Apenas un día después de que Israel y el Líbano llegaran a un histórico acuerdo de paz, el Ejército israelí atacó una instalación utilizada por Hezbolá para almacenar cohetes de alcance medio.
El martes, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que los líderes israelíes y libaneses habían aceptado un acuerdo de alto el fuego negociado por Washington.
Tal como había explicado Biden, "en virtud del acuerdo alcanzado los combates a través de la frontera libanesa-israelí terminarán. Esto está diseñado para ser un cese permanente de las hostilidades".
Según los términos del acuerdo, las Fuerzas de Defensa de Israel se retirarán gradualmente del Líbano durante un período de 60 días y serán reemplazadas por el Ejército libanés.
Sin embargo, luego de que ambas partes se acusaran mutuamente de violar un alto el fuego, Israel atacó un lugar cerca de Baysariyah, al norte del río Litani.
El acuerdo de alto el fuego estipula que las instalaciones militares no autorizadas al sur del río Litani deben ser desmanteladas, aunque no aclara qué sucederá con las instalaciones militares al norte del río.
Según el Ejército israelí, habían identificado varias actividades sospechosas que representaban una amenaza y violaban las condiciones del acuerdo de alto el fuego.
"Cualquier desviación de este acuerdo se hará cumplir con fuego", dijo el jefe del Estado Mayor General, Herzi Halevi.
¿Un acuerdo que favorece a Trump?
Uno de los principales objetivos del presidente electo Donald Trump es terminar tanto con la guerra en Medio Oriente como en Ucrania.
Por ello, tras recibir información sobre los términos del acuerdo directamente de parte del equipo de Biden, el asesor de Seguridad Nacional de Trump, Mike Waltz, dio la bienvenida al pacto: "Me alegra ver pasos concretos hacia la desescalada en el Medio Oriente".
Pero para Waltz, pese a que Trump no formó parte de las negociaciones, "todo el mundo está viniendo a la mesa por el presidente electo".
"Su rotunda victoria envió un mensaje claro al resto del mundo de que no se tolerará el caos", agregó.
Cabe recordar que las últimas hostilidades entre las fuerzas israelíes y Hezbolá estallaron el año pasado, cuando el grupo terrorista comenzó a disparar cohetes contra Israel en solidaridad con Hamás, grupo que atacó a Israel el 7 de octubre de 2023.
Desde entonces, los combates entre Israel y Hezbolá han ocasionado la muerte de más de 3.700 libaneses y más de 140 israelíes, además de obligar a la gente a abandonar sus hogares a ambos lados de la frontera (más de 1 millón de libaneses y unos 60.000 israelíes han sido desplazados).
Con el acuerdo, se supone que los combatientes del grupo respaldado por Irán se moverán principalmente al norte del río Litani, que se extiende hasta 30 kilómetros desde la frontera entre Israel y Líbano.
Por su parte, Estados Unidos y Francia trabajarán con Israel y Líbano para que el acuerdo se implemente por completo.
En este sentido, aunque no habrá tropas estadounidenses desplegadas en el sur del Líbano, Washington y París proporcionarán al Ejército libanés la "asistencia necesaria".
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Abdallah Bou Habib, dijo que el Ejército libanés desplegará al menos 5.000 soldados en el sur del Líbano a medida que las tropas israelíes se retiren.
Pero, más allá de lo acordado, seguramente, para que el pacto se cumpla, e incluso se mejore, quien desempeñará un papel clave será Massad Boulos, un multimillonario libanés-estadounidense que ha aprovechado sus fuertes conexiones dentro de la comunidad árabe-estadounidense para reforzar el apoyo a Trump entre los votantes de ese grupo y los musulmanes.
Massad es padre de Michael Boulos, el esposo de Tiffany Trump, la hija menor del presidente electo.
Durante la campaña, Boulos logró explotar la desilusión de los árabes-estadounidenses, disconformes con las políticas de la actual administración sobre Gaza y la guerra en el Líbano.
Por ello, como coordinador de la campaña de Trump para las relaciones árabes, Boulos está dispuesto a desempeñar un papel destacado en la configuración de la política de la administración en Medio Oriente.