Ashley Walters interpreta al detective Luke Bascombe, padre de un hijo que sufre bullying en la escuela, un hombre que no teme mostrar su vulnerabilidad, lo que permite que el hijo se le acerque y le ofrezca apoyo.
Erin Doherty asume el papel de Briony Ariston, la psicóloga clínica encargada del caso, quien, en una confrontación titánica con el joven, logra revelar cómo la misoginia se transmite de generación en generación. La profesional, proveniente de una clase social superior, debe soportar las provocaciones del adolescente volátil con estoicismo.
Owen Cooper, en un debut actoral memorable, interpreta a Jamie Miller, el joven que arrebata la vida de una compañera, víctima de la cultura que ha absorbido desde pequeño, en la que los hombres son los que dictan las reglas y las mujeres deben seguirlas y obedecerlas.
El director Philip Barantini se destaca por su enfoque técnico al utilizar planos secuencia en cada episodio, lo que debió requerir semanas de ensayo por parte de los actores para lograr la sensación de realidad que se despliega sin aparentes fallos ni imprevistos.
Fascinante en todos sus aspectos, la serie está llena de momentos de tensión y poderosas emociones. El nivel del elenco es sobresaliente, y el tercer episodio quedará como uno de los mejores en la historia de la televisión.
Imperdible.
2. Película para ver en Netflix: Caos: Los crímenes de Manson
Dirigido por el reconocido cineasta Errol Morris (La delgada línea azul, La niebla de la guerra), este documental se basa en el libro CAOS: Charles Manson, la CIA y la historia secreta de los años sesenta de Tom O'Neill, publicado en 2019.
Antes de convertirse en un líder de culto, Charles Manson fue un delincuente menor que pasó su juventud entrando y saliendo de prisión. Sin embargo, a finales de los años sesenta logró reinventarse como una especie de gurú filosófico, atrayendo a jóvenes marginados —especialmente mujeres— a quienes manipulaba para sus propios fines.
En agosto de 1969, Manson ordenó a sus seguidores asesinar a miembros de la élite de Los Ángeles. La primera víctima fue Sharon Tate, actriz y esposa del director Roman Polanski, quien estaba embarazada de ocho meses. Junto a ella, fueron brutalmente asesinados el estilista Jay Sebring, la heredera Abigail Folger, el guionista Wojciech Frykowski y el joven Steven Parent. Al día siguiente, se ensañaron con el matrimonio de los LaBianca, supuestamente elegidos al voleo.
El documental ofrece una visión alternativa a la narrativa oficial de los asesinatos cometidos por la Familia Manson en 1969. Mientras que la versión popularizada por el fiscal Vincent Bugliosi en su libro Helter Skelter sostiene que Manson buscaba desencadenar una guerra racial apocalíptica, Caos explora otras posibles motivaciones y conexiones.
Entre las teorías expuestas, destaca la posible implicación de la CIA y su programa de control mental MKUltra. Se sugiere que Manson pudo haber sido objeto de experimentos de manipulación mental, lo que explicaría su capacidad para influir en sus seguidores. Además, el documental cuestiona por qué, pese a sus múltiples arrestos antes de los asesinatos, Manson no enfrentó consecuencias significativas, insinuando una posible protección gubernamental.
Fiel a su estilo, Morris desmonta relatos oficiales con el rigor que le otorga haber sido un detective privado, combinando entrevistas con Tom O'Neill, testimonios de sobrevivientes de la Familia Manson y abundante material de archivo, todo ensamblado en un montaje ágil.
Incluso para quienes ya conocen el caso en profundidad, Caos aporta información nueva y reveladora. Más allá de los crímenes de Manson, el documental se convierte en una profunda reflexión sobre la naturaleza de la verdad y los límites de la investigación.
Muy recomendada.
3. Película para ver en Netflix: Delicious
Este film de la directora y guionista Nele Mueller-Stöfen sigue la deriva de una familia alemana que pasa sus vacaciones de verano en su villa francesa. La aparente tranquilidad se ve interrumpida cuando, una noche, atropellan a una joven en la carretera y deciden llevarla a su hogar para brindarle ayuda. A medida que la joven se integra en la dinámica familiar (a lo Teorema, de Pier Paolo Pasolini), cada miembro proyecta en ella sus propias necesidades y deseos, lo que desencadena una serie de eventos inesperados que alterarán sus vidas.
Valerie Pachner interpreta a la esposa de John, una mujer insatisfecha con su marido. Ella triunfa en el mundo de los negocios y él se encuentra encallado en un bache laboral.
Fahri Yardım da vida al esposo de Esther, un hombre cuya aparente estabilidad se ve desafiada por la llegada de la joven desconocida.
Carla Díaz interpreta a la misteriosa joven acogida por la familia, cuya presencia desencadena tensiones y revela secretos ocultos.
Naila Schuberth como Alba representa a la hija de la familia, tan perspicaz como para dar voces de alerta ante lo que se avecina que son desoídas.
Nele Mueller-Stöfen encara la lucha de clase en este thriller, entretenido, pero no muy sustancioso. Sobre el grupo que rodea a la muchacha sobrevuela un cierto hedonismo juvenil más que una cuestión de supervivencia, y el tratamiento deriva hacia el horror, sin excesos sangrientos, aunque con implicaciones suficientes como provocar cierta repulsa en el espectador.
Para pasar un rato inquietante alcanza.
Recomendada.
4. Película para ver en Max: Escapada de espanto
Esta comedia con elementos de terror destaca por su extraordinario elenco, que reúne a figuras como Lisa Kudrow, Brian Cox, Edie Falco, Dean Norris y Parker Posey.
