Controversia

En Brasil denuncian que BYD inauguró tres veces una planta que "no produce nada"

De momento se ensamblan autos que llegan desmontados, incluso ya pintados, desde China. "Sólo hay un proveedor nacional homologado, que suministra neumáticos", señalan. ¿Se vienen nuevas inauguraciones?
27-10-2025
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El mundo entero habla de BYD como un fenómeno de expansión por su magnitud y velocidad, sinónimo del crecimiento brutal de la economía de China

Sin embargo, abundan también las controversias en torno a su desembarco en distintos continentes en su plan por conquistar nuevos mercados.

En lo que nos ataña, Brasil es sin dudas un punto de referencia porque -tal como lo han mencionado los directivos de BYD Argentina- la intención es que a partir de 2027 se puedan importar desde el país vecino las primeras unidades de vehículos BYD que cumplan con los requisitos de regionalización de partes.

Sin embargo, todo indica que esto está lejos de suceder en el corto plazo, donde la planta de Camaçari (ex instalaciones de Ford) de momento sólo ensambla, y en la que el Sindicato de Metalúrgicos local tiene puesto sus ojos porque desde el día 1 duda de que alguna vez se vaya a pasar de CKD a producir unidades.

"Lo que está en juego es saber si Camaçari será, de hecho, un polo industrial de producción de vehículos o si correremos el riesgo de convertirnos sólo en un centro logístico de distribución de piezas y vehículos semi-ensamblados procedentes de China", había señalado Julio Bonfim, titular del citado Sindicato, en mayo pasado.

Ahora son los medios brasileños los que salen a alertar sobre un hecho más que curioso: la triple inaguración de las instalaciones de BYD en Brasil y la posibilidad de que este hecho se repita algunas veces más, siempre junto a algún político, en este caso ni más ni menos que el Presidente Lula da Silva.

Lula da Silva el 9 de octubre pasado en uno de los tres actos de inauguración de BYD en Camacarí.

El colega Marcos Rozen, editor del sitio Use Eléctrico, y colaborador de AutoEsporte, publicó una columna de opinión en el sitio AutooBr en la que da cuenta de este hecho curioso.

Su nota, titulada "BYD inaugura tres veces una fábrica que no produce nada", se reproduce completa a continuación, y deja en claro que si bien esto puede revertirse en los próximos meses o años, es algo que Argentina debe tener en cuenta para no replicarlo, si es que realmente busca sostener su industria automotriz.

BYD inaugura tres veces una fábrica que no produce nada

Es innegable que BYD ha batido récords una y otra vez, ya sea en ventas, llegada de autos importados o velocidad en los autódromos alemanes.

Sin embargo, casi nadie notó el récord más significativo (y sin precedentes) del fabricante chino en Brasil: el número de inauguraciones en la planta de Camaçari, en Bahía. Ya van tres, y sin duda habrá más en el futuro.

Inventos y malabares lingüísticos

La primera inauguración tuvo lugar en marzo de 2024, en la ceremonia que marcó el inicio de la construcción de la planta. Mientras que todo el mundo llama a este momento la colocación de la primera piedra, BYD prefirió afirmar que fue la "inauguración de la futura planta".

Nota: este columnista simplemente repite las palabras oficiales utilizadas por el propio fabricante chino, una pura invención para justificar el retraso entre el anuncio de la construcción de la planta, ocho meses antes, y el inicio real de las obras.

Tras muchas idas y venidas y retrasos sin explicaciones oficiales, la inauguración de la unidad finalmente se produjo en julio de este año. En aquel momento, BYD incluso presentó lo que denominó el "primer Dolphin Mini 100 % brasileño", en lo que describió como "la flamante fábrica de BYD en Camaçari, un complejo industrial de vanguardia, donde cada metro cuadrado respira tecnología de vanguardia".

En un mundo normal, esto habría bastado, pero BYD no parece vivir en un mundo normal, al menos aquí en Brasil.

Sorprendentemente, y para mi asombro, este octubre la compañía inauguró la misma unidad de nuevo. La única diferencia es que esta vez estuvieron presentes el presidente de la República y su vicepresidente, Lula, y Alckmin.

Ante esto, un respetado medio especializado, en lugar de cuestionar otra inauguración similar, prefirió calificar el evento anterior de "pseudoinauguración" e "inauguración simbólica". ¿Pero acaso no es simbólica toda inauguración?

Lo más increíble es que en ninguno de estos tres puntos BYD reveló oficialmente que en Camaçari, hoy en día, sólo se ensamblan vehículos procedentes de China ya soldados y pintados, es decir, casi terminados.

La única operación que se realiza allí es, literalmente, el ensamblaje de automóviles. Sólo hay un proveedor nacional homologado, que suministra neumáticos que se instalan en vehículos que BYD afirma que son "de Brasil".

Y luego, como ya ha hecho antes, BYD utiliza malabarismos lingüísticos para ocultar este hecho. En un comunicado de prensa reciente sobre el modelo Song Pro GS, por ejemplo, la compañía afirmó que el modelo "ahora cuenta con una línea de ensamblaje en Brasil".

¿Es cierto? Sí, lo es, pero lo que no se menciona es que todo el proceso previo a la línea de ensamblaje en una fábrica de vehículos, como la soldadura y la pintura, por ejemplo, no existe en Camaçari.

Si BYD quisiera ser realmente transparente y objetivo en su comunicación, simplemente diría que el Song Pro GS se ensambla en Brasil, lo cual no sería un desaire. 

El problema es que la compañía utiliza este y otros recursos para dar la impresión de que fabrica automóviles en Brasil, cuando la fábrica de Camaçari, al menos por ahora, no fabrica ningún vehículo, sólo los ensambla. Y esta discrepancia es abismal.

La verdadera noticia es que, como advirtió este columnista en 2024, la producción real de cualquier automóvil BYD en Bahía se ha pospuesto hasta 2026. Esa es la información. Y parece que esto es precisamente lo que BYD no quiere que se muestre ni se discuta, lo que, a su vez, da a los periodistas más experimentados, o al menos más atentos, la impresión de que la compañía elabora sus comunicaciones para distorsionar y engañar a los medios, incluso innecesariamente, cuando publica comunicados de prensa.

Dicho esto, invito a nuestros estimados lectores a esperar el próximo año nuevos titulares sobre otra inauguración de las instalaciones de BYD en Camaçari, quizás cuando finalmente comience allí un proceso de fabricación eficaz. 

No pierdan la cuenta: será la cuarta ceremonia, y luego la quinta, la sexta. Y así, el récord sin precedentes no hará más que crecer...

Por Marcos Rozen. Artículo publicado originalmente en AutooBr y reproducido en este medio con su autorización.

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