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El blue se despega y está a 1,8% de llegar a 17 pesos

19 diciembre de 2016

por Luis Varela

El mercado argentino acaba de experimentar una fuerte suba para el dólar blue, con el dólar oficial frenado artificialmente, con la brecha cambiaria nuevamente en alza, con los inversores saliendo de las operaciones con tasa de interés y con las acciones y los bonos con cotizaciones a la baja.

Este particular momento obedece a una sucesión de factores. La Reserva Federal de EE.UU. subió su tasa por préstamos a un día (overnight) de 0,5 a 0,75% anual. Pero lo sorpresivo de este movimiento fue su advertencia: Janet Yellen dijo que en 2017 la Fed duplicará su tasa de interés, llevándola de 0,75 a 1,5% anual.

Obviamente, en un juego de póquer muy conocido, a algunos operadores la advertencia de Yellen les sonó a amenaza: piensan que en vez de realizar tres subas de tasa en 2017 realizará sólo dos, y que posiblemente la tasa de la Fed llegue sólo a 1,25%. Pero claro, todo dependerá también de la inflación global: si el petróleo pega otro salto, la tasa puede llegar a tener incluso más presión que en este momento.

Con el movimiento de la Fed ya realizado, la tasa larga de EE.UU. subió de 1,4 a 2,6% anual, la tasa promedio mundial pasó de 2,4 a 2,9% anual y la tasa larga argentina pasó de 6,2 a 7,2% anual (arriba nuestro están sólo los mexicanos, que tiemblan por Trump).

Con este cuadro, los operadores se preguntan: conocida la movida y el aviso de la Fed, ¿qué puede pasar con Trump en la Casa Blanca a partir del 20 de enero? ¿Qué ocurrirá a fines de marzo con la efectivización del Brexit? Además, si la Fed sube la tasa a un día al 1,5%, ¿hasta donde puede llegar la tasa larga de EE.UU.? ¿Al 4% anual? Si eso pasa, ¿la tasa argentina puede subir al 9% o al 10% anual?

Con todas esas dudas, el mercado de monedas sigue entregando temblores muy consistentes. La semana pasada el dólar subió 3,3% en Chile, 2,4% en la cotización blue en Argentina (ya está a $ 16,69), 2,2% contra el yen, 1% contra el euro, 0,9% contra el franco suizo, 0,7% contra la libra, 0,6% contra el yuan, 0,4% contra el real y, lo que es más sorprendente, no tuvo modificación en la cotización oficial de Argentina, punta a punta se mantuvo en $ 16,19 debido a la intervención de bancos oficiales.

¿Por qué hubo tanta distancia entre el dólar oficial y el blue? Según expresaron de manera reiterada varios operadores y analistas del mercado local, el blue sube (está a 1,8% de llegar a $ 17) porque los inversores ven que la presión tributaria no cederá.

Es más, por directa amenaza de un impuesto a los plazos fijos, el stock en ese tipo de herramienta acaba de bajar en nada menos que $ 30.000 millones, pasó de $ 717.000 a $ 687.000 millones. Y eso ocurre con el proyecto ómnibus de Ganancias todavía sin solución.

A todo esto, el país está por recibir el resultado de una noticia esperada durante todo el año: en pocos días se verá cuán exitoso fue el blanqueo. Seguramente dará un número importante, a pesar de los sustos de los últimos días.

Los analistas en impuestos dicen que en definitiva se blanquearán unos US$ 60.000 millones, dos tercios pagando la multa correspondiente y un tercio comprando bonos a siete años para eludirla. Con eso, la AFIP puede recibir vía blanqueo unos US$ 4.000 millones por multas pagadas y unos US$ 6.000 millones por compra de bonos.

Con todo ese cuadro, los papeles argentinos, acciones y bonos, siguen colocados en un tobogán descendente. Macri, las provincias y los municipios colocan tantos papeles de deuda que los bonos argentinos siguen bajando. La tasa a diez ya subió un punto, de 6,2 a 7,2% anual, y hay operadores que la ven en el 9%, lo cual indica que los bonos van a seguir bajando.

Con semejante empapelado de bonos, la deuda pública, que Cristina Kirchner había dejado en niveles bajos, crece de manera peligrosa con Macri: el endeudamiento público ya suma US$ 264.600 millones con cifras al 30 de septiembre del Ministerio de Hacienda. Respecto a diciembre de 2015, hubo un aumento de sólo US$ 10.634 millones. Pero ese número también es engañoso: no incluye lo que adeudan las provincias y tampoco la deuda del Banco Central en LEBAC que ronda el equivalente a US$ 45.000 millones.

Durante el 2017 se acumula el 15% de los vencimientos de deuda que tiene el país. Abril y junio son los meses con más compromisos. Y, computando el rojo fiscal, se espera que Macri deba contraer deuda nueva por unos US$ 55.000 millones. De ahí que el riesgo argentino, que había bajado hasta 420 puntos, esté otra vez arriba de 510, y que haya gran riesgo de que el país siga siendo otro año país de frontera, y no país emergente como se esperaba hasta setiembre pasado.

Y si a los bonos les fue mal, a las acciones les fue peor. En el balance semanal, la Bolsa de Madrid logró subir 2,7%, Tokio ganó 2,1%, Nueva York mejoró 0,2%, pero todas las Bolsas latinoamericanas bajaron: Santiago de Chile perdió 1,2%, San Pablo 3,5%, Buenos Aires 3,7% y México 3,8%. Medidas en dólares, las acciones argentinas caen nada menos que 15% desde mediados de octubre, volvieron a precios de julio pasado.

Este declive tiene una explicación bien sencilla. La Bolsa argentina se evaporó: el volumen operado cayó a la mitad.

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