El mercado cambiario llega a las elecciones en alerta máxima
Dolarización

El mercado cambiario llega a las elecciones en alerta máxima

El tipo de cambio oficial sigue domesticado, pero todos los otros dólares están escalando

01-11-2021
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El ministro de Economía, Martín Guzmán, anunció a comienzos de año que el dólar entraría en Precios Cuidados. Es una forma de decir: a comienzos de 2021, avisó que el dólar (oficial, claro) sería un ancla. Por ahora, viene cumpliendo. El problema es que los precios siguieron de largo más que lo previsto y el ancla quedó varios metros debajo de la superficie. “El tipo de cambio oficial sigue domesticado”, señala un informe de Econviews: en promedio, el dólar subió 1% en octubre, 1,1% en septiembre y 1% en agosto, “muy por debajo de una inflación que promedió más de 3% mensual”.

“Con el real y otras monedas emergentes debilitadas, la apreciación cambiaria es importante. Se nota mucho. En el último año, el dólar subió 27,3% con inflación de 52%. Y el mercado lo sabe”, señala Econviews.

Los dólares no regulados también lo saben. El Contado Con Liquidación (sin intervención del BCRA) ya está arriba de los $200 y lleva más de una semana con 100% de brecha. “El dólar blue, la moneda de referencia para hogares de clase media y pymes, se acerca a $200, convalidando también una brecha del 100%”, dice el reporte. 

La ampliación de la brecha, aun con un oficial pisado, es una mala noticia. “La brecha cambiaria desordena la economía puesto que quita incentivos a exportar y aumenta el incentivo por importar. Además, aumenta el retorno de operaciones ilegales, todo lo que lleva a un faltante de dólares que agudiza el problema y que en la cabeza de las autoridades hace menester una nueva ronda de restricciones. Por otro lado, que exista un dólar de $200 no hace otra cosa que empujar para arriba las expectativas de inflación, aun cuando se congelen los precios de 1.500 productos” señala el reporte.

¿Qué está detrás de un aumento de la brecha? Tres motivos centrales, dice Econviews.

  1. En primer lugar, hogares y empresas tienen más pesos de los que querrían.
  2. Segundo, las tasas de interés no son atractivas ya que las opciones menos sofisticadas (por ejemplo, un plazo fijo) pierden contra la inflación presente y futura.
  3. En tercer lugar, el Gobierno no genera nada de credibilidad.

En plena campaña electoral (y encima muy cuesta arriba), las señales de la política no fueron “market-friendly”.

“Vemos que quedó muy atrás la reunión del ministro de Economía, Martín Guzmán, con inversores y el centro de la escena lo tomaron los controles de precios. Si algo no ayuda a la credibilidad son las fotos de los militantes en los supermercados. Mucho menos una sospechosa reunión entre el director del Indec y el jefe de Gabinete. Y la frutilla del postre fue el observatorio de precios que lanzó el secretario de Comercio. Tampoco gustaron a empresarios las declaraciones de Guzmán contra la oposición (“son antiargentinos”) ni las del presidente respecto a no arrodillarse frente al FMI, una postura confrontativa que contradice lo que el propio Alberto Fernández le había dicho a un grupo de 8 empresarios hace 3 semanas”, dice el informe. ¿Son declaraciones electorales para la tribuna? Es probable. ¿Se viene un Gobierno más moderado en lo económico, luego del 14 de noviembre? Es probable. En qué medida es una de las preguntas.

Si el objetivo del Gobierno era llegar a las elecciones de noviembre con el dólar oficial controlado, todo indica que lo va a lograr...pero a un costo altísimo

“Nuevamente asistimos a un episodio de viento cruzado desde los mercados cambiarios. El año pasado ocurrió algo similar cuando el dólar blue había alcanzado los $195 (aproximadamente $385 a valores de hoy), que fue controlada con un giro 'ortodoxo' del Gobierno que consistió en devolver Adelantos Transitorios al BCRA y señales de mayor austeridad en las cuentas públicas durante noviembre y diciembre de 2020. En la situación actual la necesidad principal pasa por las condiciones para el acuerdo con el FMI ya que los vencimientos de capital e intereses hasta fin de año (más de U$S 2.000 millones) condicionarían fuertemente la disponibilidad de reservas del BCRA. Sin embargo, los tiempos electorales aplazan estas decisiones para luego del 14 de noviembre, lo que ciertamente no colabora con la estabilidad en la plaza cambiaria”, dijo Delphos en un reporte.

