¿Qué pasará?

Alerta en Brasil: temen que BYD sólo monte una "armadora" de autos traídos de China

El Sindicato de Metalúrgicos de Camaçari, donde la automotriz oriental levanta su planta, encendió las alarmas. Ante la gran cantidad de buques y el acortamiento de las rutas marítimas especulan con que la fábrica de Bahía se convierta en apenas un centro de distribución de piezas y vehículos.

Alerta en Brasil: temen que BYD sólo monte una "armadora" de autos traídos de China
8 mayo de 2025

"Mejor prevenir que llorar", reza un viejo dicho al que recurrió el Sindicato de los Metalúrgicos de Camaçari, en el estado de Bahía, Brasil. Porque si bien estaban contentos con que una automotriz de crecimiento mundial como BYD está invirtiendo US$ 1.100 para levantar una planta (que Ford había dejado ociosa), ahora muestran su preocupación ante la posibilidad de que lo que se presentaba como un fábrica sea poco más que una fachada.

"A pesar de la expectativa y el entusiasmo que rodea la llegada del fabricante de automóviles, tenemos razones concretas para estar alerta. Lo que está en juego es saber si Camaçari será, de hecho, un polo industrial de producción de vehículos o si correremos el riesgo de convertirnos sólo en un centro logístico de distribución de piezas y vehículos semi-ensamblados procedentes de China", expresó en un comunicado Julio Bonfim, quien está al frente del citado Sindicato.

Bonfim mantuvo una reunión con el Ayuntamiento local para reforzar el compromiso de su gremio con la defensa de los trabajadores, y "seguir con preocupación el avance de la instalación de BYD en nuestra ciudad, priorizando siempre los intereses de la clase trabajadora".



Recientemente la automotriz confirmó que comenzará a fabricar en junio, y que el primer modelo que saldrá de su línea será el Dolphin Mini, un auto eléctrico compacto.

¿Cuáles son los motivos que hacen dudar de los planes reales de BYD?

En el comunicado, el Sindicato de Metalúrgicos de Camaçari señala que BYD ya opera cuatro barcos propios, con una capacidad actual de transporte de 28.000 vehículos por viaje. 

Para 2026, serán ocho los barcos, capaces de transportar 58 mil vehículos por viaje, lo que "podría significar un gran aumento de las importaciones directas a Brasil, con menor necesidad de producción local".



A esto le suman que habrá una nueva ruta marítima directa China-Brasil, algo que acortará el tiempo de transporte de 60 a sólo 30 días, "reduciendo aún más el costo y agilizando la logística internacional de la compañía".

El Explorer N°1, el barco transportador de la automotriz china BYD, hizo su viaje de estreno para llevar sus autos a Europa.
El Explorer N°1 fue el primer barco transportador de la automotriz china BYD.

Asimismo, el gremio consigna que "la propuesta inicial de BYD es operar en Camaçari con el sistema SKD, en el que los autos llegan listos en casi un 70%, requiriendo sólo un montaje rápido", lo que "reduce drásticamente el número de empleos directos en la línea de producción".



SKD es la sigla en inglés de "Semi Knocked Down" o "Semi Desmontado", que se refiere a un proceso donde un vehículo es enviado a una fábrica para su montaje en otro lugar, pero previamente se le desmontan algunos de sus componentes, lo cual le permite a los fabricantes ahorrar costos en transporte y aduanas al evitar el envío de un vehículo completo.

"Si la unidad de Camaçari pasa a ser predominantemente un centro de distribución, con sistemas automatizados, el número de trabajadores contratados tiende a ser aún menor. ¡Camaçari merece más!", advierten los trabajadores metalúrgicos bahianos.

"Nuestra ciudad tiene una historia en la industria automotriz, cuenta con una mano de obra calificada y merece una verdadera fábrica, con plena producción, generación de empleo y desarrollo regional", puntualiza a la vez que asegura que "no aceptaremos que el futuro de nuestra ciudad se vea comprometido por estrategias de importación comercial disfrazadas de industrialización".



Nueva polémica

Esta no es la primera polémica que tiene como protagonista a BYD, ya que a fin del año pasado el Gobierno de Brasil determinó que 163 trabajadores, todos ellos chinos, que trabajaban en la construcción de la planta de Camaçari, lo hacían en condiciones degradantes "similares a la esclavitud", con horarios agotadores y restricciones a su libertad.

Los trabajadores, que habían sido contratados temporalmente por la empresa Jinjiang Group, fueron entrevistados individualmente y se determinó que había hacinamiento en los alojamientos de los trabajadores, los cuales no contaban con colchones ni condiciones de higiene.

Tras hacerse eco de esto, BYD canceló el contrato con el mencionado contratista y los trabajadores fueron enviados de regreso a China.



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