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Esta vez Trump no se recupera

14 octubre de 2016

En lo que va de la carrera presidencial en Estados Unidos hubo momentos en los cuales, según las encuestas, Hillary Clinton le llevaba mucha ventaja a Donald Trump y otros, en los cuales estaban igualados. Antes de las convenciones, la tendencia electoral era pareja, pero luego de ellas, Hillary sacó una gran ventaja que se fue achicando hasta volver a una situación de paridad antes del primer debate. A partir de entonces Hillary retomó un fuerte liderazgo y supera a Trump por 6,7 puntos según el promedio de sondeos que publica el sitio RealClearPolitics. Pero teniendo en cuenta los antecedentes, es pertinente preguntar si es posible que Trump vuelva a emparejar la carrera. Pero esta vez la respuesta es no

. Trump no sólo está lejos en el voto popular sino que no tiene manera de revertir la desventaja enorme que existe en materia de electores. Hillary va al frente en todos los estados reñidos ?con excepción de Ohio? que son considerados decisivos para definir la elección. Trump no logra imponerse en ninguno de ellos, siquiera en los que tienen antecedentes favorables para los republicanos. Además, se sigue alejando de todos aquellos segmentos del electorado a los cuales debía con quistar. El caso de las mujeres es el más contundente luego de que se conociese un video con referencias chabacanas sobre las mujeres. También en el caso de los latinos que pueden inclinar el resultado en algunos distritos. Casi ninguno de los estados que votaron por los demócratas en las últimas elecciones pueden cambiar de signo pero hay varios bastiones republicanos, que por el voto de los latinos, ahora tienen final abierto.

Los números

Dada la polarización que existe en el país, y por ser Hillary una figura que genera mucha resistencia, puede ocurrir que la diferencia en el voto popular no sea tan pronunciada pero si lo será en el caso del Colegio Electoral.

Otro tema clave en este tramo final de la campaña es la futura composición del Congreso. Los republicanos creen, que aunque con márgenes más acotados, seguirán teniendo la mayoría en ambas cámaras. Eso sólo peligraría en caso de una catástrofe electoral de Trump que por ahora nadie anticipa.

Si eso pronósticos se cumplen, todo seguirá como hasta ahora, Presidencia demócrata y Capitolio republicano. La idea de gobierno dividido es atractiva porque supone un poder político repartido y controles. Pero cuando la dificultad de lograr acuerdos es tan manifiesta dada la polarización existente, el atractivo se pierde. Con los Clinton en la Casa Blanca y republicanos radicalizados manejando el Congreso no cabe esperar que haya muchos compromisos entre los poderes que es la base sobre la que se consolidó el sistema político estadounidense.

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