La interrupción de las operaciones se consolidó como el principal factor de pérdidas económicas en la minería mundial. Así lo revela un informe elaborado por Marsh, que concluye que los eventos de inactividad operativa representan cerca del 80% del valor total de las reclamaciones de seguros registradas por la industria durante las últimas dos décadas.
El estudio, titulado "Pérdidas mineras descubiertas: El coste de la interrupción y el camino hacia la resiliencia", analizó eventos asegurados superiores al millón de dólares ocurridos entre 2006 y 2025.
Según el relevamiento, la mayoría de las pérdidas está vinculada a incidentes operativos como incendios, explosiones, fallas de maquinaria y problemas geotécnicos, responsables de aproximadamente el 70% del valor económico de los siniestros.
Uno de los principales hallazgos es que el impacto financiero de estos eventos no suele estar asociado al daño material inmediato, sino al tiempo que las operaciones permanecen detenidas. La paralización de una mina implica pérdidas millonarias debido a la alta dependencia de equipos especializados, instalaciones críticas y complejas cadenas de suministro.
El informe también identifica a las fallas geotécnicas y estructurales como uno de los riesgos más costosos para la actividad. Aunque representan una menor cantidad de incidentes, concentran el 22,5% del valor total de las reclamaciones analizadas debido a sus consecuencias operativas, ambientales y regulatorias.
Si bien el trabajo no releva datos específicos de Argentina, sus conclusiones cobran especial relevancia para una industria que atraviesa un fuerte proceso de crecimiento impulsado por proyectos de litio, cobre y otros minerales críticos para la transición energética.
De acuerdo con estimaciones de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), las exportaciones del sector podrían superar los US$ 9.000 millones en 2026, consolidando a la minería como uno de los principales complejos exportadores del país.
El estudio también advierte sobre una persistente brecha en los tiempos de recuperación tras los siniestros. Entre las principales causas figuran la complejidad para cuantificar las pérdidas por interrupción del negocio, los extensos plazos de reparación y las exigencias regulatorias. Frente a ese escenario, recomienda avanzar en modelos de gestión de riesgos, simulación de escenarios e inversiones en infraestructura resiliente.
En ese sentido, el vicepresidente y líder de Minería de Marsh Argentina, Damián Zucchi, sostuvo que el crecimiento del sector debe estar acompañado por una estrategia integral de gestión de riesgos.
"Argentina atraviesa una oportunidad histórica por la demanda global de minerales estratégicos, pero transformar ese potencial en desarrollo sostenible exige reducir brechas de infraestructura, fortalecer la logística, garantizar estabilidad regulatoria y planificar la continuidad operativa", afirmó.
El informe concluye que, en un contexto de expansión de la minería global, la capacidad para prevenir interrupciones y acelerar la recuperación de las operaciones será un factor determinante para mejorar la competitividad y proteger las inversiones del sector.