El Abierto de Australia volverá a marcar un hito en el tenis mundial en su edición 2026, al anunciar la mayor bolsa de premios de su historia. El primer Grand Slam de la temporada, que comenzará el 18 de enero en Melbourne, repartirá unos US$ 75 millones, un 16% más que en 2025, consolidándose como uno de los torneos más atractivos y mejor remunerados del circuito profesional.
La organización confirmó que el incremento no apunta solo a las instancias decisivas, sino que mejora la distribución de ingresos en todas las rondas, con un énfasis particular en los jugadores que quedan eliminados en las primeras fases. La estrategia busca reforzar la sustentabilidad económica del circuito y acompañar el aumento de los costos logísticos y de preparación que enfrentan los tenistas a lo largo de la temporada.
Los campeones de singles masculino y femenino percibirán US$ 2,7 millones cada uno, lo que representa una suba interanual del 19%, mientras que los finalistas cobrarán US$ 1,4 millones. Los semifinalistas recibirán US$ 836 mil y los cuartofinalistas, US$ 501 mil, configurando uno de los esquemas de premios más elevados del tenis mundial. Incluso quienes caigan en primera ronda se asegurarán US$ 100 mil, un aumento del 14%, una cifra clave para los jugadores que no suelen avanzar a las instancias finales.
Las rondas clasificatorias (qualies) también registran una mejora significativa, con un incremento promedio del 16%, lo que implica el mayor impulso económico para quienes buscan abrirse camino en el circuito. Desde 2023, los premios de la clasificación acumulan una suba superior al 55%, un dato central para tenistas de ranking medio y bajo.
El aumento alcanza además a dobles y mixtos, manteniendo la igualdad de premios entre hombres y mujeres, una política que el torneo sostiene desde hace años y que lo posiciona como referente en materia de equidad dentro del tenis profesional.
Desde la organización remarcaron que esta expansión del prize money está respaldada por el crecimiento comercial y televisivo del torneo, que cada año convoca a millones de espectadores en todo el mundo y genera ingresos récord por derechos de transmisión, patrocinios y venta de entradas.
"El aumento demuestra nuestro compromiso de apoyar las carreras de tenis en todos los niveles. Desde aumentar el dinero de los premios clasificatorios en un 55% desde 2023 hasta mejorar los beneficios para los jugadores", señaló Craig Tiley, director ejecutivo del Abierto de Australia, al destacar que la prioridad es garantizar que el tenis profesional sea viable y sostenible, no solo para las grandes figuras sino también para quienes construyen su carrera lejos de los primeros planos.
Más allá de su infraestructura de primer nivel en Melbourne Park, el Abierto de Australia refuerza con este anuncio su rol como punta de lanza en cambios estructurales del tenis, desde innovaciones organizativas hasta mejoras concretas en las condiciones económicas de los jugadores. Con este nuevo récord, el torneo eleva la vara para el resto de los Grand Slams y reafirma su lugar como uno de los eventos deportivos más importantes y rentables del planeta.

El detalle de los premios y aumentos del Abierto de Australia (singles)
- Qualy, R1: US$ 27.097 (+16%).
- Qualy, R2: US$ 38.137 (+16%).
- Qualy, R3: US$ 55.868 (+16%).
- Primera ronda: US$ 100.362 (+14%).
- Segunda ronda: US$ 150.543 (+13%).
- Tercera ronda: US$ 219.292 (+13%).
- Cuarta ronda: US$ 321.159 (+14%).
- Cuartofinalistas: US$ 501.811 (+13%).
- Semifinalistas: US$ 836.353 (+14%).
- Finalistas: US$ 1.438.526 (+13%).
- Campeones: US$ 2.776.690 (+19%).


