Ventas en super y shoppings se hundieron hasta 15%

Por la devaluación, la inflación y la caída del salario real, el consumo se desplomó con fuerza en septiembre. Los analistas esperan que el declive continúe.

27-11-2018
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Por Juan Strasnoy Peyre 

El consumo se hundió en septiembre. En medio de los saltos cambiarios, el mes de mayor inflación (6,5%) desde 2002, que aceleró el retroceso en el poder adquisitivo, mostró una caída en las ventas en los shopping del GBA del 15,1%; en los supermercados de todo el país, del 7,9%; y en los mayoristas, del 15,4% (medidas a precios constantes). Los analistas esperan que el declive continúe.

Según publicó ayer el Indec, las ventas en supermercados a precios corrientes alcanzaron los $39.927,2, es decir, un alza nominal del 30,8%. En términos reales, se trata de un desplome del 7,9%. Los mayoristas, en tanto, facturaron $6.209,1, con una suba nominal del 22% y una caída real del 15,4%. En ambos casos, se trata de las mayores caídas de 2018.

Para LCG, el resultado “resultaba esperable si se tiene en cuenta que en ese mes impactó de lleno la devaluación de fines de agosto, la cual aceleró sensiblemente la suba de precios y generó mayor incertidumbre en los consumidores, además de la caída en el poder de compra”.

En diálogo con El Economista, Martín Alfie, economista jefe de Radar, opinó en la misma línea: “Los números son el reflejo de la fuerte pérdida de poder adquisitivo que se está registrando en los últimos meses, como consecuencia de la aceleración inflacionaria. Los salarios están subiendo en torno al 23% y los precios superando el 40%; la caída real es de magnitud. Todo indica que las bajas van a mantenerse un tiempo más porque, si bien hubo algo de estabilidad en noviembre, todavía hay muchas subas de precios contenidas”.

Mientras tanto, en los centros comerciales las ventas alcanzaron los $5.749,9. Esto significó un avance de apenas 17,2% en términos nominales y un derrumbe de 15,1% a precios constantes.

En los súper, los rubros con mayor deterioro en las ventas fueron Electrónicos y artículos para el hogar e Indumentaria, calzado y textiles para el hogar. En los shoppings Electrónicos, electrodomésticos y computación fue el rubro más castigado, seguido por Diversión y esparcimiento. Las compras empiezan a concentrarse en los productos imprescindibles.

En ese sentido, el Indec también publicó ayer el resultado de su encuesta de comercios de electrodomésticos y artículos para el hogar, que reflejó otra abrupta caída. El informe destacó que las ventas en el sector sumaron $21.579,3 en el tercer trimestre, 5,1% más que en el mismo período de 2017 a precios corrientes pero 25,1% menos en términos reales. Para peor, en septiembre tuvieron una caída nominal del 1,8%.

Cambio de hábitos

La crisis ?derrumbe de ingresos mediante? modifica los hábitos de consumo y lleva a acotar los gastos. Así lo refleja un estudio de Kantar TNS y Kantar Millward Brown, que plantea que el 93% de los argentinos declara haber reducido ?o dejado? consumos o gastos.

Según el informe, hay determinados servicios que los encuestados consideran como “lo último que se recorta”. Un ejemplo es la obra social. Pero a pesar de ello, el 10% ya la suspendió. Además, hay un conjunto de gastos que se restringieron, donde predominan los productos afectados por la devaluación.

Tomás Veitz, director de cuentas de Kantar TNS, destacó que “el segmento ABC1 intenta no restringir sus gastos, pero en algunos casos el recorte fue inevitable, como por ejemplo, en actividades extracurriculares, compra de indumentaria o gastos de remodelación del hogar”.

Sin recuperación a la vista

El escenario económico no da lugar a estimaciones positivas. Según los analistas, para ver una recuperación del consumo deberemos esperar.

“En los meses que siguen, las altas tasas de interés junto con la continuidad del traslado a precios de la devaluación seguirá incidiendo en el consumo masivo y en especial de bienes durables, por lo que esperamos que las ventas minoristas sigan mostrando variaciones interanuales negativas”, evaluaron desde ACM.

En LCG sostuvieron que la pax cambiaria de las últimas semanas ?ahora puesta en cuestión?, la desaceleración de la inflación que proyectan para los próximos meses y la reapertura de las paritarias “podrán mitigar en parte la baja del consumo” aunque “muy difícilmente alcance para que el consumo muestre variaciones interanuales positivas”. “La dinámica en 2019 dependerá, básicamente, de la evolución de las paritarias, los precios y el empleo”, agregaron.

Por su parte, Alfie consideró que veremos caídas de esta magnitud durante lo que resta de 2018 y, por lo menos, el primer trimestre de 2019. Y advirtió: “A partir de ahí, depende de la estabilidad cambiaria. Los últimos días son preocupantes porque el dólar subió con mucha velocidad. Si sigue así, va a acelerar nuevamente los precios”.

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