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En el mercado esperan un fogonazo después del balotaje

Luego de haber incumplido con todas las metas firmadas con el FMI para enfrentar la campaña, China y EE.UU. le cerraron el grifo a Argentina.

Sergio Massa ancla todo para ver si llega al balotaje, y luego del resultado, soltará amarras, y levará anclas.
Sergio Massa ancla todo para ver si llega al balotaje, y luego del resultado, soltará amarras, y levará anclas. .-
Luis Varela 18 septiembre de 2023

En campaña, a apenas cinco semanas de la primera vuelta, los jóvenes que son la mitad de los votantes totales quizás no lo recuerden, pero los que peinan canas tienen grabada a fuego la frase que decía socarronamente el expresidente Carlos Menem: "si decía lo que iba a hacer, no me votaban".

Así, luego de sufrir en agosto una inflación del 12,4% mensual (la más alta en 32 años), la variable de los últimos doce meses es del 124,4%, pero los especialistas en mediciones de alta frecuencia esperan para este año un salto del 190%.

El notorio salto anual de lo que pasó hasta hace 15 días y lo que pasará dentro de poco más de tres meses obedece a cálculos de especialistas en macro economía: los $ 3 billones que reparte Massa ahora para ver si lo votan hará que Argentina de 2023 repita una experiencia parecida al Rodrigazo, a la hiperinflación de 1989, a la explosión de 2001, o a una mezcla de todos esos desastres.

Es tan grande lo que se espera por delante que en los dos llamados para tomar deuda en pesos que hubo jueves y viernes (licitación y revancha) vencían $ 694.000 M y la Secretaría de Finanzas terminó endeudando al próximo Gobierno en otro $ 1,18 billones, la mayor parte de semejante montaña de dinero colocado en un bono Dual con vencimiento a junio de 2024.

Muchos de los que participaron en esa compra de bonos son instituciones (bancos, compañías de seguros, fondos de inversión) que están ultravigilados por la Afip y se encuentran encepados en pesos. Hicieron sus cálculos: el bono Dual permite obtener el mejor de dos resultados, lo que pase con el tipo de cambio oficial o lo que suceda con la inflación.

El futuro del dólar

dólar
 

En este momento, un plazo fijo está pagando 118% anual, descartado. El dólar oficial futuro para fin de junio se opera en el Rofex a $979, 180% arriba de este momento. Y la inflación que calculan los estudios especializados está en 190%, por lo que la montaña de pesos sin salida optó por saltar la elección e irse largo, con vencimiento siete meses después de que el nuevo Gobierno asuma el próximo 10 de diciembre. Para ese momento, probablemente, el panorama esté un poco más claro.

La situación es totalmente incierta. Massa acaba de borrar con el codo todo lo que firmó con el FMI hace algo más de un mes para que le liberaran los DEG por US$ 7.500 millones. Y ahora el apoyo externo desapareció: China no aceptó hacer convertible a dólares el segundo tramo del swap por US$ 5.000 millones que el ministro candidato había adelantado y el Gobierno de EE.UU. le indicó al FMI que no siga asistiendo a países que no cumplen con las metas acordadas.

Estas dos decisiones de las dos naciones más poderosas del mundo obliga a que los ahorristas argentinos se hagan varias preguntas muy complicadas: ¿Habrá nuevos DEG para el ganador de la elección? ¿Iremos a un default con el FMI y a un corte de los préstamos de los organismos internacionales, cosa que ahorcará a las provincias?

Sin crédito externo

Ministerio de Economía (Mecon)
 

Lisa y llanamente esto significa que el crédito voluntario internacional se terminó en febrero de 2018 cuando el mundo comprendió que Macri era más de lo mismo. Los inversores locales no encepados no compran bonos argentinos desde hace rato. Y ahora también se terminó el crédito de los organismos multilaterales, por lo que la categoría "stand alone" cobra más fuerza que nunca.

