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Noviembre negro para la industria: textiles y metalmecánica caen hasta 36%

Textiles y metalmecánica atraviesan una crisis profunda: caídas del 36% y 18% interanual reflejan el impacto de las importaciones y la baja demanda local.

Textiles en crisis: se derrumba la producción y el futuro es incierto
Textiles en crisis: se derrumba la producción y el futuro es incierto .
10 enero de 2026

La industria argentina cerró noviembre con señales claras de agotamiento. El freno no fue parejo: mientras algunos rubros todavía sostienen actividad, la metalmecánica y los textiles están en caída libre. La combinación de apertura importadora, consumo débil y costos elevados está reordenando el mapa industrial y dejando a varios sectores al borde.

Noviembre negro: industria y construcción en retroceso

  • Industria manufacturera: -0,6% mensual
  • Construcción: -4,1% mensual
  • Décimo mes consecutivo de caída en la tendencia industrial
  • Séptimo mes seguido en baja para la construcción

El dato que prende las alarmas es el interanual: la producción de noviembre quedó 8,7% por debajo del mismo mes del año anterior. El impulso del primer semestre se agotó y el último tramo del año se volvió áspero.

Textiles: el peor momento desde la pandemia

El sector textil atraviesa la crisis más profunda de todo el entramado industrial.


  • Producción interanual en noviembre: -36,7%
  • Acumulado del año: -6,4%

La caída alcanza a toda la cadena:

Prendas de vestir:

  • -3,5% en el acumulado anual
  • -17,5% interanual

La explicación es estructural: pérdida de competitividad frente a importados, presión de costos y mercado interno débil. Si el esquema actual se mantiene, la corrección seguirá en 2026.



Metalmecánica: importaciones y demanda en contra

Los productos de metal encabezan el derrumbe del año:

  • -10,6% en el acumulado anual
  • -18,5% interanual en noviembre

El golpe llega por dos frentes:

  • Sustitución por importaciones
  • Menor demanda local, especialmente desde:
  • Automotriz y autopartes
  • Limpieza y productos personales

Es un sector muy sensible al ciclo y a la obra pública/privada. Con consumo planchado y poca inversión, la metalmecánica quedó atrapada en el peor escenario posible.



El contraste que marca época

La caída no es generalizada. Hay rubros que resisten o incluso crecen:

  • Refinación de petróleo: desempeño destacado
  • Motocicletas: fuerte expansión anual
  • Electrónica: rebote sostenido por incentivos y nuevas modalidades de venta

La conclusión es clara: ya no existe una "industria" homogénea, sino ganadores y perdedores muy definidos.

¿Qué puede pasar en 2026?

La industria llega al nuevo año con tendencia negativa, pero con destinos distintos según el sector.



Las claves:

  • Apertura económica: potencia a los competitivos y acelera el ajuste de los rezagados
  • Consumo: la recuperación de rubros masivos depende del ingreso real
  • Inversión: minerales y metales básicos tienen mejores chances si repunta la obra
  • Costos: reformas y desregulación pueden marcar la diferencia

Un alivio relativo: la presión cambiaria sería menor, lo que puede moderar costos.

El mensaje de fondo

Aunque el año cierre con números positivos en el acumulado, no hay fortaleza estructural. El final de 2025 dejó una señal inequívoca: en una economía más abierta, los sectores sin competitividad quedan expuestos.

Hoy, textiles y metalmecánica son el rostro más crudo de ese cambio.



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