La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) proyecta un escenario de caída sostenida para los precios del petróleo en los próximos dos años. En su informe de abril Short-Term Energy Outlook (STEO), el organismo anticipa que el precio promedio del crudo Brent será inferior a los U$S 70 por barril en 2025, con una caída aún más pronunciada en 2026, cuando podría descender por debajo de los U$S 60.
- Este miércoles, el barril se está negociando debajo de los US$ 60.

Este nuevo pronóstico implica una reducción del 10% respecto al informe de marzo y responde, principalmente, a factores como la desaceleración del crecimiento de la demanda global, los efectos de la política comercial internacional y el aumento de la producción por parte de los países miembros de OPEC+.
Durante la primera semana de abril, se registraron una serie de acontecimientos que afectaron directamente al mercado energético mundial. El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva y desató una guerra comercial que, ahora, no parece saber cómo terminar.
En paralelo, la OPEC+ anunció una aceleración en el cronograma de aumento de producción, previsto originalmente para julio, pero que se adelantará a mayo. Estas medidas generaron una caída del 12% en el precio del Brent, que pasó de U$S 68 por barril el 2 de abril a U$S 60 el 4 de abril.
La EIA sostiene que esta combinación de factores llevará a una acumulación de inventarios globales a partir de mediados de 2025. La menor demanda proyectada se explica en parte por un menor crecimiento económico global y la transición energética en curso.

Por el lado de la oferta, el aumento de la producción de OPEC+ y la exención de tarifas para la energía estadounidense presionarán aún más a la baja los precios internacionales.
En este contexto, la agencia también prevé una reducción en los precios de la gasolina, con un promedio estimado de U$S 3.10 por galón durante el verano de 2025, el valor más bajo en términos reales desde 2020.
A pesar de las tensiones comerciales, la EIA estima que la demanda de gas natural en EE.UU. crecerá un 4% en 2025, impulsada por un aumento del 18% en las exportaciones, especialmente de gas natural licuado (LNG)y por un mayor consumo residencial y comercial debido al uso para calefacción.
Gracias a la flexibilidad contractual de los acuerdos de exportación de LNG, se espera que este segmento no se vea severamente afectado por las fricciones con China u otros socios comerciales.
El informe también destaca el papel de las sanciones vigentes sobre países productores como Rusia, Irán y Venezuela, que podrían provocar alteraciones en el suministro global y, eventualmente, influir en los precios del crudo. La EIA advierte que, aunque las tendencias actuales apuntan a una baja sostenida, la volatilidad sigue siendo alta y cualquier evento geopolítico podría modificar drásticamente el escenario.