América Latina y el Caribe continúa consolidándose como una de las regiones con la matriz eléctrica más limpia del mundo. Los últimos datos indican que la generación eléctrica alcanzó los 164 TWh, lo que representó un crecimiento interanual del 4,5%, impulsado por una mayor participación de fuentes renovables y una diversificación creciente del sistema energético.
Según el reporte de generación eléctrica elaborado por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), el 67% de la electricidad producida en la región provino de fuentes renovables, un indicador que confirma el peso estratégico de las energías limpias en el abastecimiento eléctrico de los países latinoamericanos.
El crecimiento se produjo en un contexto marcado por variaciones climáticas que afectaron especialmente a la generación hidroeléctrica, la principal fuente de electricidad de la región. Sin embargo, el avance de otras tecnologías permitió compensar esa reducción y sostener una matriz más equilibrada.
La hidroeléctrica sigue liderando
La energía hidroeléctrica se mantuvo como la principal tecnología de generación durante abril, con una participación del 44,6% del total regional. Detrás se ubicaron el gas natural, con el 23,2%, y la energía eólica, con el 12,2%.
En conjunto, estas tres fuentes concentraron cerca del 80% de toda la electricidad generada en América Latina y el Caribe durante el período analizado.
No obstante, la generación hidroeléctrica registró una caída de 9,4 TWh respecto de abril de 2025 debido a condiciones climáticas menos favorables. Esa reducción fue compensada por el crecimiento de otras tecnologías: la energía eólica aportó 5,1 TWh adicionales, el gas natural sumó 4,6 TWh y la bioenergía incrementó su generación en 3,3 TWh.
Para los especialistas, este comportamiento demuestra la capacidad de adaptación del sistema eléctrico regional frente a escenarios climáticos variables y la importancia de contar con una matriz diversificada.
Nueve países superan el promedio regional
El índice de renovabilidad elaborado por OLACDE muestra que varios países de la región mantienen una participación de energías limpias superior al promedio continental del 67%.
Entre los países con mayor porcentaje de generación renovable se destacan: Paraguay, con el 100%; Uruguay, con el 97%; Costa Rica, con el 92%; Ecuador, con el 92%; Brasil, con el 88%; Colombia, con el 87%; Venezuela, con el 86%; Belice, con el 76% y Perú, con el 68%.
Estos niveles reflejan el fuerte desarrollo de recursos hidroeléctricos, eólicos y solares en distintos mercados de la región, aunque con diferentes grados de avance según cada país.
Desde OLACDE señalaron que la incorporación sostenida de tecnologías renovables, acompañada por fuentes complementarias como el gas natural, fortalece la seguridad del suministro eléctrico y permite responder con mayor flexibilidad a los desafíos que plantean los cambios climáticos.
El crecimiento del gas natural también tuvo un papel relevante durante abril de 2026, especialmente como respaldo para garantizar estabilidad en el sistema frente a la menor disponibilidad hidroeléctrica en algunos mercados.
La combinación entre recursos renovables abundantes y fuentes de respaldo convierte a América Latina y el Caribe en una región con ventajas estratégicas para avanzar en la transición energética, aunque todavía enfrenta desafíos vinculados a infraestructura, almacenamiento, redes eléctricas e integración regional.
Los datos de abril confirman una tendencia que se viene consolidando: América Latina no solo incrementa su capacidad de generación eléctrica, sino que también avanza hacia una matriz más diversificada y resiliente.
El aumento de la generación eólica, el aporte creciente de la bioenergía y el rol del gas natural como tecnología de respaldo muestran un sistema en transformación, donde las energías renovables continúan ocupando un lugar central en el futuro energético de la región.