Para el consultor económico Fernando Marull, el efecto del tuit presidencial sobre $LIBRA rompió una racha de buenas noticias económicas. "Fue una noticia que aumentó el riesgo político y la incertidumbre", señalando que el dólar y el riesgo país subieron, mientras las acciones cayeron al lunes siguiente.
Sin embargo, resalta que los analistas extranjeros no compartieron el pesimismo local, y tras la respuesta del Gobierno afirmando que "no cambiaba el plan económico", el mercado se estabilizó. Marull, en diálogo con Clarín, subraya que ningún banco de inversión recomendó salir de Argentina, mostrando una confianza externa mayor a la percepción interna.
Riesgos y estabilidad del Plan Milei
Marull identifica tres riesgos inmediatos para el plan económico de Milei: el mercado (riesgo país), el Congreso (alianzas legislativas) y la calle (inflación y apoyo popular). "Para febrero esperamos 1,9%", proyecta sobre la inflación, y descarta problemas de dólares en 2025 gracias a Vaca Muerta y la minería. Sobre el mercado, añade: "Ningún banco de inversión hoy dice que el riesgo país quedará en 700 puntos sino que seguirá bajando". Esto sugiere una perspectiva optimista a mediano plazo, apoyada en un acuerdo con el FMI que aún espera detalles.
A pesar de preocupaciones como el aumento del empleo informal y la desocupación, Marull ve el riesgo social "contenido". "Veo la economía rebotando, 5% de crecimiento este año, la inflación está bajando a 22% y la pobreza también", asegura. Destaca que el Banco Central (BCRA) maneja con cautela la política cambiaria, retirando pesos y comprando dólares (US$ 20.000 millones en 2024), aunque las reservas caen por pagos de deuda y salidas al CCL. Esto, según él, evita atraso cambiario significativo.
Sobre la inflación, Marull calcula un 1,9% para febrero de 2025, con la suba de la carne aportando apenas "0,1 o 0,2 puntos". Proyecta un 22% anual, basado en aumentos de salarios (26%), dólar (12%) y tarifas (12%). Explica el éxito desinflacionario de Milei por "un ancla cambiaria fuerte" y disciplina fiscal, aunque advierte costos como el aumento de importaciones. "Los que traerán [dólares] son la cosecha, Vaca Muerta y la minería", dice, mientras industria y turismo demandarán divisas, dejando un superávit comercial de US$ 14.000 millones.
El campo enfrenta márgenes negativos, pese a la baja de retenciones para compensar la sequía. "Este dólar obligará a muchos sectores a ser más eficientes", señala Marull, destacando que la estabilidad cambiaria es un plus, aunque no ve cambios significativos en 2025. Prefiere una flotación libre como modelo ideal, pero reconoce que "soltar el dólar en la Argentina es peligroso" por la dolarización y la falta de reservas. "La economía todavía sigue en terapia intensiva", concluye, justificando el gradualismo del BCRA.


