Argentina atraviesa un momento clave en materia energética. Mientras los recursos hidrocarburíferos, especialmente en Vaca Muerta, muestran un crecimiento sostenido y posibilidades concretas de expansión exportadora, el sistema eléctrico nacional enfrenta serias dificultades estructurales, marcadas por la falta de inversión y planificación.
Así lo analiza el ingeniero Rodolfo Dalmati, ex presidente del ORSEP (Organismo Regulador de Seguridad de Presas), quien advierte sobre los desafíos energéticos que enfrentará el país en los próximos cinco años. Su mirada traza un diagnóstico que contrasta avances en el sector petrolero con estancamientos críticos en la infraestructura eléctrica y gasífera.
- En el sector hidrocarburífero, la producción de petróleo no convencional creció un 21% interanual, compensando parcialmente la caída del 6% en el convencional, lo que arrojó un incremento neto del 8,6%.
"Este impulso, liderado por YPF y otras grandes petroleras, se proyecta con fuerza en los próximos años, con expectativas de duplicar la producción y potenciar las exportaciones. En este sentido, se destaca la ampliación del sistema de oleoductos y la construcción de una nueva traza hacia Punta Colorada", explica.
Y señala que el gas natural, en cambio, crece a un ritmo más moderado. Si bien el aumento interanual fue del 0,4%, la mejora a 12 meses alcanzó el 5,9%. La limitación principal reside en la capacidad de transporte y la falta de infraestructura de licuefacción, lo que dificulta la exportación.
- "La paralización de obras públicas, en particular, las estaciones compresoras necesarias para optimizar el gasoducto Néstor Kirchner, detiene el potencial del sector", advierte.
Una alternativa emergente para Dalmati "es el desarrollo de un gasoducto privado hacia la Costa Atlántica, con el objetivo de exportar gas natural mediante barcos con plantas de licuefacción flotantes. Si ese proyecto se concreta, se abriría un nuevo horizonte para las inversiones y la balanza comercial energética del país".
En paralelo, la situación del acceso al gas en el territorio nacional sigue siendo desigual. Un 44% de la población aún depende de garrafas, y provincias del NEA como Misiones, Chaco o Corrientes no cuentan con redes de gas. El reciente corte de suministro en Mar del Plata, un hecho inédito, evidencia las falencias del sistema de transporte y distribución.

En opinión del experto, el panorama eléctrico es aún más complejo. Aunque la ley bases habilita a la Secretaría de Energía a redefinir el marco regulatorio, tras un año no se conocen lineamientos concretos. Las tres patas del sistema, generación, transporte y distribución, presentan desafíos distintos pero interconectados.
En generación, la potencia instalada declarada parece suficiente, pero muchos equipos están fuera de servicio, lo que obliga a importar energía en momentos de alta demanda. El sistema de transporte de alta tensión no se ha ampliado en años y ya está saturado. Las obras necesarias, como la llamada "AMBA I", aún están en etapa de licitación.
La distribución, en tanto, está fragmentada entre provincias. En el AMBA, los aumentos de tarifas han sido limitados por decisiones políticas, lo que ha reducido la capacidad de inversión de las distribuidoras.
Dalmati comenta que, de continuar esta situación, el país enfrentará fallas frecuentes ante picos de consumo, especialmente si no puede contar con la energía excedente de países vecinos como Brasil o Uruguay.
En este contexto, el desarrollo de energías renovables aparece como una solución parcial pero inmediata. Su rápida incorporación al sistema puede aliviar parte de la demanda, aunque su intermitencia requiere inversión en almacenamiento, como baterías tradicionales o "baterías de agua", es decir, centrales hidroeléctricas reversibles.
Finalmente, el especialista subraya la necesidad urgente de un plan energético integral, articulado desde la Secretaría de Energía con participación de las provincias, el sector privado y los usuarios. "Ese plan debería armonizar la bonanza petrolera con la fragilidad eléctrica, y preparar al país para sostener un crecimiento económico real y sostenido", finaliza.