La historia sigue a Rohan (Nik Dodani) y Josh (Brandon Flynn), una pareja que organiza un fin de semana en una casa rural con el propósito de que sus padres se conozcan. Sin embargo, el encuentro toma un giro inesperado cuando descubren que la casa está habitada por una entidad demoníaca.
Dirigida por Craig Johnson y con guion de Kent Sublette, la película recurre a gags subidos de tono y situaciones excéntricas, con un Brian Cox que se luce en su papel de poseído, lanzando vómitos al estilo Linda Blair en El exorcista. Además, hay perritos endemoniados y fantasmas desesperados por liberarse de su condena de asustar a inquilinos temporales.
Aunque no será una película que perdure en la memoria del público, logra generar algunas risas y sobresaltos, especialmente entre los adolescentes. Para los adultos, la divertida interpretación de Parker Posey, quien enmarca el inicio y el cierre del film, añade un atractivo especial.
Recomendada.
5. Película para ver en Mercado Play: La trampa
La trampa (Election es su título original) fue dirigida por Alexander Payne (Entre copas, Los que se quedan) en 1999, en base a una novela de Tom Perrotta. Se trata de una sátira mordaz sobre la política y la sociedad a través de la lente de unas elecciones estudiantiles en una escuela secundaria de Omaha, Nebraska. Lo que comienza como una simple votación para presidente del consejo escolar pronto se transforma en una despiadada lucha por el poder, donde cada personaje encarna distintas dinámicas de la vida política y social.
Tracy Flick (Reese Witherspoon) es una estudiante ambiciosa y obsesionada con el éxito, dispuesta a cualquier cosa para ganar. Su inquebrantable determinación y su creencia en la meritocracia la convierten en una figura polarizante, generando tanto admiración como rechazo. Enfrentándola está Jim McAllister (Matthew Broderick), un profesor de ética cívica cuya animadversión personal hacia Tracy lo lleva a intentar sabotear su candidatura, revelando sus propios prejuicios y exponiendo la hipocresía de los adultos que critican las ambiciones de los jóvenes mientras actúan de manera aún más cuestionable.
La contienda se complica con la inclusión de Paul Metzler (Chris Klein), un atleta carismático, pero con poco cerebro que, sin verdadero interés en la política estudiantil, es impulsado por McAllister como una alternativa a Tracy. Su candidatura refleja cómo en muchas ocasiones el poder no se obtiene por mérito, sino por privilegio y popularidad. Por otro lado, su hermana Tammy Metzler (Jessica Campbell) irrumpe en la carrera con una motivación completamente diferente: su único propósito es desmantelar el sistema desde adentro, adoptando una postura cínica y antisistema que la convierte en una voz disruptiva dentro de la historia.
A través de estos personajes y sus enfrentamientos, La trampa disecciona con ironía las dinámicas de la competencia, la corrupción y la ambición, ofreciendo un reflejo de la política real bajo el disfraz de una simple elección escolar. Alexander Payne, junto con su coguionista Jim Taylor, adopta un enfoque satírico que refuerza la crítica social del relato. Conocido por su estilo mordaz y su habilidad para explorar la hipocresía en la sociedad estadounidense, Payne emplea una narración fragmentada con múltiples puntos de vista y el uso de la voz en off para revelar la subjetividad de cada personaje. Su dirección enfatiza el contraste entre la aparente inocencia del ambiente escolar y la despiadada lucha de poder que ocurre en él, utilizando el humor negro y la ironía para deconstruir las nociones de éxito, moralidad y democracia.
La película plantea preguntas fundamentales sobre la naturaleza de la democracia y el acceso al poder. ¿Es el liderazgo resultado del mérito o del carisma y los privilegios? Tracy representa la visión meritocrática: trabaja incansablemente y sigue las reglas, pero su éxito es visto con sospecha y resentimiento. Paul, en cambio, es favorecido por su carisma y antecedentes privilegiados, lo que refuerza la idea de que el talento no siempre es el factor decisivo en la política. ¿La democracia es un proceso justo o un juego de manipulaciones? McAllister, en su intento de alterar las elecciones, demuestra cómo los sistemas democráticos pueden ser distorsionados por quienes tienen poder. ¿Es la ambición una virtud o un defecto? Tracy encarna el dilema de la mujer ambiciosa en un entorno que la percibe como molesta e intrusiva, en contraste con figuras masculinas que, con menos esfuerzo, gozan de mayor aceptación social. Con estos elementos, La trampa se convierte en una sátira feroz que trasciende el ámbito escolar para exponer las fallas y contradicciones de la política y la sociedad en general.
El film recibió elogios de la crítica por su aguda sátira y su capacidad para reflejar la política estadounidense a través de un microcosmos escolar. El celebrado crítico Roger Ebert le otorgó cuatro estrellas y la describió como "una de las películas más inteligentes y mordaces sobre la política y la ambición jamás realizadas", resaltando la actuación de Reese Witherspoon como "perfectamente calibrada entre la determinación y la exasperación". A.O. Scott, de The New York Times, destacó cómo Alexander Payne "explora la hipocresía y la mediocridad de la democracia con un sentido del humor que es a la vez cruel y empático". David Edelstein, en Slate, enfatizó que la película "no solo se burla del sistema, sino que también nos obliga a preguntarnos si realmente queremos que funcione de manera justa". La actuación de Matthew Broderick fue comparada con su icónico papel en Experto en diversión, pero invertida: en lugar del estudiante astuto que burla el sistema, aquí interpreta a un adulto patético que fracasa en controlarlo.
Imperdible.


