Panorama

Sin señales de Bessent, la sangría de dólares continúa

Mientras los inversores siguen en alerta ante cada cosa que ocurre, porque lo que está mandando es lo político, crece la ansiedad porque no llegan nuevas señales del secretario del Tesoro de EE.UU. sobre la ayuda para la Argentina. Por eso, la dolarización persiste y el Tesoro y el BCRA siguen perdiendo divisas. Los bonos y las acciones están sin fuerza. Y, en el mundo, también hay inquietud y el oro marca el ritmo con otro récord histórico, por primera vez arriba de US$ 4.000 por onza.
Trump y Milei
Luis Varela 07-10-2025
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Cuando faltan apenas 450 horas para que se empiece a realizar la elección de medio término que definirá la composición del Congreso que tendrá el Presidente Milei durante los dos últimos años de su mandato, ahorristas, inversores, operadores y analistas están mirando lo que pasa con cuatro ojos.

El pulso de la gobernabilidad de este martes estuvo colocado en la extradición iniciada hacia EE.UU. de Fred Machado, el financista presuntamente vinculado al mundo narco con el que se movió Espert desde hace tiempo y, como ni bien la Corte Suprema autorizó extraditarlo, Machado empezó a hablar y para que no haya más escombros el Gobierno se apresuró por dar la autorización final para que Machado sea enviado desde su mansión en Viedma directo a la justicia norteamericana.

Mientras todos cruzaban los dedos para que a Machado no le pase nada hasta que lo suban al avión rumbo a EE.UU., otra de las novedades fue que la fiscalía dictaminó que deberá ser Karen Reichardt la que tendrá que ir como cabeza de lista para LLA en provincia de Buenos Aires, y no Santilli. Pero todavía falta la decisión final del juez, y también debe resolverse con gran rapidez se hará o no una reimpresión de las boletas, para sacar a Espert del mapa del 26 de octubre.

Y, al mismo tiempo, en paralelo, se prestaba también mucha atención al movimiento electoral que daba el Presidente Javier Milei junto al colorado Diego Santilli para retomar la campaña con un acto en Mar del Plata, donde por supuesto había representantes de la oposición que amenazaban para que el primer mandatario tampoco pueda caminar por una sección electoral donde LLA ganó el 7 de setiembre con el 38,1% de los votos, superando ampliamente a Fuerza Patria con el 20,4%.

También hizo girar las cabezas la difusión de la inflación de la Ciudad de Buenos Aires, donde setiembre mostró un IPC del 2,2% (luego de 1,6% en agosto), con una variación del 22,7% en los primeros nueve meses de este año y del 35% en los últimos 12 meses. Esto plantea, tal como adelantaron las consultoras, que el IPC nacional, que se anunciará el martes próximo, podría ubicarse posiblemente en 2,1% o quizás menos, lo cual indica que el pass through tradicional (traslado del dólar a los precios) no se está dando como siempre se sufrió en la Argentina, esencialmente porque esta vez no hay déficit fiscal ni emisión descontrolada de pesos.

Es más, después de resignar una recaudación gigante por permitir retención 0% para US$ 7.000 millones liquidados por las exportadoras de granos, Economía difundió que en setiembre volvió a lograrse otro mes con superávit primario, que fue de $388.719 millones, pero con un déficit financiero que alcanzó los $60.897 millones, debido al pago de intereses de la deuda que el Gobierno sigue realizando puntualmente.

Pero mientras el radar en zona está mirando todo eso, la ansiedad del mercado se mueve con otro pulso. Hay inquietud porque el ministro de Economía Luis Caputo, el titular del BCRA Santiago Bausili y los colaboradores inmediatos de Caputo, José Luis Daza y Pablo Quirno, están desde ya hace cuatro días dando vueltas en Washington y no logran arrancarle al secretario del Tesoro de EE.UU. Scott Bessent ni una sola nueva señal, ni un número concreto, que entregue alguna pista sobre cómo se concretará la ayuda de EE.UU. a la Argentina.

Así, como no hay novedades desde Washington, volvió a darse una rueda financiera algo peor que la anterior. En realidad, las cotizaciones se van moviendo hacia arriba o hacia abajo según cada señal que va saliendo de Bessent o, por supuesto, directamente de parte de Donald Trump. Este martes tocó silencio, y eso aumentó la sangría de dólares: sin mucho volumen, los importadores siguen apurándose, los exportadores se frenan, los ahorristas se dolarizan, el monto operado es reducido, pero hay un solo oferente de dólares.

