El impacto de Vaca Muerta en la economía argentina depende de una serie de factores: financiamiento, política, estabilidad económica y precios internacionales. Están interrelacionados: el entorno regulatorio puede ser muy friendly, pero si los precios son malos...la cosa no va a arrancar. A la vez, aun si los precios son altos, la cosa puede no arrancar si el entorno no es amigable para los capitales.
Si las condiciones se mantienen estables y los precios internacionales siguen siendo favorables, el país podría ver un aumento significativo en sus reservas, con un aporte clave para la sostenibilidad económica. Pero si los precios caen y la inestabilidad persiste, el impacto podría ser mucho menor.
Vaca Muerta sigue siendo el gran motor energético de Argentina, pero las dudas sobre su futuro permanecen a la par del vaivén político y económico del país. Según un informe de Aleph Energy presentado en la Argentina Oil & Gas Expo, el potencial de la cuenca podría sumar hasta US$ 22.000 millones al Banco Central para 2032, un aporte crucial para las reservas del país, pero solo si se cumple un escenario de desarrollo moderado.

El análisis proyecta varios escenarios para el futuro de Vaca Muerta. El escenario medio, basado en un crecimiento moderado de la producción (1.330.000 barriles de petróleo y 142 millones de metros cúbicos de gas diarios), estima que Vaca Muerta podría aportar entre US$ 22.000 millones y US$ 33.000 millones a las reservas del país, dependiendo de los precios internacionales del crudo y el gas. Sin embargo, este resultado dependería de una serie de factores clave: un desarrollo sostenido de la cuenca, menos riesgo país y condiciones financieras favorables.

Daniel Dreizzen, Managing Director de Aleph Energy, destaca que en el escenario alto (con 1.500.000 barriles por día y precios elevados de US$94 por barril), el aporte de la cuenca podría alcanzar hasta US$ 38.000 millones. Pero alcanzar este nivel de crecimiento no será fácil. Para lograrlo, será necesario atraer nuevos capitales, reducir el riesgo país y conseguir financiamiento a tasas competitivas, algo que aún parece complicado debido al alto costo de financiamiento actual.

En el escenario bajo, Vaca Muerta podría aportar tan solo US$ 4.000 millones a las reservas, si los precios caen y el desarrollo de la cuenca se estanca. Este escenario, más pesimista, se basa en la posibilidad de una crisis económica y financiera que afecte a las inversiones en el sector. Para Dreizzen, este es un escenario que "nadie quiere ver", pero que, dadas las turbulencias económicas que ha atravesado Argentina, no se puede descartar.