Una selección especial con las mejores series y películas, que incluye también estrenos en salas de cine.
Estas son las series y películas para ver en el fin de semana en Netflix , Prime Video, Apple TV y cines.
1. Película para ver en el cine: La semilla del fruto sagrado
Nominada al Oscar a la mejor película internacional, esta producción iraní es un thriller que mantiene al espectador en tensión mientras expone la tragedia de vivir bajo una teocracia. Dirigida por Mohammad Rasoulof, la historia sigue a Imán, un juez de investigación recientemente ascendido que vive con su esposa Najmeh y sus hijas, Rezvan y Sana.
El film retrata la fragmentación familiar y la violencia estatal contra las mujeres en el contexto de las protestas de 2022 en Teherán, originadas tras la muerte de Mahsa Amini. Esta joven kurda iraní de 22 años fue arrestada el 14 de septiembre de 2022 por la Patrulla de Orientación (la policía religiosa islámica) debido a la portación de un velo inadecuado. Se acusó a la policía de golpearla, provocándole una lesión fatal en la cabeza, y fue declarada muerta el 16 de septiembre.
Las manifestaciones comenzaron en ciudades de la provincia de Kurdistán, como Saqqez, Sanandaj, Divandarreh, Baneh y Bijar, y rápidamente se expandieron por todo Irán, alcanzando lugares como Teherán, Mashhad, Isfahán, Shiraz, Tabriz y muchas otras ciudades. Hasta principios de 2023, se reportaban 66 miembros de las fuerzas de seguridad y 516 manifestantes fallecidos (incluidos 70 niños), además de más de 19200 detenidos.
La película muestra cómo la crisis política y social impacta en la vida familiar, explorando la represión de las mujeres y su lucha por la libertad en un entorno patriarcal. También destaca el papel de Internet y las redes sociales, que contrastan con el relato oficial difundido por la televisión estatal.
Mohammad Rasoulof, reconocido por su cine crítico hacia el régimen iraní, dirigió esta obra en condiciones extremas: la filmación se realizó en secreto mientras él cumplía arresto domiciliario. Su compromiso con la denuncia de la represión le valió una condena en Irán de ocho años de prisión, latigazos y la confiscación de sus bienes. La película, censurada en su país de origen, representa a Alemania en los Oscar, ya que Rasoulof encontró refugio allí y pudo completarla. Sin embargo, otros miembros del equipo no corrieron la misma suerte.
El elenco brilla con interpretaciones notorias: Missagh Zareh da vida a Imán, un juez cuya lealtad al sistema se ve sacudida por los acontecimientos que afectan a su familia. Soheila Golestani interpreta a Najmeh, una esposa que enfrenta las contradicciones de su entorno con determinación. Mahsa Rostami y Setareh Maleki encarnan a las hijas, representando a una juventud dividida entre la tradición y el anhelo de cambio.
Siguiendo la recomendación paterna, esposa e hijas permanecen encerradas en casa mientras en las calles de Teherán se desata la represión. La ficción se entrelaza con grabaciones reales de teléfonos móviles que documentan la violencia de aquellas jornadas. El ambiente es opresivo: el padre puede transformarse en una bestia acorralada y hasta los amigos más cercanos pueden ser cómplices del aparato implacable del gobierno.
Sin un instante de tregua, La semilla del fruto sagrado combina una denuncia contundente con un ritmo narrativo atrapante. Un film imprescindible.
Imperdible.
2. Miniserie para ver en Netflix: Día cero
Esta miniserie de seis episodios tiene la novedad de ser producida por Robert De Niro, en su primer papel importante para la televisión. La trama sigue al ex presidente estadounidense George Mullen (De Niro), quien es convocado para liderar una agencia encargada de investigar un devastador ciberataque que ha sumido a Estados Unidos en el caos, afectando infraestructuras críticas y causando numerosas víctimas. A medida que avanza la investigación, Mullen debe enfrentar desafíos tanto externos como internos, incluyendo los problemas cognitivos propios de su edad.
Rodeado por un elenco de notables intérpretes como Angela Bassett (la presidenta en funciones), Lizzy Caplan (la hija congresista de Mullen), Jesse Plemons (el asesor de confianza), Connie Britton (la jefa de gabinete) y Joan Allen (la esposa), De Niro (en modo Spencer Tracy) se esfuerza por llevar adelante un argumento previsible, demasiado transitado por las ficciones de su país.
Hay un gran nivel de producción y la dirección no se ha esmerado ni con los actores ni con el ritmo. Debido a la enorme publicidad que ha recibido, la serie es un éxito... lo que no quiere decir que sea buena. Mejor ver a un gran actor en cualquiera de sus interpretaciones consagradas.
Recomendada solo para los que idolatran a De Niro.
3. Miniserie para ver en Apple Tv: Vietnam: la guerra que cambió Estados Unidos
Narrado con la inconfundible voz rasposa de Ethan Hawke y dirigido por Rob Coldstream, este documental de seis episodios ofrece un análisis profundo del conflicto de Vietnam, enriquecido con testimonios en primera persona y material de archivo inédito que sorprenderá a más de uno.
Los espectadores que están familiarizados con representaciones cinematográficas de la guerra como Apocalypse Now!, Pelotón, Nacido para matar o Regreso sin gloria, experimentarán una sensación de déjà vu al ver ciertas imágenes que, evidentemente, han servido de inspiración para cineastas de renombre como Coppola, Stone, Kubrick y Ashby.
El documental recorre las distintas etapas del conflicto, desde el envío de tropas jóvenes en 1965 hasta la caída de Saigón una década después. A través de imágenes de archivo, muestra el impacto negativo en la opinión pública estadounidense de la primera guerra televisada.
El trabajo de investigación ha sido meticuloso, logrando ubicar a algunos de aquellos jóvenes que aparecen en las grabaciones originales. Hoy, septuagenarios, recuerdan con emoción sus vivencias. En algunos casos, el documental propicia reencuentros entre excombatientes que forjaron lazos inquebrantables en el frente, dándose abrazos sinceros y derramando lágrimas al revivir aquellos días.
También se da voz a veteranos del Vietcong, quienes comparten sus experiencias sin reservas ni pudores, ofreciendo una perspectiva desde el otro lado del conflicto.
El segundo episodio se centra en la ofensiva del Tet de 1968, un ataque que tomó desprevenidas a las fuerzas estadounidenses en la ciudad de Huế, desatando una batalla brutal.
Mientras el recién electo presidente Nixon promete poner fin a la guerra, imágenes de niños vietnamitas alcanzados por el napalm y el creciente número de bajas alimentan la indignación en las calles de Estados Unidos.
La desmoralización se extiende entre las tropas: surgen motines, los soldados pierden la confianza en la misión. Se muestran historias personales, como la de una voluntaria que trabaja como enfermera y enfrenta dilemas éticos para proteger a sus pacientes, o la de una esposa que recibe la devastadora noticia de que su esposo, piloto, ha caído en territorio enemigo.
Al regresar a casa, los veteranos deben afrontar un país dividido, luchando por reinsertarse en la sociedad y lidiando con las secuelas psicológicas del conflicto.
Rob Coldstream, reconocido por su trabajo en documentales históricos, dirige esta serie con el propósito de ofrecer una visión más humana de la guerra. Estrenada en conmemoración del 50 aniversario de la caída de Saigón, busca aportar una perspectiva renovada sobre un acontecimiento que marcó profundamente tanto a los Estados Unidos como a Vietnam.
El montaje es impecable: en algunos momentos, el espectador se siente inmerso junto a los corresponsales de guerra, con las balas silbando a escasos centímetros. Las escenas aéreas muestran formaciones de helicópteros y aviones lanzando fuego sobre aldeas, mientras la banda sonora, con emblemáticos temas de la época, refleja la manera en que los soldados intentaban relajarse en semejante infierno, recurriendo a distintas sustancias para sobrellevar la crudeza del combate.
Imperdible.
4. Miniserie para ver en Netflix: American Murder: Gabby Petito
A veces, elegir al compañero de ruta equivocado puede conducir a la tragedia.
Eso fue lo que le ocurrió a Gabby Petito, una joven de 22 años que desapareció en septiembre de 2021 mientras viajaba por carretera con su prometido, Brian Laundrie.
Esta miniserie documental de tres episodios, dirigida por Julia Willoughby Nason y Michael Gasparro, examina con sensibilidad y rigor la vida de Gabby, a través de los testimonios de sus padres, amigos y de la propia joven, mediante la lectura de su diario (su voz recreada con la ayuda de la Inteligencia Artificial) y las numerosas grabaciones que compartía o planeaba compartir en Facebook y otras redes sociales.
El abundante material fílmico la muestra llena de vida, radiante y optimista. En gran parte registrado por ella misma, captura momentos de felicidad junto a Brian, sin que nada haga presagiar su trágico destino. Sin embargo, una filmación crucial, registrada por cámaras policiales, documenta el momento en que la pareja es detenida en plena ruta tras la denuncia de un testigo anónimo que alertó sobre un hombre golpeando violentamente a una mujer.
¿Y la familia de Brian? Un enigma. Los familiares del muchacho han optado por mantenerse al margen, aunque ciertas conductas de su madre despiertan sospechas.
El documental subraya cómo las apariencias en redes sociales pueden ser engañosas y aborda temas como la violencia en las relaciones de pareja, ofreciendo valiosas lecciones para padres y jóvenes sobre la identificación de señales de abuso y la importancia de una comunicación abierta, sin reparos.
El caso, que captó la atención de los medios en Estados Unidos, explora las dinámicas de las relaciones abusivas y traza el conmovedor retrato de una joven que encontró en el amor un callejón sin salida. Con un ritmo narrativo bien sostenido y una amplia diversidad de testimonios, la miniserie se vuelve electrizante de principio a fin.
Muy recomendada.
5. Película para ver en Prime Video: Asesino a precio fijo
Un asesino comienza a notar los signos del envejecimiento y ve en Steve, el hijo de un amigo, a un posible sucesor. El joven, ansioso por aprender, se convierte en un buen discípulo, aunque no el más leal.
Charles Bronson ofrece una interpretación convincente de Arthur Bishop, un asesino profesional frío y calculador. Su actuación destaca por transmitir emociones contenidas y por una presencia imponente en pantalla. Bronson logra humanizar a un personaje moralmente ambiguo, mostrando su soledad y los conflictos internos que enfrenta en su trabajo.
Esta película consolidó aún más su estatus como estrella del cine de acción en la década de 1970, ocupando un lugar intermedio entre la imagen atlética y sofisticada de Steve McQueen (cuya estrella comenzó a declinar tras Infierno en la torre, en 1974) y los éxitos en la taquilla del apuesto e inmutable Clint Eastwood, que iniciaba la saga de Harry el sucio (1971) y sus primeros pasos como director.
Bronson, tras más de dos décadas en roles secundarios, se convirtió en un ícono de la masculinidad dura y austera. Su imagen de hombre fuerte y reservado se construyó en personajes de justiciero solitario (El vengador anónimo, que dio lugar a tres secuelas), pistolero (Los siete magníficos) y combatiente (El gran escape). Su rostro marcado y su actitud parca reflejaban el sufrimiento y la resiliencia de sus personajes. A diferencia de McQueen y Eastwood, no era un héroe elegante, sino uno forjado en la adversidad.
The Mechanic, título original de Asesino a precio fijo y denominación que se le daba en la jerga criminal a los asesinos a sueldo, fue uno de sus grandes éxitos y dialoga con filmes como El samurai (Jean Pierre Melville, 1967) con Alain Delon, y The Killer, la reciente producción de Netflix dirigida por David Fincher.
Aunque el inglés Michael Winner no tenía la pulcritud ni la obsesión perfeccionista de Fincher, fue un director eficaz para dirigir a Bronson en varias de sus películas. Su estilo tosco encajaba con el del actor, y ésta es una de sus mejores obras. Basta ver los primeros 15 minutos del film, sin diálogos, donde Bronson planifica y ejecuta un asesinato con precisión, para darse cuenta que Winner no era un improvisado.
El joven Steve está interpretado por el rubio Jan-Michael Vincent, recordado como uno de los surfistas de Big Wednesday (John Millius, 1978) y por su papel como piloto en la serie Lobo del aire (1984-1986). Winner utiliza la cámara para explorar ciertos aspectos de su físico, generando una tensión homoerótica entre maestro y discípulo que es utilizada para profundizar en la psicología de los personajes.
Bishop lleva una vida de lujo, aunque con un gusto dudoso—las películas de Bronson nunca se caracterizaron por su refinamiento—. En su mansión cuelga una copia de El jardín de las delicias de Hieronymus Bosch y se desahoga sexualmente con una prostituta de lujo interpretada por Jill Ireland, su esposa en la vida real, que lo acompañó en 16 películas.
Las secuencias de acción incluyen varias persecuciones. Una de ellas, filmada en Nápoles, muestra una persecución automovilística con un Fiat 130, el mismo modelo utilizado por el presidente Juan Domingo Perón en sus últimos años. En otra escena, dos motocicletas Husqvarna fueron modificadas para superar los 160 kilómetros por hora antes de estrellarse en un acantilado.
Fuera de la pantalla, Bronson tenía una personalidad violenta que se suavizó con el tiempo, en gran parte gracias a su relación con Ireland, quien falleció prematuramente a causa de un cáncer de mama. En sus últimos años, se dedicó a la pintura y dejó este mundo el 30 de agosto de 2003 en Los Ángeles, California, a los 81 años.
Muy recomendada.