De ese modo, el Tesoro tuvo que vender otros US$ 250 millones (ya le quedan apenas US$ 650 millones para que se quede sin municiones) y, por diferencias de comercio exterior al BCRA se le fueron nada menos que US$ 426 millones. Esta foto inquieta a todos, no solo a los inversores y al Gobierno argentino, sino al FMI, que sabe que cuando al Tesoro se le acaben las balas será el BCRA el que deba empezar a vender reservas, que no son de Reconquista 266 sino fondos del FMI o depósitos de privados que están en el Central vía encajes.

Gracias a la gruesa venta de dólares de parte del Gobierno, los dólares oficiales siguieron anclados, el dólar mayorista siguió clavado en $1.430, es decir $54 por debajo del techo de la banda, que este martes se ubica en $1.484. Pero como todo el que puede se está dolarizando, tanto el dólar mep como el contado con liquidación, es decir los dólares que se negocian a través de los bancos, ya están cotizando bien por encima del techo de la banda.

Esta posición genera inquietud en los tenedores de los títulos argentinos, tanto públicos como privados. De ahí que los bonos volvieron a aflojarse, a pesar de marcar un riesgo país hacia abajo, de 64 unidades, hasta 1.016 puntos básicos, al tiempo que la Bolsa de Buenos Aires sigue perdiendo valor y volumen, con una baja en bloque de hasta 6% para las ADR argentinas que cotizan en NY.

En Estados Unidos, mientas tanto, los inversores de Wall Street también se van inquietando porque la reunión de la Fed de este mes se concreta dentro de menos de tres semanas y todavía no hay seguridad de que la tasas de la Reserva Federal vuelva a bajar. Es más, la curva de las tasas largas norteamericanas volvió a empinarse: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,7% anual a 5 años, 4,1% anual a 10 años y 4,7%% anual a 30 años. Y con eso en el exterior el dólar subió 1,1% en Japón 0,7% en Brasil, 0,6% contra el euro, 0,5% contra el franco suizo y la lira y 0,3% en México, sin cambios en China y con baja del 0,4% en Chile.

En el mercado cambiario local, con el dólar oficial a $1.460,63, el BCRA no intervino en el mercado de cambios, pero el Tesoro habría vendido otros US$ 250 millones, pero al final del día la autoridad monetaria confirmó que perdió reservas por US$ 426 millones. Con eso, el dólar oficial subió $0,43 hasta $1.460,63, el dólar blue subió $10 hasta $1.460, el dólar senebi subió $2,58 hasta $1.470,18, el dólar mep subió $34,31 hasta $1.530,31 y el contado con liqui subió $32,59 hasta $1.557,59. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 0% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 9%.

En títulos públicos, con la mirada puesta en la licitación de deuda que se realizará el miércoles de la próxima semana, los bonos argentinos operaron con menos negocios, y con bajas promedio del 0,5%, pero el riesgo país cedió hasta 1.016 puntos básicos, porque ahora se está dando un movimiento de salida de capitales de la región que altera toda la base de cálculo del EMBI.

La inquietud llega a tal punto que hubo bajas en algunas empresas vinculadas a la inteligencia artificial y también se anotó un resbalón para las automotrices Ford y Tesla. Así, hubo una rueda en baja en la Bolsa de Nueva York, con merma del 0,2% para el Dow, descenso del 0,4% para el S&P y achique del 0,7% para el Nasdaq. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo bajó 1,6% y la Bolsa de México cedió 0,4%.

En el mercado bursátil local, la luz siguió apagada. Con apenas $49.784 millones operados en acciones y $148.272 millones en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,4%. En tanto que las ADR argentinas en NY sufrieron una caída en bloque del 1 al 6% para Bioceres, Supervielle, BBVA, Telecom, Galicia, YPF, Macro, TGS, Loma Negra, Central Puerto, IRSA, Edenor, Pampa E, Cresud y Mercado Libre.

Finalmente, en commodities, siguió la misma condición. Hubo suba del 0,5% para el petróleo. En metales preciosos el oro subió otro 0,4% y por primera vez en su historia superó los 4000 dólares por onza, en tanto que hubo una toma de ganancias con la onza de plata. Los metales básicos también estuvieron mixtos, con nuevo récord para la tonelada de cobre. En Chicago, la soja subió, pero hubo bajas para el maíz y para el trigo. En Rosario, el maíz fue el que subió y les tocó bajar al girasol, al sorgo y al trigo. Y, por último, también hubo una toma de utilidades con el bitcoin, que bajó 3,4%, con descensos de hasta el 5% para el resto de las criptomonedas.

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