Dos Argentinas en una misma semana El efecto sándwich: la desindustrialización que el riesgo país no mide
Mientras el riesgo país baja y el Gobierno celebra el regreso a los mercados, una consultora proyecta un golpe duro sobre la industria.
Mientras el riesgo país baja y el Gobierno celebra el regreso a los mercados, una consultora proyecta un golpe duro sobre la industria.
La entidad industrial cuestionó las restricciones al suministro y reclamó que el regulador determine si existe gas disponible antes de trasladar los mayores costos a las empresas.
El EMAE de abril mostró una suba interanual de 1,6%, pero cayó 1,5% frente a marzo y dejó una señal inquietante: el impulso depende casi por completo del campo y la minería, mientras industria, comercio y pesca retroceden. Qué revela sobre la primarización y el freno al empleo de calidad.
El PIB sube 2,3%, pero la industria y la inversión retroceden: el dato desnuda qué Argentina está creciendo
Mientras Wall Street convierte cada resultado en una apuesta, la economía real pierde terreno: menos inversión, menos producción y más dinero persiguiendo ganancias instantáneas.
El crecimiento explosivo de la inteligencia artificial está disparando la demanda eléctrica y poniendo bajo presión a un sistema energético que arrastra años de subinversión. El desafío ya redefine estrategias empresariales, inversiones y el futuro del sector.
Con la participación de grandes empresas del sector energético, se lanzó en Neuquén la Cámara de Empresas Químicas, Petroquímicas y Afines. La nueva entidad busca impulsar la industrialización de Vaca Muerta y promover un cambio de modelo que deje atrás la exportación exclusiva de hidrocarburos.
Los registros oficiales muestran que desde noviembre de 2023 desaparecieron 26.448 empresas y se perdieron 370.487 puestos de trabajo. Comercio, industria y transporte encabezan las caídas.
La actividad metalúrgica cayó 5,1% en mayo y la utilización de la capacidad instalada descendió al 39,8%, el nivel más bajo desde la cuarentena de 2020. El deterioro alcanza a casi todos los sectores y provincias, mientras la mayoría de las empresas no espera una recuperación en los próximos meses.
La verdadera pregunta que debería dejar la polémica de Vicuña no es cuántos módulos habitacionales se fabricaron en Argentina. La verdadera pregunta es cuántas empresas argentinas estarán exportando ingeniería, automatización, servicios ambientales, software o tecnología minera dentro de diez años gracias al desarrollo del cobre y el litio.
Doce de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera presentaron caídas interanuales.
Los datos del Indec mostraron una caída interanual del 2,8% en ambos sectores. Maquinaria, textiles, automotrices y varios insumos de la construcción estuvieron entre los rubros con mayores retrocesos.
La carrera por entrenar modelos más grandes, ampliar capacidad de cómputo y asegurar suministro energético está empujando la demanda a través de una cadena de valor extensa: chips de alto rendimiento, servidores especializados, centros de datos, redes eléctricas, sistemas de refrigeración e infraestructura energética.
Industriales Pymes Argentinos alertó que los concursos preventivos crecieron más de 130% en el último año y reclamó al Gobierno y al Congreso una ley de emergencia económica para evitar cierres masivos.
En diálogo con El Economista, Ronderos (MAP LATAM) habla del RIGI, la nueva Argentina productiva y los desafíos para administrar las tensiones en un país que aún tiene la asignatura de generar millones de empleo de calidad.
La industria argentina pierde hasta 1.500 empleos por mes mientras el Gobierno apuesta al agro y Vaca Muerta. El impacto ya golpea al interior.
La Unión Industrial de Tucumán alertó que las restricciones en el suministro de gas podrían provocar cortes de hasta 85 días entre junio y agosto, afectando a sectores clave como el azucarero y el citrícola.
Las importaciones de bienes de capital productivo —los equipos, máquinas y herramientas que una economía compra para ampliar su capacidad de producir— cayeron 7,8% interanual entre enero y marzo.
Ante el riesgo de restricciones durante el invierno, CEGLA recomendó a las fábricas implementar sistemas de respaldo con GLP. La UIA advirtió que un nuevo shock energético podría golpear de lleno a la producción y a las pymes.