Tensión

Ley de ATN modifica la coparticipación con ley simple: hay que aprovecharla y no vetar

Milei hace una jugada correcta, como convocar a una mesa federal de gobernadores, pero después le tira un bombazo a la propia mesa.

El Gobierno propone una reforma impositiva disruptiva mientras intenta frenar una tormenta perfecta.
El Gobierno propone una reforma impositiva disruptiva mientras intenta frenar una tormenta perfecta.
Jorge Colina 18 septiembre de 2025

Se está pasando por la tormenta perfecta. El dólar en el techo, las tasas de interés que paga el Tesoro en las nubes, los encajes bancarios por los cielos y la imagen del Presidente en caída, la capacidad de acción política y de gestión pública destruida y encima por cada gol (veto) que el presidente mete, el Congreso le devuelve un gol de contrataque olímpico (le voltea el veto con aclamación de la tribuna).

Para colmo, el Presidente hace una jugada correcta, que es convocar a una mesa federal de gobernadores para retomar el comando del país, pero después le tira un bombazo a la propia mesa con el veto a la nueva ley que coparticipa los ATN. Resultado: fueron solo 3 gobernadores y los otros se juntaron para clavarle el respectivo gol de contrataque (voltearle el veto). 

Pasa que el Presidente (y su entorno) creen que los gobernadores confabulan contra el Presidente. Pero están equivocados. Los gobernadores co-gobiernan con el Presidente. Pero no porque ellos se lo atribuyan sino porque es lo que dice la Constitución Nacional.



El artículo 121° de la Constitución dice claramente que "las provincias conservan todo el poder no delegado por esta Constitución al Gobierno federal". Entonces, el Gobierno federal (presidente) solo tiene las responsabilidades que los gobernadores le delegan. Por lo tanto, las funciones que las provincias no le delegan son responsabilidades provinciales. Por esta razón, hasta se puede decir que es el presidente el que tienen que co-gobernar con los gobernadores, por mandato expreso de los gobernadores.

La ley vetada que fija la distribución automática de los ATN es conveniente para el gobierno. Primero, le conviene porque le toca el 42% de los ATN que es la porción del Estado nacional en la coparticipación. Segundo, porque ordena el federalismo. Antes, los ATN los distribuía discrecionalmente el Estado nacional. Esto llevaba a que los gobernadores estuvieran tironeando la frazada corta de los ATN. Con la ley de ATN, el Estado nacional no reparte más recursos. Chau.

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El Presidente (y su entorno) creen que los gobernadores confabulan contra el Presidente. Pero están equivocados. Los gobernadores co-gobiernan.



Ahora, que cada uno se haga cargo de sus funciones. El Estado nacional debe hacerse cargo de las rutas nacionales y los gobernadores de las rutas provinciales, rurales y, con sus intendentes, de las calles urbanas. El Garrahan y todos los hospitales nacionales tienen que pasar a la provincia donde están asentados que son CABA, provincia de Buenos Aires y uno en el Calafate, Santa Cruz, que no hace falta decir el nombre porque es muy fácil adivinarlo.

Lo que los gobernadores le van a decir (al unísono) es: "¡No tenemos plata!". 

El presidente tiene (primero, que contener el insulto) y luego repetir algo que dijo -sabiamente- en diciembre del 2024 que reza así: "A las provincias les voy a devolver la autonomía impositiva que nunca deberían haber perdido". 



Esta es la reforma tributaria estructural

Devolver la autonomía impositiva es unificar el IVA con Ingresos Brutos provinciales haciendo un Super IVA. Ideal sería que también entren las tasas municipales, pero bueno, lo dejemos para más adelante.

El Super IVA lo cobra ARCA con una alícuota de -supongamos- 25%. 

Luego, en lugar de mandar la plata al Banco Nación para que éste reparta según los parámetros de la coparticipación, que ARCA reparta 10 puntos porcentuales al Tesoro nacional (para financiar a la Nación) y los restantes 15 puntos porcentuales los mande al lugar de boca de venta y de domicilio del comprador (para financiar a las provincias). Ejemplo: comerciante bonaerense le vende a un cordobés; los 15 puntos porcentuales de Super IVA de esa venta va la mitad a la provincia de Buenos Aires y la otra mitad a la provincia de Córdoba. 



De esta forma, cada provincia no se va a financiar más con la coparticipación sino con la actividad económica que genere en su territorio. Este es un potente estímulo a las clases dirigentes provinciales (gobernadores, diputados provinciales y concejales) a desarrollar infraestructura y regulaciones procompetitivas.

Alguno (o varios) van a decir que esto es cambiar la coparticipación, por lo tanto, se requiere unanimidad de todas las provincias.

Aquí es donde el presidente Milei les tiene que poner la tapa a los gobernadores y dar vuelta el partido.



Los gobernadores demostraron, con su ley que cambia los ATN, que para modificar la coparticipación no hace falta unanimidad. La ley de ATN es una ley simple, donde muchos legisladores votaron en contra y donde no hubo acuerdo del Estado nacional. Prueba más contundente de que la ley de coparticipación se modifica por ley simple no hay.

Lo que sí hay que prever es un fondo compensador para compensar a las provincias del norte la diferencia entre su coparticipación y su Super IVA. Pero esto ya es una compensación marginal a ciertas provincias. No el aquelarre redistributivo entre todas las provincias que hoy es la coparticipación.

Un viejo adagio dice que: "Las crisis son oportunidad". Otro adagio dice: "De las crisis se sale para adelante". Otro dice: "Siempre que llovió, paró". 



Ojo con este último porque se refiere a lluvia provocada por la naturaleza, no a tormentas autoprovocadas. 

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