“El alza sostenida de los dólares financieros indica que la incertidumbre ha aumentado en las últimas semanas de cara al último bimestre donde el resultado de las elecciones, los tiempos de la negociación y los vencimientos vigentes con el FMI serán claves”, agrega.

El CCL “libre” y el dólar blue aceleraron el ritmo ascendente que venían trazando en las últimas dos semanas, llevando las respectivas brechas cambiarias a nuevos máximos del 2021. El CCL (c/ GD30) saltó elviernes hasta $ 210 (+5,7% semanal). Medido con ADR, por su parte, se ubicó en $206 en promedio marcando una suba de $4,8 en la semana. En la misma sintonía, el blue trepó a $197,5 el viernes, registrando un alza de $8,250 en la semana. "Así, las respectivas brechas se ubican en torno al 101 y 111%", dijo un informe de PPI.

Paradójicamente, dice Econviews, “no sobran tantos pesos como la gente cree si se hace una medición tradicional de M2 privado contra PIB”. El número, dice, está en patrones históricos y aun contabilizando la emisión esperada de noviembre y diciembre el desajuste monetario no sería tan violento. “El problema es que el promedio histórico no es buen consejero. Justamente el problema es que la demanda de dinero es menor a lo que el nivel de actividad sugiere por la baja credibilidad del Gobierno. Como hemos sostenido varias veces: el déficit de confianza es quizás el más grave de los déficits argentinos”, dijeron.

En el corto plazo, la demanda de dólares formales seguirá firme, sobre todo tras la relajación de prepagar importaciones. La medida, dijo Econviews, va en la dirección correcta porque el desabastecimiento de la economía es importante y también empuja a la inflación. “La otra cara de la moneda es que le va a costar al BCRA comprar dólares en el MULC como lo hizo en octubre”, señaló y agregó que la medida de desdoblar el mercado de cambios para el turismo receptivo no tendrá efecto alguno. “El dólar blue, más conocido como el 'dólar conserje', seguirá dominando este mercado”, anticipan.

“Seguramente habrá más dólares para importadores, pero con nuevos cierres de grifo si la sangría de reservas se dispara, y algo más de intervención en los mercados financieros si las brechas se siguen ampliando”, dijeron desde Equilibra. 

“Gracias a que el crawling peg se mantuvo anestesiado al 1% desde mayo, se llegaría a las elecciones de noviembre con la tercera mayor apreciación en un año impar en los últimos 16 años. En consecuencia, el tipo de cambio real multilateral arribaría a la contienda electoral con un retroceso de 10% anual, siendo solo superado por 2011 y 2015. Aunque la situación dista bastante con la de aquellos años. La inflación interanual de octubre de 2021 más que duplicaría la de los años mencionados, e incrementa aún más la complejidad de la corrección de los desajustes generados”, dijeron desde GMA Capital. El título de su informe es más que sugestivo: “Un verano caliente para el dólar”.

Según estimaciones privadas, la posición vendida del BCRA en el mercado de futuros de dólar alcanzaría entre US$ 2.000 y US$ 3.000 millones en octubre. La contracara de ese hecho es que el interés abierto de Rofex trepó a US$ 4.800 millones, un nivel que es comparable con el vigente en la previa de las PASO 2019 (principios de agosto) o noviembre del 2020. “Octubre terminó con un ingreso neto superior a $36.000 millones en FCI dollar linked, un récord mensual de suscripciones en este tipo de instrumento”, agregó GMA, como síntoma de la demanda dolarizadora.

“Nuestro escenario base es que el Gobierno no va a soltar el tipo de cambio de forma discreta. Antes, creemos, podría explorar nuevas restricciones y hasta un desdoblamiento cambiario (la medida que permite a turistas vender divisas a $180 podría ser la punta del iceberg). Una maxidevaluación es el último casillero que cualquier político quiere abordar”, señalan desde GMA Capital. ¿Se podrá evitar?

EL DATO

-1%

Una señal clara de dolarización minorista es el comportamiento reciente de los depósitos a plazo en pesos del sector privado, que pasaron de crecer a un ritmo promedio del 3,5% mensual en septiembre (en línea con la inflación del mes) a 2% en lo que va de octubre. “Prevemos que cerrarán octubre con una caída mensual del 1% en términos reales, la primera desde el pasado mes de abril”, dijeron en Equilibra

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