A dos semanas de la elección presidencial en EE.UU. y con datos de desaceleración económica en China, los mercados de todas partes, incluido el argentino, desarrollaron un lunes con escasos movimientos, casi nada importante que destacar, pero sobre el cierre de negocios el vocero presidencial Manuel Adorni dio una sorpresiva conferencia de prensa en la que se anunció el encendido de la "deep motosierra" que había adelantado Federico Sturzenegger en el Coloquio de IDEA, en Mar del Plata.
De manera totalmente inesperada, sin anestesia, el Gobierno anunció que se disuelven la AFIP y la Aduana y pasan a integrar una reestructuración hacia un nuevo organismo denominado Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que será simplificado, con muchísimos empleados nuevos (de movida se irán al menos 3.650 funcionarios) y los que queden, además, pasarán de tener sueldos mensuales que actualmente están arriba de los $ 12 millones para pasar a cobrar por debajo de los $ 4 millones.
Y el anuncio no se quedó allí: se verá qué se publica en detalle el Boletín Oficial mañana o el miércoles, pero también se tomaría la misma medida que se aplicó a la AFIP con la anulación del Enacom, y al mismo tiempo que resolvió que queda eliminada la exención al IVA que estaban teniendo los medios de comunicación, tanto gráficos como radiales o televisivos.
Antes de que se conocieran semejantes decisiones, al compás de lo que se espera entre Trump y Harris, y por menor demanda de bienes desde China, el mercado financiero local había tenido un día en el que los dólares libres tuvieron un leve aumento (que pone nerviosos a los que hacen carry trade con tasa de interés, ya que vienen perdiendo plata desde hace 10 días). Con ese marco, el BCRA pudo comprar unos pocos dólares pero la autoridad monetaria perdió reservas. Y tanto las acciones como los bonos o loas ADR argentinos siguieron sin fuerza, manteniendo al riesgo país en los 1.100 puntos básicos, con el país todavía lejos del acceso a los mercados voluntarios internacionales de crédito.
Los mercados internacionales, además de tener el ojo puesto en las tensiones geopolíticas, en China y en la elección entre Trump y Harris, también espera la definición de la Fed el 7 de noviembre próximo, dos días después de que los norteamericanos elijan quién se quedará en la Casa Blanca. En este sentido, los operadores empiezan a sospechar que Jerome Powell quizás no mueva su tasa base, dejándola en el 5% anual. Por lo que las tasas largas de EE.UU. volvieron a levantar: se pagó 4,3% anual a 1 año de plazo, 4% anual a 5 años, 4,2% anual a 10 años y 4,5% anual a 30 años. Y con eso, el súper dólar sigue sostenido: en el exterior el billete verde subió 0,9% en Japón, 0,6% en México, 0,5% contra el euro y la libra, y 0,2% en China, no cambió en Brasil y bajó 0,3% en Chile.
En el mercado local, con lluvia de rumores sobre inminente eliminación de dólar blend, con el dólar exportador a $1.051,3, el BCRA pudo comprar US$ 23 millones en el mercado y al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 164 millones por compensaciones de encajes y la marcha del blanqueo. Y en consecuencia, el dólar blue saltó $15 hasta $1.240, el Senebi bajó $2,89 hasta $1.195,17, el MEP subió $8,54 hasta $1.167,91 y el contado con liquidación cedió $3,88 hasta $1.196,86. Por lo que la brecha entre el blue y el oficial fue del 22%, igual que la de CCL con el mayorista.
Ahora, con los que hacen carry trade con tasa de interés perdiendo contra el dólar porque el billete libre sube desde hace 10 días, se destacó que los títulos argentinos siguen sin fuerza. Con pocos negocios pero muy diversificados, los bonos bajaron 0,5%, por lo que el riesgo país subió 3 unidades, hasta 1.100 puntos básicos.
Tampoco hubo convicción alcista en los papeles privados, no solo aquí sino en todo el mundo. Hubo cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,3% para el Nasdaq, con baja del 0,2% para el S&P y caída del 0,8% para el Dow. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,1% y la de México cedió 0,3%.
Y en el mercado bursátil local la tendencia fue similar: también con menos negocios, con $42.556 millones operados en acciones y $43.382 millones en Cedears, hubo una baja del 0,1% en pesos en la Bolsas de Buenos Aires (aunque achicó 1,3% medida en dólares). Mientras que los ADR argentinos estuvieron mixtas, con subas del 1% al 2% para Supervielle, TGS, Central Puerto, Edenor y Francés; y con bajas del 1% al 2,5% para IRSA, Bioceres y Cresud.
Y para cerrar, lo que sigue con un serrucho sin orientación definitiva es el panel de materias primas. El petróleo subió 0,9%. Los metales preciosos actuaron mixtos. Los metales básicos siguen débiles. En granos, en Chicago hubo buen día para maíz y soja, sin cambios en trigo. En Rosario subieron el sorgo, el girasol y el maíz, pero bajaron el trigo y la soja. Y lo que fue ciertamente inesperado fue un giro en las cripto: hubo una baja del 1,7% para el Bitcoin con descensos de hasta el 4% en el resto de los valores del panel.