Quemados con leche, por tantos experimentos financieros que siempre terminaron mal, un pequeño sector de ahorristas e inversores argentinos van poniendo las barbas en remojo. Lentamente, van sacando sus depósitos de los bancos tanto en pesos como en dólares. Los pesos se van porque la tasa es negativa contra la inflación (no tanto contra el dólar). Y los dólares se achican: muchos vuelven a cajas de seguridad o al colchón, o directamente buscan otras posiciones que consideran menos riesgosas.
En números concretos, según datos oficiales, el stock de depósitos en dólares se desinfla: desde que terminó el blanqueo se fueron de los bancos US$ 2.924 millones. Y el stock de depósitos a plazo fijo en pesos también se achica: desde que realizaron la última baja de la tasa de interés se achicaron en términos nominales en $1,6 billones, cuando con el simple multiplicador de la renta deberían haber subido.
¿Qué circunstancias generan este lento corrimiento de posiciones en el sistema financiero? Hay varias, pero esencialmente la cuestión principal es la cambiaria. Desde el FMI a decenas de economistas de todas las orientaciones advierten que Argentina está muy cara en dólares porque Caputo utiliza al dólar como ancla para bajar lo más rápido posible el ritmo inflacionario. Incluso posterga aumentos de tarifas o toma decisiones controvertidas, como por ejemplo vender reservas del BCRA para intervenir y mantener planchado el precio de los dólares libres, de manera artificial.
Hay inquietud también por el gran apuro de último momento por el cambio de planes de Luis Caputo: iba a acompañar al Presidente Javier Milei a la reunión de Davos en Suiza, pero finalmente decidió bajarse, volver a Buenos Aires, para mantener reuniones técnicas inmediatas con el equipo técnico del FMI, que ya está en el país. La idea es ver si se puede conseguir acordar el nuevo programa y lograr que el Fondo libere fondos frescos para fortalecer las reservas del BCRA, que están en un nivel neto muy negativo y que, encima, hoy se vio obligado a vender dólares en el mercado y a perder reservas, interviniendo, para que los dólares libres no sigan subiendo.
El dólar blue había tocado $1.500 a principios de julio, cuando el ministro de Economía Luis Caputo y el Presidente del Banco Central hicieron esa ya histórica conferencia de prensa conjunta donde ratificaron la emisión cero y el comienzo del dólar blend, con el que tomarían los dólares de la exportación y el 20% de lo que se recibiera se vendería en el contado con liquidación o en el MEP, interviniendo, para que los dólares libres dejaran de subir. Eso inició un semestre de carry trade, con ganancias del 40% en dólares, ya que el blue terminó tocando un piso de $1.050 a principios de diciembre.
Pero como el Banco Central sigue sin espaldas, ante el temor de que los depósitos en pesos que hay en los bancos (equivalentes a US$ 32.000 millones) decidieran bajarse, la persistente demanda de dólares empezó a crecer, con el Gobierno diciendo que era algo natural por la llegada del verano. Así, desde los $1.050 de hace siete semanas hasta ahora, los dólares libres subieron un par de escalones, ubicándose en este momento algo arriba de los $1.200, con Reconquista 266 obligada a ir vendiendo reservas de manera repetida para que la suba no ahuyente a la manada, y provoque una corrida, con un Banco Central quebrado, y sin posibilidad alguna de pararlo.

Además, generó también alguna inquietud el canje voluntario de deuda que hará la Secretaría de Finanzas este mismo viernes, con la idea de tomar los once títulos en pesos que vencen desde ahora hasta la elección de octubre y pasarlos a todos hacia 2026, con la propuesta de cambiarlos por bonos duales, que no ajustan por lo mejor, tasa o CER como eran los duales anteriores, sino por tasa fija o por la tasa que los bancos vayan pagando por los depósitos superiores a los $10 millones. El miércoles de la semana próxima, además, hay otra licitación pautada de deuda en pesos, y allí se acumula un vencimiento muy importante, hay que cubrir pagos por $11,8 billones. Y luego vencen $10,2 billones en febrero, $6,3 billones en marzo, $ 6,4 billones en abril, $ 7,6 billones en mayo, $ 9,2 billones en junio y nada menos que $26 billones en julio.
Frente a todo este combo, el Gobierno logró mantener a los dólares libres en el sube y baja de los últimos días, con leve aumento para el blue. Pero este precio fue un tanto mentiroso porque se está armando con ventas de dólares del BCRA en el CCL y en el MEP, lo cual ocasionó otra rueda con pérdida de reservas en la autoridad monetaria, lo cual acentuó aún más la posición negativa de las reservas netas. Frente a esto, como el Estado sigue quebrado, los bonos tuvieron un leve paso hacia atrás con leve suba del riesgo país. Pero las acciones siguen firmes, tanto en Buenos Aires como en los ADR argentinos en Nueva York.
Toda esta tensión en el mercado local hace que los inversores más profesionales estén con el ojo inquieto, pensando en que los primeros se salvan, pero los que siguen pueden quedar irremediablemente atrapados. Así, mientras Caputo y Bausili están trabajando arduamente en Buenos Aires, el Presidente Milei realizó en Davos declaraciones como siempre extremas. Dijo: "Tenemos que avanzar con tratados de libre comercio y abrir la economía" (con el objetivo de bajar la inflación lo más rápido posible).
Incluso afirmó que "Argentina podría abandonar el Mercosur si el bloque frena el acuerdo de libre comercio con EE.UU.". Y fue más allá, refiriéndose al cepo cambiario, afirmando que "el cepo es aberrante y lo voy a sacar, pero yo soy liberal y libertario, no libertarado" (en relación a la gigantesca masa de pesos encepados que están listos para salir, sin que el Banco Central tenga espaldas como para contener el valor del dólar). Con un problema: el Fondo no quiere volver a darle dinero al país para que se los regalen a los que hicieron ganancias altísimas en carry trade.
Encima, el mundo está vibrando después de la andanada de decretos y amenazas que está lanzando el flamante Presidente Donald Trump. Sigue advirtiendo que en febrero puede haber aranceles para México y para Canadá, mientras se estudia más en profundidad qué se hará con China. Eso puede generar más inflación en EE.UU. y tasas de interés altas durante más tiempo. Y eso fue lo que sucedió hoy, ya que se afirmaron las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,2% anual a 1 año de plazo, 4,4% anual a 5 años, 4,6% anual a 10 años y 4,8% anual a 30 años. Y sin embargo, en el exterior el dólar subió 0,6% en Japón, pero no cambió contra el euro y la libra, y bajó 0,1% en China, 0,8% en México, 1,2% en Chile y cayó 1,8% en Brasil. Con intervención del Banco do Brasil, el precio del dólar ya ha bajado de 6,23 a 5,94 reales, algo muy positivo para Argentina.
En cuanto al mercado cambiario local, con el dólar exportador a $ 1.096,22, el BCRA se vio obligado a vender US$ 82 millones en el mercado. Y al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 141 millones. Y a pesar del esfuerzo, el dólar blue subió $5 hasta $1.240, pero el Senebi cayó $5,96 hasta 1.201, el MEP subió $3,02 hasta 1.168,27 y el contado con liqui cayó $19,63 hasta 1.190,79. Por lo que la brecha entre oficial y blue sigue en el 14% y la del CCL con el mayorista fue del 14%.
Este viernes, la secretaría de Finanzas llama a licitación para realizar un canje voluntario de varias Lecap, Boncer y Boncap por vencer, a cambio de cuatro bonos duales (que evolucionarán según tasa de interés fija o según la tasa que se vaya pagando por grandes depósitos, lo mejor de las dos variaciones). Se sale al rescate de los siguientes títulos:
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 16 de mayo de 2025 (te1).
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de mayo de 2025 (te2).
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 18 de junio de 2025 (te3).
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de junio de 2025 (te4).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 30 de junio de 2025 (te5).
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 31 de julio de 2025 (te6).
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 29 de agosto de 2025 (te7).
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 12 de septiembre de 2025 (te8).
- Una letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de septiembre de 2025 (te9).
- Un bono del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 17 de octubre de 2025 (te10).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos con ajuste por CER 1,80% vencimiento 9 de noviembre de 2025 (te11).
Y se ofrecerán a cambio cuatro bonos duales:
- Un bono del Tesoro nacional en pesos a tasa dual con vencimiento 16 de marzo de 2026 (nuevo).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos a tasa dual con vencimiento 30 de junio de 2026 (nuevo).
- Un bono del Tesoro nacional en pesos a tasa dual con vencimiento 15 de septiembre de 2026 (nuevo).
- Uono del Tesoro nacional en pesos a tasa dual con vencimiento 15 de diciembre de 2026 (nuevo).
Con todo ese menú, más el gran vencimiento del miércoles de la semana próxima, hay inseguridad en los tenedores de títulos públicos y, con doble volumen, los bonos argentinos bajaron 0,4%, por lo que el riesgo país subió 2 unidades hasta 640 puntos básicos. Es decir, nada preocupante por ahora, pero hay que ver de qué modo se saltan los test del viernes y del miércoles próximos.
En papeles privados, sin embargo, el buen humor continuó. Hubo otro día con subas en la Bolsa de Nueva York: el Nasdaq mejoró 1,3%, el S&P avanzó 0,7% y el Dow subió 0,4%. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,1% y la de México subió 1,4%. Y a nivel bursátil local las cosas estuvieron mejor que en cualquier otro lado: con $86.376 millones operados en acciones y $83.245 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 2,5%. Y los ADR argentinos terminaron con una suba en bloque del 1% al 6% para Loma Negra, TGS, Central Puerto, Edenor, Galicia y Telecom; aunque con baja del 2% para Bioceres.
Las commodities, mientras tanto, se van acomodando al mundo Trump. El republicano ya avisó que multiplicará la producción petrolera, limitará a los autos eléctricos y lo último: la Security Exchange Commission acaba de armar un grupo de trabajo para regular a las criptomonedas. Con eso, el petróleo terminó sin cambios. Los metales preciosos actuaron mixtos. Los metales básicos terminaron en descenso. Hubo una sorpresa porque China anunció que no le comprará parte de su soja a Brasil (supuestamente por cuestiones fitosanitarias), y los granos estuvieron a contramano, con bajas en Chicago y subas en la Bolsa de Rosario. Y lo que hizo tragar saliva al mundo cripto fue el anuncio de la SEC, al punto que el bitcoin bajó 2,2% con descensos de hasta el 3% para el resto de las criptomonedas, que siguen perdiendo espuma de su último fulgor.