Planes sociales De las marchas a Luján por trabajo, a la “Catedral” de la asistencia social
La gente antes iba a la Basílica de Luján a pedir trabajo, ahora va a la “Catedral” de la asistencia social a pedir planes.
Economista
Especialista en economía laboral, de la educación, de la salud, de la protección social y del sector público.
Master en Economía (Universidad de Georgetown, USA/Chile) y Master en Finanzas (Escuela de Negocios de Amsterdam, The Netherlands)
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Español, inglés
La gente antes iba a la Basílica de Luján a pedir trabajo, ahora va a la “Catedral” de la asistencia social a pedir planes.
El problema del país, dicen los autores, es un sólido consenso en torno a políticas equivocadas respecto a la gestión del Estado
La recaudación de 2022 sólo alcanzará para pagar el aumento de jubilaciones y subsidios. ¿Cómo se van a pagar todos los otros aumentos? No va a quedar otra emitir más.
En los últimos 60 años la tasa de inflación promedio anual fue de 180%. Los datos son muy contundentes: en Argentina hay una sólida “política de Estado”.
Volvió el planteo de que las exportaciones compiten con el consumo. Pero es al revés. Hay que aumentar las exportaciones para generar divisas para expandir la producción y el consumo
Si se cambia a Sourrouille por Guzmán, a Alfonsín por Fernández, a los históricos de la UCR por Cristina, a la “Coordinadora” por La Cámpora y a Grinspun por Basualdo (el subsecretario de Energía Eléctrica) el paralelismo es implacable
¿Cómo se frena la inflación? No es dolarizando. Sino ordenando el Estado. Que permita tener inflación baja y buenos servicios públicos
La emisión monetaria puede no ser inflacionaria en el corto plazo. Pero en el largo plazo, la asociación entre emisión e inflación es directa.
Parecería que el diagnóstico oficial es que los “remedios” que están siendo administrados son en dosis insuficientes y, por eso, hay que reforzar las dosis
Serán dos años de una fastidiosa novela en torno a los incumplimientos de Argentina y las “patrióticas gestiones geopolíticas” para conseguir que el Directorio los perdone.
Argentina sigue exportando cereales y oleaginosas. Pero, en el caso de combustibles, es importadora neta.
Por cada $1 que el Estado Nacional les da a las madres de bajos ingresos vía la AUH, a las estatales se les da $2
El Estado Nacional usa muchos recursos en beneficio del AMBA mientras el resto de las provincias andan tocando puertas para ver si consiguen algunas migajas
Junto con la tarea de bajar los subsidios a los servicios, hay que avanzar en el ordenamiento del sector público: la Nación tiene que dejar de administrar y subsidiar los servicios del AMBA
Si se cae en el error de creer que no se precisan reformas estructurales, Argentina seguirá hundida en la decadencia y la mediocridad
El problema es la falta de fondos frescos para financiar el déficit fiscal que es indispensable reducir más allá de que logre un entendimiento con el organismo multilateral
La idea de crecer primero para así aumentar los recursos públicos y, con ello, disminuir el déficit fiscal es implausible. No hay forma de equilibrar las finanzas públicas sin revisar el gasto
En Argentina no hay grieta fiscal. Hay un gran consenso. El consenso es hacer gastar al Estado consistentemente por encima de sus recursos
Los “impuestos distorsivos” han tomado tanto protagonismo que recaudan la mitad de la presión impositiva nacional y provincial. Por eso, Argentina se ha convertido en el reino de la informalidad