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Pymes, el activo argentino

La falta de acceso a financiamiento, la alta carga impositiva y la burocracia excesiva son obstáculos significativos que limitan el crecimiento y desarrollo del sector Pyme

Pymes, el activo argentino
Natacha Izquierdo 30 mayo de 2024

El sector pyme argentino tiene vocación potenciadora de resiliencia. Desempeñan un papel fundamental en la economía argentina, actuando como motores de desarrollo, innovación y generación de empleo. Su importancia no solo se refleja en cifras, sino también en su capacidad para adaptarse a contextos económicos adversos y en su contribución al tejido social y productivo de nuestro país.

Uno de los aspectos más destacables de estas empresas es su capacidad para generar empleo. Son más de 550 mil establecimientos que representan el 80% del tejido empresarial y concentran algo más del 77% del empleo privado registrado. Esta capacidad de crear puestos de trabajo es crucial en un país con mayor desarrollo del trabajo informal. Además, constituyen el 98% de los establecimientos productivos, lo que permite una mejor distribución de los ingresos y el desarrollo económico en diversas regiones, ayudando a mitigar las desigualdades territoriales.

Tal es así que son parte de los principales ecosistemas globales como en la minería, hidrocarburos, agroindustria. No obstante, resulta contradictorio que velemos por el crecimiento de las Pymes por todo lo que representan, pero al mismo tiempo, se ponen corsés invisibles que limitan su posibilidad de expansión. Por ejemplo, el compre local como se conoce en cada provincia, busca impulsar la cadena de proveedores locales dentro de sus cuatro paredes y que sean parte de estos ecosistemas, sin tener en cuenta que para que una Pyme se arriesgue e invierta, necesita escala. La especialización en sectores, muy concentrados como la minería (pocos proyectos por provincia) desalientan estos procesos y dificultan generar especialización y escala más allá de las provincias. ¿Por qué no pensarlo a nivel regional? Más aún, ¿por qué no hacerlo a nivel nacional?

A esto se suman los numerosos desafíos casi estructurales que enfrentan. La falta de acceso a financiamiento, la alta carga impositiva y la burocracia excesiva son obstáculos significativos que limitan su crecimiento y desarrollo. Estos factores son atendibles pero la dinámica de los negocios les impone pensar en cómo crecer a pesar de esos obstáculos, que deberían ser superados. 

Y el abanico de oportunidades se amplía, no solo en sectores tradicionales sino en aquellos más disruptivos. Crecer en lo tradicional pareciera que requiere mayor esfuerzo y a veces cuesta pensar fuera de la caja, pero la innovación, las tecnologías y las nuevas formas de proyectar los negocios le abren una oportunidad y desafío a este sector porque el tamaño es un must en adaptación y transformación. 

Hoy, las empresas grandes de estos ecosistemas avanzan en fortalecer su red de abastecimiento. No es un tema menor poner en riesgo el suministro, ya lo expuso la pandemia, y nuevamente las Pymes son la red de contención, pero además son los partner ágiles para implementar transformaciones in house. Una gran corporación tiene menos margen de maniobra y alejarse de su core puede poner en riesgo su P&L. Las soluciones vienen desde las Pymes tecnológicas, innovadoras y disruptivas. 

Esto llevará a que, pensando en el futuro, el reordenamiento de la macroeconomía comenzará a tener efectos positivos en la micro y esto abrirá una nueva agenda.

La ganancia de eficiencia podría poner el foco en el desarrollo de los recursos humanos con upskilling y reskilling, una preocupación de los últimos años, la innovación en procesos de producción, incorporación de tecnología ágil para manejo de datos, pero sobre todo para gestión de información que fortalezca la toma decisiones, atender los movimientos de la demanda internacional y los drivers de la geopolítica, con jugadores que buscan posicionarse como líderes globales como China. Competencia, productividad, innovación, recursos humanos, son factores de la nueva agenda de negocios.

Crecer en lo tradicional es una buena noticia, pero agrandar la torta y el scope es doblemente una buena noticia. 

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