El ministro candidato no se rinde: agosto tuvo punta a punta un salto del 30% en el grueso de los productos de primera necesidad, y ahí Massa ancló todo lo que puede, tipo de cambio, tarifas... Y a partir de ese congelamiento que regirá hasta que se vote, acaba de anunciar que lanzará un IPC blue.

Pero el nuevo indicador semanal oficial, que busca convencer de que la inflación está en baja, ya arrancó mal: de entrada dijo que en la primera semana de setiembre los precios subieron 2,1%. Y, con el esquema de precios cuidados totalmente desbordado, el medidor de precios de alta frecuencia más respetado (el estudio de Orlando Ferreres) no midió 2,1% semanal como Gabriel Rubinstein sino 3,2%. 

Detrás de este IPC blue hay un claro objetivo de Massa: el 12 de octubre, 10 días antes de la elección presidencial del 22 de octubre, espera que el Indec anuncie una variación de un solo dígito, y lo venderá como todo un éxito. Pero todas las consultoras, sin excepción, anticipan que la inflación de septiembre será de dos dígitos, muy parecida a la de agosto, con un elemento muy agravado: será una medición falsa, porque están congelados el tipo de cambio, las tarifas, y otros valores estructurales. 

Pero no hace falta imaginar el futuro para saber la verdad, ya se puede ver todo en el presente. Sin alquiler y otros gastos, la canasta básica alimentaria vuela: según el Indec, en agosto una familia tipo necesitó $ 284.687 para no ser pobre y $ 30.590 para no ser indigente. Y la Universidad Torcuato Di Tella acaba de difundir se observatorio social: en agosto la pobreza argentina subió al 43% y la indigencia legó al 11%. Y se anticipó que la actividad económica va a caer, que la inflación se está acelerando a niveles muy altos y que hay cada vez más gente sin nada.

Fallo adverso en Nueva York

ypf
 

Y, sobre llovido, mojado. Salió en la Justicia de Nueva York el fallo por la expropiación de YPF: determinó que no se puede avasallar la propiedad privada y que el poder unilateral del Estado no se puede quedar con todo, por lo que Argentina deberá pagar US$ 16.099 millones, que el país no tiene, y el taxi corre, porque cada día de apelación cuesta una fortuna.

Y la agonía será larga, porque faltan cinco semanas para la elección presidencial, pero la mayoría descree que haya ganador en primera vuelta. 

Hay un indicador bien claro que lo demuestra. En la licitación del jueves/viernes pasado hubo 844 oferentes y en el Rofex, donde se operan contratos de dólar futuro hay miles de operaciones, con una particularidad. Hoy el dolar oficial está clavado desde el 14 de agosto (un día después de los votos), pero para fin de octubre está pactado en el Rofex un dólar oficial de $402, apenas 14,9% por arriba del precio de hoy.

Y luego, con el balotaje ya concluido, para fin de noviembre el valor es de $485, con un salto del 20,6% mensual, para fin de diciembre está a $630, 29,9% más arriba en un mes, y las variaciones que se esperan de enero a julio son descendentes: del 14,1% en enero, del 8,2% en febrero, del 8,4% en marzo, del 7,6% en abril, del 4,5% en mayo, del 3,3% en junio y del 3,1% en julio, con un valor para ese momento de $1.009. 

La suba del petróleo

Mientras esta agonía se vive en Argentina, los conflictos geopolíticos globales mantienen la inflación en niveles elevados y eso obliga a los bancos centrales a subir sus tasas de interés. Lo que enciende los precios de todas partes es fundamentalmente el petróleo, con árabes y rusos cerrando grifos para que el crudo no baje: el viernes pasado la variante WTI terminó a US$ 91 y el Brent a US$ 94, con una suba del 9,1% en lo que va de septiembre.

La complicación inflacionaria global hizo que el BCE subiera la semana pasada su tasa base al 4,5% anual, el nivel más alto desde que se estableció el euro como moneda común europea en 1999. Y EE.UU. difundió que su inflación de agosto fue del 0,6% mensual, contra 0,2% de julio, lo cual encendió las luces amarillas.

