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Ventas en baja e importaciones en alza aquejan a los textiles

18 octubre de 2016

por Florencia Barreiro

“Estamos frente a un combo explosivo: caída de la actividad y aumento de las importaciones”, sentenció Jorge Sorabilla, presidente de la Fundación Protejer, frente a una numerosa audiencia de empresarios textiles en la apertura de ProTextil 2016. Poco antes, en un almuerzo con la prensa, el directivo de TN&Platex se ocupó de detallar una foto actual del sector particularmente pesimista.

“De todas maneras, nos preocupa más el achicamiento del mercado interno que los textiles importados”, dijo el directivo y reveló que en los primeros nueve meses el consumo retrocedió 15%, lo que supone una caída de 75.000 toneladas. En ese mismo período, las importaciones se dispararon 15%, principalmente de prendas terminadas. Esta situación habría llevado a una reducción de 25% de actividad de toda la cadena.

Las consecuencias más directas fueron, según datos de la fundación, suspensiones, reducción de horas trabajadas y el despido de cerca de 20.000 trabajadores, con el telón de fondo del cierre de por lo menos tres grandes fábricas. Una de ellas es justamente una de TN&Platex en Chaco. Y las otras dos son la fábrica Top, ubicada en San Juan?que fabricaba jeans para la marca Levi´s? y Broderie Suizo, ubicada en el partido bonaerense de San Martín.

Cuestión competitiva

“Nosotros invertimos para ser competitivos”, dijo Sorabilla. “Ahora le toca al Estado hacer más competitivo al país. Sabemos que trabajar en esto tiene un costo y un sacrificio fiscal alto pero es la única manera para salir adelante y tener un mercado más competitivo”.

Entre las principales quejas que impiden mejorar la eficiencia están las altas cargas impositivas, los abultados costos financieros, logísticos y energéticos, el contrabando y principalmente, el peso de los costos laborales no salariales. En este sentido, aseguró que el ausentismo, la litigiosidad laboral y la industria del juicio forman parte de sobrecostos que afectan a toda la cadena.

El presidente de Protejer se ocupó de resaltar que la industria textil lleva invertidos más de US$ 3.000 millones para su reconversión. “Al ser el principal empleador de la industria manufacturera ?14% del empleo industrial? su evolución es estratégica para el objetivo del Gobierno de reducir la pobreza”, afirman los textiles. Aunque reconocen que todavía no se avanzó lo suficiente en la erradicación de los talleres clandestinos y en la reducción de la informalidad laboral.

Las estadísticas aseguran que el Estado se apropia al menos del 45% de los ingresos generados por el sector a través del cobro de impuestos. “Esta voracidad fiscal sumado las excesivas rentas de los otros sectores (financieros, inmobiliarios, etcétera) y la competencia global proveniente de países con bajos salarios y pésimas condiciones de trabajo, estructuran en conjunto un sistema de incentivos que dan fundamente al desarrollo de la informalidad sectorial”, considera Protejer en nuevo estudio.

Más importados

“Es fundamental para volver a pensar en el crecimiento de nuestro sector la administración del comercio para resguardar con más celo la industria y el empleo local”, argumentó el Presidente de Protejer. Seis de cada diez prendas importadas viene de Asia. “El mercado está abastecido y también tiene capacidad de para responder a un aumento de la demanda”.

Durante los últimos años, el consumo aparente del sector (500 mil toneladas) estuvo abastecido en partes iguales por la producción nacional y la importación. Pero en el marco de un achicamiento de mercado y aumento de las importaciones, la Fundación Pro Tejer estima que en 2016 la participación de la producción nacional se habrá reducido 5%, hasta representar 45% del consumo.

Las estadísticas que manejan en la industria hablan de un aumento del 52% de las importaciones sustitutas de la producción nacional. Los principales protagonistas del incremento de las importaciones no fueron las grandes marcas, sino los supermercados y grandes tiendas que incrementaron casi 50% sus compras externas y aprovecharon los precios más bajos de los importados para nutrir los percheros. Los empresarios de la producción creen que la importación no impactó en la reducción de los precios porque también allí hay especulación. “El importador quiere comprar a precios chinos y vender a precios argentinos”, dijo con un poco de ironía Sorabilla.

Los precios de venta de la industria para la confección habrían disminuido cerca de 10%, aseguran los fabricantes.

“Nos dicen que los precios de las prendas son altos”, señalo Sorabilla. “Pero el problema está en la avidez de los canales comerciales que quieren maximizar ganancias”. Uno de los principales argumentos del sector textil es que la cadena productiva solo es responsable del 20% del valor del ticket.

“Esperamos que la situación del año que viene sea diferente”, repitieron los empresarios en los pasillos del evento. Y principalmente esperan, en primer término, un cambio de corto plazo con la reactivación de la demanda. Con ese dato, sería más fácil poder hacer los reclamos de más largo plazo. En Protejer aseguran que hay potencial para crecer: el consumo actual del mercado local está en 10,5 kilos anuales por habitante, cuando en países desarrollados esta proporción llega hasta los 30 kilos por habitante.

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