La "nueva" Fórmula 1: claves para entender los cambios en el reglamento y cómo impactarán en las carreras
La Fórmula 1 se prepara para una de las transformaciones técnicas más profundas de su historia. A partir de 2026 entrará en vigencia un nuevo reglamento impulsado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y la categoría, que cambiará de manera significativa el diseño de los autos, el funcionamiento de los motores y la dinámica de las carreras.
El cambio será tan grande que muchos especialistas hablan de una "nueva Fórmula 1". No solo cambiará el diseño de los monoplazas y la tecnología de los motores, sino también la forma de competir en pista.
Sin embargo, el nuevo reglamento ya genera debate entre los pilotos. El tetracampeón mundial Max Verstappen criticó los nuevos autos tras las primeras pruebas: "No son divertidos de pilotar". El vigente campeón Lando Norris fue algo más moderado, aunque también dejó dudas: "No es la forma más pura de competición".
Lo cierto es que el nuevo reglamento promete cambiar radicalmente el espectáculo.
Autos más chicos, livianos y ágiles
Uno de los cambios más visibles estará en el diseño de los autos. Durante los últimos años, muchos pilotos criticaron el tamaño y peso de los monoplazas, que dificultaban seguir de cerca a un rival. El nuevo reglamento busca revertir esa tendencia.
Los autos de 2026 serán:
- 30 kilos más livianos (de 798 a 768 kilogramos)
- 20 centímetros más cortos (desde 3,60 hasta 3,40 metros)
- 10 centímetros más angostos (de 1,60 a 1,50 metros)
Los neumáticos mantendrán el tamaño de 18 pulgadas, introducido en 2022 por Pirelli, pero con algunas modificaciones importantes. Los delanteros serán 25 más estrechos y los traseros 30 milímetros más angostos. Esto permitirá reducir la resistencia aerodinámica y el peso del auto, lo que debería mejorar la eficiencia y aumentar la velocidad en recta.
Las alas delanteras y traseras tendrán menos elementos y superficies más limpias, mientras que el fondo del auto también se simplificará para evitar que el aire turbulento afecte a los autos que vienen detrás.
Otra modificación importante estará en el piso del monoplaza: desaparecerán los túneles de efecto suelo actuales, reemplazados por difusores más grandes y una estructura inferior más simple. El objetivo es reducir el llamado "aire sucio" que generan los autos, una de las principales causas que complica los adelantamientos.
Aerodinámica activa: una de las grandes revoluciones
Por primera vez en la era moderna de la Fórmula 1 se implementará aerodinámica activa. Los autos podrán modificar el ángulo de los alerones delanteros y traseros según la situación de carrera. Esto permitirá alternar entre dos configuraciones principales: Modo alta carga aerodinámica (mayor agarre para curvas) y Modo baja resistencia (mayor velocidad en rectas). En términos simples, los alerones se abrirán o cerrarán para modificar el flujo de aire que pasa por el auto.
En circuitos con largas rectas como Monza, los equipos utilizarán más el modo de baja resistencia para alcanzar velocidades mayores. En pistas más lentas o callejeras como Mónaco, los alerones permanecerán más cerrados para aumentar la carga aerodinámica y el control del auto.
Además, la FIA estudia un modo intermedio, que combinará distintas configuraciones del alerón delantero y trasero según la necesidad de cada tramo del circuito.
Este sistema obligará a los pilotos y a los ingenieros a gestionar constantemente el equilibrio entre velocidad y adherencia, lo que podría generar nuevas oportunidades de adelantamiento.
Adiós al DRS
El tradicional DRS (Drag Reduction System, que se traduce al español como Sistema de Reducción de Resistencia), utilizado desde 2011 para aumentar la velocidad máxima en línea recta al reducir la carga aerodinámica y facilitar adelantamientos, desaparecerá a partir de 2026. En su lugar habrá un sistema mucho más complejo basado en gestión de energía eléctrica y aerodinámica activa.
Los pilotos contarán con distintos modos que podrán activar desde el volante:
- Modo adelantamiento: libera energía eléctrica adicional cuando el piloto está a menos de un segundo del auto de adelante.
