Presión

Precios Relativos 2025: la brecha entre servicios y bienes

La inflación del primer semestre mostró una economía de dos velocidades: fuerte suba en servicios y rubros regulados, y aumentos moderados en bienes transables.

Servicios suben hasta 38% y bienes apenas 9%: la inflación dividida del primer semestre
Servicios suben hasta 38% y bienes apenas 9%: la inflación dividida del primer semestre

Durante el primer semestre de 2025, la inflación mostró una marcada divergencia entre bienes y servicios, reflejando una economía de dos velocidades. El promedio general de inflación fue del 17,3%, pero los sectores de servicios y algunos rubros regulados superaron ampliamente este nivel, mientras que la mayoría de los bienes transables registraron incrementos por debajo del promedio.

En los servicios, Educación lideró con un aumento del 38,1%, más del doble de la inflación general. Le siguieron Restaurantes y hoteles (+25,9%), impulsados por la recuperación del turismo y la demanda de ocio, y Vivienda, agua, electricidad y gas (+21,7%), donde los ajustes tarifarios tuvieron un rol clave. Otros servicios como Recreación y cultura (+20,0%) y Comunicación (+19,6%) también superaron el promedio. Este comportamiento se explica porque los precios de los servicios no enfrentan competencia internacional directa y se ajustan principalmente por factores internos, como salarios, alquileres y dinámica de oferta y demanda.



Por su parte, los bienes transables mostraron subas moderadas: Prendas de vestir y calzado (+8,9%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (+10,3%), Transporte (+11,6%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (+11,9%) se mantuvieron por debajo del promedio. La competencia internacional actúa como un "ancla" sobre estos precios, limitando la capacidad de las empresas locales de trasladar los aumentos de costos a los consumidores. Esto genera "márgenes apretados" que puede desincentivar la producción y la inversión en sectores industriales expuestos a importaciones.

La divergencia entre servicios y bienes tiene implicancias claras para la inversión y la producción. Los servicios que crecen por encima de la inflación general muestran señales positivas de rentabilidad, incentivando expansión, contratación y nuevas inversiones. En cambio, los bienes transables enfrentan restricciones estructurales: la presión competitiva externa y los límites para ajustar precios reducen márgenes y dificultan la sostenibilidad de la producción local.

En síntesis, el primer semestre de 2025 evidencia un patrón típico de economía dual: un sector de servicios dinámico, con precios al alza que promueven inversión, y un sector industrial presionado por la competencia internacional, con márgenes acotados. Esta situación plantea un desafío clave para la política industrial y la promoción de la producción local, subrayando la necesidad de estrategias que fortalezcan la competitividad de los bienes transables sin descuidar la eficiencia y expansión de los servicios.



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