Continúan las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela: altos funcionarios de seguridad nacional norteamericanos dijeron que continuarán las operaciones militares contra los cárteles, por lo que se prepara así el escenario para una campaña militar sostenida en América Latina.
Las declaraciones se dan apenas un par de días después de un ataque mortal contra un barco de Venezuela: el ejército estadounidense mató a 11 personas que, supuestamente, transportaban narcóticos ilegales, en lo que fue la primera operación conocida desde el reciente despliegue de buques de guerra del presidente Donald Trump en el sur del Caribe.
Sin embargo, se sabe poco sobre el ataque, incluida la justificación legal que se utilizó o las drogas que había a bordo.
En este sentido, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, dijo que las operaciones seguirían: "Tenemos activos en el aire, activos en el agua, activos en barcos, porque esta es una misión mortalmente seria para nosotros, y no se detendrá solo con este ataque".
"Cualquier otra persona que trafique en esas aguas y que sepamos que es un narcoterrorista designado enfrentará el mismo destino", agregó, aunque se negó a proporcionar detalles sobre cómo se llevó a cabo la operación, diciendo que eran clasificados. Aún se desconoce si el barco fue destruido con un dron, un torpedo o por algún otro medio.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, habló desde la Ciudad de México y dijo que acciones similares volverán a ocurrir: "Tal vez esté sucediendo ahora mismo, no lo sé, pero el punto es que el presidente de los Estados Unidos va a librar una guerra contra las organizaciones narcoterroristas".
Trump dijo esta semana, sin proporcionar pruebas, que el ejército estadounidense había identificado a la tripulación del barco como miembros de la pandilla venezolana Tren de Aragua, que Washington designó como grupo terrorista en febrero.
Además, comentó que poseen "cintas de ellos hablando. Eran cantidades masivas de drogas que entraban en nuestro país para matar a mucha gente. Y todo el mundo lo entiende perfectamente. De hecho, lo ves, ves las bolsas de drogas por todo el barco".

Un mensaje para Maduro
Más allá de la legalidad o no del ataque, la decisión de hacer estallar un presunto barco de drogas que pasaba por el Caribe, en lugar de apoderarse de él y detener a su tripulación, es muy inusual y trae a la memoria recuerdos de la lucha de Estados Unidos contra grupos militantes como Al Qaeda.
Actualmente, siete buques de guerra estadounidenses y un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear están en la región del Caribe o se espera que estén allí pronto, transportando a más de 4.500 marineros e infantes de marina.
Los infantes de marina y marineros de la 22ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina han estado llevando a cabo entrenamiento anfibio y operaciones de vuelo en el sur de Puerto Rico.
Consultado sobre la estrecha relación de Venezuela con China, Hegseth apuntó al presidente venezolano: "La única persona que debería estar preocupada es Nicolás Maduro, que es efectivamente líder de un narcoestado".
El mes pasado, el gobierno de Trump duplicó la recompensa por información que conduzca al arresto de Maduro a US$ 50 millones, acusándolo de vínculos con el narcotráfico y grupos criminales.
Pero los funcionarios venezolanos han dicho que la situación caribeña está destinada a justificar una intervención en su contra y Maduro acusó a Trump de buscar un "cambio de régimen".
Intentando aprovechar la oportunidad, la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, apoyó el ataque de Estados Unidos y dijo que la operación tenía "como objetivo salvar vidas" en Venezuela y Estados Unidos.
"Tenemos que estar agradecidos de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su administración reconozcan y actúen hacia Maduro como lo que es: el jefe de un régimen narcoterrorista que ha sido responsable de destruir nuestro país, desestabilizar la región y convertirse en una amenaza real para la seguridad de Estados Unidos", afirmó Machado.
¿Fue un ataque legal?
Según la Constitución, el poder de declarar la guerra pertenece al Congreso, pero el presidente es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Por ello, varios presidentes norteamericanos han realizado ataques militares en el extranjero sin la aprobación del Poder Legislativo.
Los presidentes han justificado la fuerza militar en acciones limitadas en el extranjero cuando eran de interés nacional, no estaban restringidas por el Congreso y no se elevaban al nivel de guerra, según un memorando de la Oficina de Asesoría Legal, que brinda asesoramiento al presidente.
En general, los presidentes han ordenado ataques contra combatientes enemigos, grupos terroristas como Al Qaeda o militantes como los hutíes en Yemen, que atacaron barcos estadounidenses.
Pero el ataque del martes marca un cambio en el uso de los militares: Trump dijo en una publicación en las redes sociales que el barco transportaba narcóticos ilegales, que normalmente serían responsabilidad de la Guardia Costera de Estados Unidos.
La administración no proporcionó ninguna evidencia de que Estados Unidos estuviera bajo amenaza inminente de ataque, que el barco estuviera armado y no identificó objetivos en el barco que fueran críticos para un ataque terrorista, como lo han hecho los presidentes anteriores en ataques similares.
Además, el cártel de drogas Tren de Aragua, que ꟷsegún Trumpꟷ operaba el barco, no está activamente en guerra con Estados Unidos de la misma manera que otros grupos terroristas, como Al Qaeda.
De ahí que, a los ojos de muchas personas en todo el mundo, los que estaban en el barco eran civiles y el ataque es visto como una ejecución extrajudicial, opinaron expertos legales.
Por su parte, la Carta de las Naciones Unidas reconoce el derecho de los Estados miembros a la legítima defensa.
De esta forma, Estados Unidos podría argumentar que estaba tomando medidas de autodefensa "anticipadas".
Pero eso no cumple con el derecho internacional sin evidencia de un ataque inminente o ataques pasados del Tren de Aragua.