Entre la desinflación y el fantasma peronista: lo que Wall Street ve (y teme) de cara a 2027
Hay oportunidades y riesgos en la Argentina de Javier Milei, a poco de empezar a pensar en el año electoral de 2027. En Wall Street hay optimismo, medido por lo que pueda pasar en los comicios, y por eso pareciera que los bonos y el riesgo país (más allá de ciertas tensiones en Medio Oriente) tienen una mejora acotada.
"El spread de Argentina está al borde de romper por debajo de los 400 puntos básicos. Sin embargo, los mercados de apuestas asignan una alta probabilidad de un regreso peronista en 2027. La desinflación de 'última milla' y el rebote del crecimiento probablemente serán los impulsores clave de las perspectivas de reelección de Milei y, por extensión, de los bonos argentinos", dice Natalia Gurushina, economista jefe de VanEck, un fondo de inversión de Nueva York.
- "Argentina es merecidamente elogiada por las agencias de calificación y el FMI por igual por sus mejoras macroeconómicas y de políticas, pero el mercado sigue incorporando en los precios una brecha de credibilidad de las políticas: el rendimiento soberano a 10 años sigue siendo más cercano a los de pares con fundamentos más débiles", agregó.
"La historia de crecimiento de Argentina –una máxima prioridad para la segunda mitad del mandato del presidente Milei– recibió un impulso adicional gracias a la sorpresa alcista del PIB del primer trimestre. Mantener el impulso podría ser clave para mejorar la confianza en el gobierno antes de las elecciones", remarcó Gurushina.
La compañía financiera de Manhattan valora la reducción del déficit fiscal y la caída del riesgo país, pero advierte que el mercado aún exige reformas estructurales profundas—como la unificación cambiaria total—para asegurar el repunte de los bonos soberanos.
El fondo de Wall Street tiene una opinión constructiva sobre el país. "Argentina atraviesa un periodo de transformación bajo la administración del presidente Milei. El gobierno ha actuado con rapidez para abordar distorsiones económicas arraigadas mediante el recorte de la ayuda federal, la eliminación de subsidios y la reducción de los desequilibrios fiscales y monetarios", recuerda.
- VanEck afirma que el gobierno argentino impulsó reformas estructurales integrales en los sectores laboral, fiscal y energético que "podrían mejorar la confianza de los inversores" y "ayudar al país a volver a los mercados".
"Las políticas gubernamentales ya han comenzado a dar resultados: el déficit fiscal se ha reducido a cero y la inflación ha descendido desde niveles superiores al 20% mensual hasta cifras de un solo dígito", apuntan.
Para el fondo de Wall Street, controlar la inflación sigue siendo "la piedra angular de la reactivación económica de Argentina". Alcanzarlo constituiría "un hito significativo, ya que generaría confianza entre los inversores locales e internacionales y podría dar lugar a un periodo plurianual de entrada de capitales y mayor actividad en el mercado".
"Las expectativas de inflación de Argentina parecen estar alcanzando su punto más alto, particularmente a corto plazo. Todavía no está fuera de peligro, pero es un signo alentador", sostienen.
Y casi como una radiografía social del país, apunta que "la mayor parte de la población argentina cuenta con formación académica y cerca del 40% se considera de clase media".
"El dinero generado por los argentinos se ha exportado o mantenido oculto en dólares de forma sistemática como medida defensiva para preservar su valor. Se estima que el ahorro fuera del sistema bancario supera los US$ 200.000 millones. Esta cifra multiplica varias veces el tamaño de los bancos locales; por tanto, canalizar aunque sea una parte de ese capital nuevamente hacia la economía argentina podría generar un importante efecto multiplicador en el crédito", advierte. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar