Uno de los duelos más relevantes del mundo automotor tiene como protagonistas a las marcas que más están haciendo por desarrollar la electrificación en el mundo de las cuatro ruedas: Tesla y BYD.
Al cabo de 2025, las cifras arrojaron que por primera vez, la compañía creada por Elon Musk perdió su liderazgo como mayor vendedor de autos eléctricos a manos de su rival chino.
Tesla informó que el año pasado entregó 1,63 millones unidades, lo que representa una caída de 9% respecto a los 1,79 millones de 2024.
En contrapartida, BYD anunció que vendió 2,25 millones de vehículos totalmente eléctricos en 2025, 28% más que el año anterior, tras su expansión en Europa y otros mercados extranjeros.
Si bien Tesla aumentó sus ventas anualmente entre 2011 y 2023, estas nuevas cifras representan su segunda caída anual consecutiva.
Más precisamente, la compañía de Shenzhen reportó 2.256.714 unidades vendidos durante 2025, mientras que la estadounidense comercializó 1.636.129, con una brecha de 620.585 unidades (cifra superior al total de los patentamientos de Argentina).
¿Qué pasó? Jugar a la política no le salió nada bien a Musk, que salió eyectado del gobierno del Presidente Donald Trump, algo que redundó en una caída de ventas a lo que se le sumó un escenario complejo por la cancelación de los créditos fiscales estadounidenses para la compra de vehículos eléctricos.
De hecho, en el último trimestre de 2025, Tesla entregó 418.227 vehículos, un 16% menos que en el mismo período del año anterior y por debajo de las expectativas del mercado de 423.000 unidades.
Ante esto, la marca buscó revitalizar las ventas con una edición renovada del Model Y, así como con una versión más económica y despojada.
Sin embargo, la recuperación no fue tan sólida como esperaba en un escenario de mayor competencia, especialmente en Europa donde sí compite mano a mano con los chinos.
Porque mientras en EE.UU. le juega a favor el muro arancelario que levantó Trump, el cual le impide a BYD llevar sus productos a precios razonables, en el Viejo Continente se le hace cada vez más complejo llevar adelante su estrategia y posicionamiento como si fuera la Apple de los autos.
Los analistas esperan que Tesla entregue 1,75 millones de vehículos al cabo de 2026, lo que aún estaría por debajo de su nivel de 2024, según las previsiones publicadas por el fabricante.
Ante el declive de su negocio automotriz tradicional, Musk ha dado un giro estratégico hacia la conducción autónoma, la inteligencia artificial y la robótica. Las expectativas de los inversores en el negocio de robotaxi autónomos de Tesla catapultaron el precio de sus acciones a mediados del mes pasado.
Qué trama BYD
Mientras Tesla traza sus nuevos planes, BYD crece en Europa con una serie de nuevos modelos accesibles y a la espera de iniciar la producción en su nueva planta de Hungría.
En paralelo, desembarca en distintos mercados internacionales como los de Latinoamérica, con una planta en Camaçari, Brasil donde a comienzos de diciembre logró el hito de ensamblar las primeras 10.000 unidades, a la espera de sumar proveedores locales que le permitan producir realmente y exportar a la región.

En Argentina, en apenas unos meses de operación y con muchos de sus concesionarios en obra, logró vender sus primeras 670 unidades, una cifra muy incipiente que representó el 0,1% del mercado.
Hay que mencionar que las ventas totales de BYD fueron muy superiores a las 2,25 millones unidades con las que le ganó la pulseada a Tesla: la firma china registró ventas por 4.537.356 unidades en 2025 al sumar eléctricos con híbridos enchufables.
Es más, la cifra sube a 4.602.436 vehículos si se incluyen comerciales y buses, de la mano de las exportaciones a distintos puntos del mundo, y todo esto sin poder ingresar a EE.UU.