- Modo recarga: permite recuperar energía durante la frenada o levantando el acelerador.
- Modo boost: entrega potencia extra que puede utilizarse en cualquier momento de la vuelta.
Cuando un piloto activa el modo adelantamiento, el auto recibe una descarga adicional de energía eléctrica que puede elevar la velocidad máxima hasta unos 337 kilómetros por hora, gracias a un extra de aproximadamente cinco megajulios de potencia.
Sin embargo, esa ventaja tiene un costo: luego de utilizarla, el piloto deberá recuperar energía durante varias curvas o incluso durante varias vueltas, lo que agrega una capa estratégica mucho más compleja a la carrera.
Motores híbridos con más energía eléctrica
Las unidades de potencia también sufrirán una transformación importante. Los motores seguirán siendo V6 turbo híbridos de 1.6 litros, pero con un reparto de energía muy distinto al actual.
Entre los cambios más relevantes:
- 50% de la potencia provendrá de la parte eléctrica
- Se elimina el sistema MGU-H
- El sistema de recuperación de energía duplicará su capacidad de recarga
En términos prácticos, el motor eléctrico tendrá un protagonismo mucho mayor. La potencia eléctrica prácticamente se triplicará respecto a los autos actuales. Esto obligará a los pilotos a gestionar cuidadosamente la energía durante cada vuelta. El propio Verstappen ironizó tras probar el nuevo auto: "Se siente como un Fórmula E con esteroides".
Más seguridad en los autos
El nuevo reglamento también incorpora mejoras importantes en seguridad. La estructura de protección del piloto será reforzada y la barra antivuelco (roll bar) podrá soportar un 23% más de carga que en los autos actuales, lo que equivale aproximadamente al peso de nueve autos de calle. La FIA decidió reforzar esta zona después de varios accidentes graves en los últimos años.
También se incorporarán luces de advertencia en los retrovisores, que parpadearán en situaciones de baja visibilidad o cuando haya un auto detenido en pista, para alertar a los pilotos que vienen detrás.
Además, la estructura frontal del monoplaza tendrá dos etapas de absorción de impacto, lo que permitirá proteger mejor al piloto en choques múltiples.
Combustible 100% sostenible
Otra de las grandes apuestas de la categoría es la sustentabilidad. Desde 2026 todos los autos utilizarán combustibles 100% sostenibles, producidos a partir de carbono capturado de la atmósfera, residuos industriales o materias primas no alimentarias. Esto significa que no se generará nuevo carbono fósil, uno de los pasos clave en la estrategia ambiental del campeonato.
Nuevos fabricantes y más competencia
El nuevo reglamento también busca atraer a más fabricantes al campeonato. Entre los proyectos confirmados aparecen: Audi, que ingresará con el equipo Sauber, Ford Motor Company, asociado a Red Bull, Honda Motor Company, que mantendrá su programa oficial, y General Motors, con el proyecto Cadillac.
La expectativa es que esta apertura genere una nueva carrera tecnológica entre los fabricantes, similar a la que ocurrió con la llegada de los motores híbridos en 2014.
Los equipos candidatos al título
A pesar de los cambios técnicos, los equipos que dominaron los últimos años vuelven a aparecer como favoritos. Entre los principales candidatos figuran: McLaren, Red Bull, Mercedes y Ferrari. Sin embargo, el nuevo reglamento podría alterar el orden competitivo si algún equipo logra interpretar mejor la nueva normativa.
Una nueva era para la Fórmula 1
La categoría vive además un momento de gran expansión global. En 2025 alcanzó récords de audiencia y asistencia, con circuitos llenos, crecimiento en redes sociales y un fuerte impulso en mercados clave como Estados Unidos y Asia.
En ese contexto, el nuevo reglamento busca renovar el espectáculo sin perder el ADN tecnológico del deporte. Si los cambios funcionan como espera la FIA, la categoría podría entrar en una nueva era con carreras más impredecibles y más peleas por el campeonato.
Las primeras respuestas llegarán cuando los autos salgan a pista este fin de semana en el Gran Premio de Australia en Melbourne, el punto de partida de una temporada que promete redefinir el futuro de la Fórmula 1.
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