Finanzas

Por los aranceles, cambió la posición elegida como reserva

Los aranceles de Trump provocaron un terremoto, más en el exterior que a nivel local. El dólar global bajó y las tasas largas de EE.UU. bajaron. Se hundió el petróleo y cayeron los granos y los metales básicos.

A nivel local el dólar ni pestañó y el BCRA vendió algunas reservas.
A nivel local el dólar ni pestañó y el BCRA vendió algunas reservas.
Luis Varela 3 abril de 2025

De un plumazo, en un solo día, el presidente de EE.UU. Donald Trump devolvió a la economía mundial a niveles de proteccionismo que no se veían desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Iniciando una guerra comercial para intentar cortar gigantescos niveles de deuda y de déficit comercial, Trump impuso aranceles de importación del 10% al 49% a 185 naciones.

Argentina quedó incluida, con un arancel del 10%, pero hay chances de que el presidente Milei se reúna con Trump, y que se pueda acordar arancel cero para ocho productos clave, lo cual sería un importante logro. Pero las tasas de importación llegan nada menos que hasta el 34% para China y hasta el 20% para Europa, y eso causó una verdadera conmoción en los mercados.

Retroceso global del dólar

Las repercusiones llegaron a todas partes, pero yendo de mayor a menor se anotó una fuerte baja global del dólar, con caída en las tasas largas norteamericanas. Se hundió el precio del petróleo, porque la mayor parte de los analistas considera que estas barreras derivarán en una gran desaceleración económica, con chances recesivas en muchas economías. Y el tablero se conmovió a tal punto que la agencia Fitch le rebajó la calificación de la deuda soberana de China, no solo por los aranceles de Trump sino por el gasto gigantesco que hace Xi Jinping para lograr mantener el crecimiento de su economía.



El gran impacto de las medidas de la Casa Blanca fue absolutamente mayor en los mercados externos, con duras caídas en las principales Bolsas, al punto que varias empresas de primerísima línea anotaron caídas del 10 al 20% en un solo día. Al tiempo que una empresa gigantesca como Apple perdió este jueves nada menos que US$ 300.000 millones de valorización bursátil, es decir casi la mitad de todo el PIB de la Argentina.

Un impacto menor en Argentina 

A nivel estrictamente local también hubo daño, pero bastante menor respecto de lo que sucedió en el mundo. Los dólares libres prácticamente no pestañearon. El BCRA vendió algunos dólares y perdió reservas. Los bonos achicaron un poco más y el riesgo país subió al mayor nivel en cinco meses. Y la Bolsa de Buenos Aires también tuvo una baja de consideración, con un mal día para los ADR argentinos en Nueva York.

En medio de una gigantesca crítica dentro de todo el sector académico norteamericana, al punto que mientras Trump llamó al evento "día de la liberación", economistas y analistas lo denominaron "día de la ruina", hubo reacciones completamente inesperadas que, según rumores, llenaron de inquietud a asesores del círculo íntimo del presidente norteamericano.



A pesar de la baja global del dólar, muchos inversores conservadores siguieron comprando bonos de la Fed como refugio y, en consecuencia, siguió la baja de las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,9% anual a 1 año de plazo, 3,7% anual a 5 años, 4% anual a 10 años y 4,5% anual a 30 años. Y con eso en el exterior el dólar subió 0,2% en China, pero bajó 0,6% en Chile, 0,8% contra la libra, 1,2% en Brasil, 1,6% contra el euro, 2,5% en Japón, 2,6% en México y 2,7% contra el franco suizo.

El dólar en el mercado local

A nivel local, la relación del peso con el dólar no fue tan abrumadora, pero si contra otras monedas. Con el dólar exportador a $1.147,71, el BCRA vendió apenas US$ 10 millones en el mercado. Y, al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 124 millones. Y, como consecuencia directa, el dólar blue bajó $5 hasta 1.310, el Senebi subió $5,97 pesos hasta 1.325,37, el MEP subió $2,74 hasta 1.318,74 y el contado con liqui subió $7,20  hasta 1.320,11. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 18% y la del CCL con el mayorista fue del 23%.

Pero atención que hubo una notable variación del peso contra otras monedas no dólar. Por ejemplo, medidos en pesos, el euro saltó nada menos que $26,34 hasta 1.183,97, la libra subió $19,43 hasta $1.405,71 y el real subió $2,28 hasta 190,97.



Más allá de todo eso, los bancos siguen teniendo problemas para evitar que los pesos se vayan de las entidades. Por eso, mientras el BCRA mantuvo en 29% anual la tasa de política monetaria, los bancos siguieron pagando 26,7% anual por plazos fijos chicos, pero se tuvieron que estirar hasta el 32,7% anual por los plazos fijos grandes.

Baja de acciones y suba del riesgo

El impacto de las medidas de Trump afectó al petróleo y en menor medida a los granos, dos de los pilares que espera tener el Gobierno para acumular reservas en los próximos tiempos, y con eso poder ir pagando la gigantesca deuda heredada de los gobiernos anteriores. Por eso, con buen volumen, los bonos argentinos bajaron otro 1,4%, y el riesgo país subió 46 unidades, hasta 869 puntos básicos, el mayor nivel en cinco meses.

Pero más allá de la oscilación que hubo en el mercado local, el principal estruendo se dio sobre todo en la Bolsa de Nueva York: el Dow cayó 4%, el S&P perdió 4,8% y el Nasdaq se hundió 6%, con derrumbes del 10% al 20% para empresas como Dell, Shopify, Best Buy, Micron Tech, United Airlines y Nike. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo bajó apenas 0,1% y la de México subió 0,5% (ya que tuvo un castigo arancelario menor al que se esperaba).



Con $65.662 millones operados en acciones y $113.677 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 3,3%. Mientras que los ADR argentinos sufrieron una baja en bloque del 1% al 6% para Supervielle, TGS, YPF, Loma Negra, Bioceres, Macro, BBVA, Pampa E, Galicia, Cresud, Telecom e IRSA.

Retroceso en commodities

Preocupa a futuro lo que pasó con el petróleo y con los granos, que son los caballitos de batalla para que el país pueda aguantar el superávit comercial, y combatir al déficit de cuenta corriente que genera el dólar atrasado. Tras los aranceles de Trump, el petróleo tuvo un desplome del 6,8%, y dejó a la variante WTI en apenas US$ 66,90, y son varios los analistas que advierten que Vaca Muerta queda financieramente desactivada si el barril cotiza por abajo de US$ 60.

También hubo debilidad en la otra gran fuente de recursos de Argentina, que son los granos. En Chicago hubo una baja fuerte para la soja y un día algo más tranquilo para el trigo y el maíz. Y en Rosario hubo precios a la baja para la soja, para el maíz y también para el trigo. De igual forma, también hubo desaliento para la exportación de la minería, ya que los metales básicos apuntaron hacia abajo.



Y lo que terminó descolocando a casi todo el mundo fue un debilitamiento en las tradicionales posiciones de reserva, al punto que el oro bajó apenas, pero la onza de plata y el bitcoin sufrieron caídas importantes, de más del 5%, con varios analistas financieros importantes dándose vuelta, afirmando que la turbulencia que viene podrá ser navegada con mayor tranquilidad con los capitales colocados en yenes japoneses.

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