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Caída de natalidad exige tocar lo intocable: las cajas jubilatorias provinciales

El envejecimiento acelerado y la caída de nacimientos reavivan el debate por una reforma previsional integral en Argentina.
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Jorge Colina 14-07-2026
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El común de la gente tiende a creer que el sistema previsional argentino es uno sólo, que sería el que maneja la ANSES. Ciertamente que la ANSES maneja el régimen nacional que es el más grande en términos de trabajadores y jubilados. Sin embargo, además de la ANSES, en Argentina hay 13 cajas provinciales, 29 cajas municipales y 82 cajas de profesionales.

Las 13 cajas provinciales corresponden a Buenos Aires, Chaco, Chubut, Corrientes, Córdoba, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Misiones, Neuquén, Santa Cruz, Santa Fe y Tierra del Fuego. El resto de las provincias transfirió sus cajas a la ANSES en la década de los '90.

El mundo de estas cajas provinciales, municipales y de profesionales es de un oscurantismo medieval donde cada caja maneja su propia información de aportantes, jubilados, recursos, gastos y pasivos futuros, secretamente. Por eso la información disponible es dispersa y estimativa.

Tomando las 13 cajas provinciales no transferidas a la ANSES se estima que tendrían unos 1,8 millones de empleados públicos aportantes y unos 850.000 jubilados y pensionados. Una relación de casi 2 aportantes por cada jubilado y pensionado desde el vamos avisa que no es sustentable. 

Encima la Argentina entró en un proceso acelerado de envejecimiento. Los nacimientos en el 2015 fueron de 730.000 niños y en el 2025 fueron 400.000, en caída. Esto implica que en el 2030 comienza la caída de la población económica activa (PEA) que es la fuerza laboral. Por eso es urgente adaptar las reglas previsionales a esta nueva realidad.

Sin embargo, en la Argentina prevalece una sólida resistencia a aceptar esta nueva realidad. Si para el común de la gente que se va a jubilar por ANSES le parece pecado hablar de reforma previsional, para los empleados públicos de estas 13 provincias la palabra reforma previsional solo puede salir de la boca del diablo. El tema es que la incoherencia de sus reglas de aportes y jubilaciones con caída de la natalidad hacen un cóctel explosivo. 

Con datos de cuentas públicas del Ministerio de Economía de la Nación se puede mostrar el grado de irresponsabilidad con que se manejaron estas cajas en los últimos 20 años. El gasto público total en estas 13 provincias aumentó un 40% en términos reales en los últimos 20 años. Dentro del gasto público total, el gasto en jubilaciones de los empleados públicos subió, en términos reales, más de 200% en La Pampa, entre 200% y 100% en Misiones, Santa Fe, Tierra del Fuego, Neuquén y Santa Cruz, en ese orden, y entre 100% y 80% en Entre Ríos, Formosa, Buenos Aires, Chaco y Chubut, en ese orden. En Corrientes subió 59% y en Córdoba subió 24% en términos reales; lo de Córdoba es bajo en comparación con el resto pero no deja de ser un crecimiento real alto.

En las 13 provincias el gasto jubilatorio de los empleados públicos se lleva en promedio el 20% del gasto público provincial. Esto es muy injusto con el resto de la población porque distrae recursos fiscales escasos en roles estratégicos como la educación pública, la salud pública, la seguridad y la infraestructura social y productiva.

Lo más cuestionable es la respuesta que dan las dirigencias provinciales. A modo de ejemplo, Neuquén están desviando fondos de Vaca Muerta para financiar el déficit de su caja previsional y la provincia de Buenos Aires sancionó una norma que exige a los colegios privados a dejar de aportar a la ANSES para pasar a hacerlo al Instituto de Previsión Social provincial. Actuarialmente, los aportes de los docentes son insuficientes para financiar sus jubilaciones. Entonces, por cada docente que se incorpore a la caja provincial aumentan los ingresos presentes, pero el gasto previsional futuro aumenta aún más. Esto es claramente un esquema Ponzi.

Qué hacer

Por el acelerado envejecimiento es tan urgente como esencial adaptar las reglas jubilatorias para controlar el crecimiento explosivo del gasto previsional. Esto es aplicable a la ANSES y a las 13 provincias con cajas propias. La manera más eficiente es con una reforma integral que involucre a la ANSES y las 13 provincias en conjunto y a la vez.

Básicamente, hay que definir una regla jubilatoria única que contemple una jubilación básica universal para todo adulto mayor más un suma adicional por los aportes realizados donde la magnitud de esta suma sea mayor mientras más tarde se retire la persona del mercado laboral. Esta regla podría ser aplicable a futuro para los que hoy son menores de 40 años.

No es difícil. Pero hace falta honestidad intelectual para reconocer la necesidad del cambio y responsabilidad para no perjudicar a los hijos y nietos de hoy que son los que van a tener que pagar los costos de la insustentabilidad cuando sean grandes.  Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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