Esta semana hablará la Fed. Por el momento, según encuestas entre inversores todavía no se espera una suba de tasa base inmediata, sí se espera un escalón de otros 25 puntos básicos antes de fin de año, y tasas altas durante más tiempo, hasta junio de 2024, lo cual plantea un escenario con complicación para los activos de riesgo y sobre todo para los endeudados.

El viernes, conocidos todos esos datos, las tasas largas de EE.UU. subieron y se aplanaron: se pagó 5,4% anual a 1 año de plazo, 4,5% a 5 años, 4,3% a 10 años y 4,4% a 40 años (los más largos se van acercando a los más cortos). Y lo particular del caso es que la semana pasada, ni con esos premios, el dólar pudo sostenerse contra todas las monedas. El billete verde subió 0,6% contra la libra, 0,5% contra el franco suizo y 0,4% contra el euro, pero no se movió en Japón y tuvo bajas del 0,9% semanal en China, del 1,2% en Chile y del 2,3% en Brasil, una caldera con tasas positivas exorbitantes, patria financiera a full.

Las reservas del Central

BCRA Banco Central
 

Y en Argentina la situación cambiaria fue asfixiante. El BCRA pudo comprar algunos dólares por la liquidación de granos, pero para evitar la corrida tuvo que gastarlos y en el balance de la semana la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 157 M. Y, con otro cepo más, límites a las operaciones de las Fintech, en el balance el rey de la semana fue el dólar blue, que saltó 2,8%, con el mep 0,8% arriba y el ccl trepando 0,2%, uno aplastado por la venta de bonos y reservas y el otro por el nuevo dólar soja a $448 (tercera devaluación disruptiva en tres meses).

A pesar de los precios volando, el BCRA decidió mantener sin cambios la tasa de interés. Sigue el goteo ya no solo de depósitos en dólares sino sobre todo los depósitos en pesos (en cuatro semanas por el multiplicador de la tasa -sin pesos nuevos- debió haber crecido al menos 8% y creció cero. Reconquista 266 no puede subir la tasa porque la deuda en Leliq ya roza los $ 21 billones, un agujero escandaloso que nadie se anima a decir en qué se convertirá, ni qué hará con los bancos y con los ahorristas que tengan pesos en el sistema.

Mientras tanto, los títulos públicos siguen fuera del radar: bajaron otro 0,9% en la semana y el riesgo país subió hasta 2.171 puntos básicos, testeando la peor posición de los últimos 90 días. En realidad, casi en todas partes la orden del día parece ser huir del efectivo o de lo estatal. Así, las bolsas estuvieron sostenidas (sobre todo la empetrolada Bolsa de Buenos Aires), pero no todos los índices bursátiles subieron: las tecnológicas del Nasdaq bajaron (la inteligencia artificial empieza a parecerse a los tulipanes holandeses del 1600) y la Bolsa de México tropezó fuerte, con AMLO sorprendido porque Elon Musk le dio un portazo (como Galperín le hizo a Alberto) y ubicará su planta gigante de Tesla en EE.UU. y no en territorio mexicano.

Los riesgos globales

Lo que vienen avisando los grandes bancos de inversión es que se viene otro tropezón financiero mundial y que para Argentina viene un gran fogonazo después del balotaje. Esto coloca a los inversores con un cartel frente a la nariz: salir de todo lo riesgoso y volar a la seguridad. En Nueva York está marcado a fuego lo que acaba de pasar con Bed Bath & Beyond, que está en concurso, y no pagó sus bonos: su cotización había remontado, y al no pagar se cayó de nuevo, por eso resurgió un término que cada tanto ensombrece a todos: cuidado con el Permanent Open Market Operations (POMO por sus siglas en inglés), o sea hay que tener mucho cuidado para que no te embromen.

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